Mar, 09 Ago 2022 21:47 PM

El cuento del nacimiento del Ramichan Café

   La cuenta regresiva ya comenzó. El próximo 22 de enero el venezolano Alex Ramírez abrirá, junto a su esposa Liz, un restaurante de comida típica puertorriqueña en el distrito Nishi Azabu de Tokio que llevará por nombre, como no podía ser de otra manera, “Ramichan Café”.
 
   Tanto Alex como Liz, que es puertorriqueña, tenían desde hace años la idea de abrir un restaurante, pero siempre pensaron que sería en Florida, donde viven normalmente. Nunca se imaginaron que su sueño se haría realidad en Tokio.
 
   En abril de este año, cuando tuvimos la oportunidad de entrevistar al veterano toletero en Japón en pleno inicio de la temporada 2012, éste ya nos había comentado con emoción la idea, que en su momento celebramos y apoyamos.
 
   No obstante, también le comunicamos entonces nuestros temores acerca de la misma. Se lo explicamos en términos muy sencillos: conectar 2.000 imparables de por vida en la NPB es más fácil que abrir un restaurante y mantenerlo funcionando exitosamente en Tokio.
 
   Tokio, para aquellos que no lo saben, es la capital culinaria del mundo. De acuerdo a la guía gastronómica Michelin, que es la más prestigiosa del planeta, Tokio posee el récord mundial de restaurantes de alta calidad.
 
   La guía evalúa los restaurantes del mundo de acuerdo a diversos factores y premia a todos aquellos que superan las expectativas de un establecimiento regular con una, dos o hasta tres estrellas, que es la calificación máxima.
 
   Tokio posee 16 restaurantes de 3 estrellas, 52 de 2 estrellas y 179 de una estrella, por lo que supera holgadamente a su más inmediato perseguidor, París, que posee 10 de 3 estrellas, 17 de 2 y 52 de una. Nueva York es cuarta en la lista, detrás de Kioto, otra ciudad japonesa.
 
   Es por esto que cuando Alex nos presentó la idea de abrir un restaurante de comida típica puertorriqueña, que no es precisamente la más famosa del mundo ni tampoco es muy fácil de “vender” al público japonés, en pleno centro de las grandes ligas del mundo gastronómico, no pudimos sino sentir temor al respecto.
 
   Abrir el restaurante como tal en realidad no es muy difícil, eso puede lograrse con una inversión relativamente modesta, pero mantenerlo abierto va a ser un gran reto porque la competencia será muy fuerte y el producto que se tiene en la mano no es poco conocido.
 
   Debido a la fama y la categoría de estrella de Alex el local tendrá éxito sin duda a corto plazo, pero después de superada la novedad será cuando habrá que trabajar más duro para mantenerlo en el mercado.
 
   Alex nos respondió que está consciente de la magnitud del reto que tiene por delante, pero también nos explicó que, tal como lo hace con cada temporada de béisbol, se ha preparado lo mejor posible para enfrentarlo y, luego de escuchar su explicación, no hemos podido sino quitarnos el sombrero en señal de respeto a su plan de trabajo.
 
   Primero que nada, no tendrá competencia directa en su especialidad. No existe en este momento ningún restaurante de comida puertorriqueña o latina en general en Tokio, por lo que todos aquellos que deseen probar un plato latino tendrán la oportunidad de hacerlo en su restaurante.
 
   Segundo, en las cercanías del local están ubicadas varias embajadas y consulados de países latinoamericