Mié, 21 Feb 2024 03:55 AM

Las valientes decisiones de Imanaga y Uwasawa

   Los dos lanzadores japoneses que todavía estaban pendientes por firmar un contrato con un equipo de la MLB a través del Sistema de Traspasos, Shota Imanaga y Naoyuki Uwasawa, finalmente lo hicieron esta semana y sus respectivas decisiones no han podido ser más valientes.

 

Las Estrellas de DeNA publicaron un video de despedida para Imanaga

 

   Ambos han podido inclinarse por el dinero, el prestigio y la fama de su nuevo club, pero en su lugar lo hicieron por el gusto personal (en el caso de Imanaga) y la fe en un sistema capaz de desarrollar grandes monticulistas (en el caso de Uwasawa).

 

   Hablemos primero de Imanaga, que es más viejo y no tiene los números de Yoshinobu Yamamoto, quien acaba de firmar un contrato de 12 años y 325 millones de dólares con los Dodgers de Los Ángeles, pero igual es un excelente lanzador que atrajo la atención de los conjuntos más famosos de la Gran Carpa.

 

   Los Yanquis de Nueva York, los Gigantes de San Francisco, los Medias Rojas de Boston, los Dodgers de Los Ángeles, los Tigres de Detroit y los Mets de Nueva York estuvieron todos interesados en algún momento en sus servicios.

 

   Sin embargo, en lugar de ceder a la fama, el prestigio y el dinero de los Yanquis o los Medias Rojas, optó por firmar con los Cachorros de Chicago por 4 años y 53 millones de dólares, con una opción para un quinto año que podría elevar ese total a 80 millones.

 

   El pronóstico inicial fue que firmaría por 5 años y 85 millones, pero luego de los contratos históricos que obtuvieron Shohei Otani (700 millones por 10 años) y el ya mencionado Yamamoto, muchos pensaron que asegurar sus servicios costaría más de 100 millones.

 

   Al final, ese no fue el caso y en lugar de preocuparse demasiado por el dinero, el zurdo de 30 años decidió pactar con los Cachorros, un club del que tiene mucho tiempo siendo fanático, especialmente después de verlos ganar la Serie Mundial en 2016.

 

   De hecho, una vez llegado al equipo pidió utilizar el número 18 en honor a Ben Zobrist, quien fue nombrado Jugador Más Valioso de aquella final de 2016 y a quien tuvo el placer de conocer recientemente en la convención de fanáticos del conjunto.

 

Imanaga declaró estar muy contento de firmar con los Cachorros

 

   Adicionalmente, explicó que es un honor para él jugar en la misma liga que Otani, a quien tendrá la oportunidad de enfrentar a menudo durante la temporada regular, comenzando con una serie de 3 juegos en Chicago a partir del 5 de abril.

 

   Su entrada al roster de los Cachorros también le permitirá reencontrarse con dos rostros familiares. El primero de ellos es su compatriota Seiya Suzuki, quien fue su rival por muchos años en la NPB, pero también su compañero de equipo en la selección nacional durante el torneo Premier 12 de 2019.

 

   El segundo es el venezolano Edwin Escobar, quien fue su compañero de equipo en las Estrellas de DeNA durante las últimas 7 campañas y quien acaba de firmar un contrato de liga menor con Chicago que incluye una invitación a los entrenamientos primaverales del equipo.

 

   Tan pronto como se dio a conocer la noticia de que Imanaga había acordado firmar con los Cachorros, el zurdo criollo publicó una foto de ambos en Twitter celebrando el hecho de que volverán a ser compañeros de equipo, pero esta vez en Chicago.

 

   Debido a su edad, Imanaga tiene un gran reto por delante. No sólo debe adaptarse a una liga más competitiva y exigente que la NPB, sino también a trabajar con una pelota nueva, a lanzar con sólo 5 días de descanso y a viajar mucho más de lo que ha viajado hasta ahora.

 

   No obstante, parece estar bien preparado para afrontar el reto. En la rueda de prensa en la que fue presentado a los medios de Chicago explicó que está ansioso de conocer a sus compañeros de equipo y sobre todo a sus coaches, a los que planea hacerles todo tipo de preguntas.

 

   Su postura es la de un lanzador que llega a una liga nueva a aprender y no la de alguien que cree que ya lo sabe todo y que sólo está buscando lucirse ante el público local.

 

Uwasawa no tiene el mismo prestigio de Yamamoto o Imanaga, pero es un muy buen lanzador

 

   El caso de Uwasawa es más interesante todavía, ya que según el diario Daily Sports rechazó ofertas garantizadas de múltiples equipos de la MLB para firmar un contrato de liga menor con los Rayos de Tampa Bay que incluye una invitación a los entrenamientos primaverales.

 

   Obviamente, Uwasawa no iba a firmar por más de 300 millones como Yamamoto, ni tampoco por los 53 millones que recibió Imanaga, pero sin duda hubiese podido pactar por 4 o 5 millones anuales por 3 o 4 temporadas, que es mucho más dinero del que estaba ganando en Japón.

 

   A pesar de ello, prefirió ignorar todas las ofertas de liga mayor que recibió por la posibilidad no garantizada de jugar con Tampa Bay, una organización que cuenta con un largo y exitoso historial de desarrollo de lanzadores.

 

   Tal decisión, como bien resalta el artículo de Daily Sports, no sólo denota una gran confianza en sus habilidades sobre el montículo y en que al final se ganará un puesto en el conjunto mayor, sino también lo mucho que analizó sus opciones antes de escoger su destino.

 

   El derecho de 29 años, que viene de ser uno de los principales abridores de los Luchadores de Nippon Ham durante las últimas 10 campañas, no es un novato ni mucho menos. A su edad, muchos lanzadores ya están pensando en el retiro.

 

   Él, por el contrario, está pensando en comenzar de nuevo, en aprender a ser un abridor de Grandes Ligas con la ayuda del mejor sistema y los mejores coaches que la MLB puede ofrecer en ese departamento y a partir de ahí construir su nuevo camino.

 

   En este momento, sus habilidades le permitirían convertirse en el cuarto o quinto abridor de una rotación de la Gran Carpa, o quizás en un relevista largo capaz de trabajar 2 o 3 innings cada vez que lo llamen desde el bullpen.

 

Uwasawa confía en el sistema de Tampa Bay

 

   Sin embargo, con la ayuda del sistema de Tampa Bay podría transformarse en el segundo o tercer abridor de ese equipo, o quizás en el especialista del octavo episodio (el llamado “set up man”) o incluso en el cerrador titular del mismo.

 

   Es por eso que hablamos de valentía al principio de esta columna. Su nuevo contrato no le garantiza un cupo en el roster de 40 para el día inaugural de la temporada y hasta es posible que deba pasar tiempo primero en las ligas menores antes de poder ser promovido al conjunto mayor.

 

   No obstante, él aceptó el riesgo con la confianza absoluta de saber que ese es el camino que desea transitar, sin importar lo difícil que sea o el mucho tiempo que deba esperar antes de poder cumplir su sueño de jugar en las Grandes Ligas.

 

   De acuerdo a las reglas actuales del Sistema de Traspasos, el derecho tenía hasta las 5 de la tarde (hora del este) del pasado jueves 11 de enero para firmar su contrato. De lo contrario, se hubiese visto obligado a regresar a Japón a jugar con Nippon Ham por al menos una temporada más.

 

   Como a principios de la semana pasada todavía no se sabía nada de su posible destino, muchos pensaron que no había recibido buenas ofertas de los clubes de las mayores y que, por lo tanto, se quedaría jugando en Japón, pero ese no fue el caso.

 

   Al final, su decisión no ha podido estar mejor razonada y eso le ganó la admiración y el respeto de los medios y los fanáticos de su país, quienes no perdieron tiempo en desearle la mejor de las suertes en esta nueva etapa de su carrera.

 

   Incluso su manager en Nippon Ham, el excéntrico Tsuyoshi Shinjo, aprovechó la oportunidad para despedirse de él, aclarando que le pidió que no se fuera a jugar a Norteamérica y que éste le respondió, rebeldemente, que no quería escuchar tal recomendación de su manager.

 

   Sólo nos queda esperar para saber qué tanto éxito podrán tener Imanaga y Uwasawa en las Grandes Ligas este año, pero sin duda es muy alentador saber que están llegando al circuito no pensando en el dinero que van a ganar sino en lo mucho que podrán aprender.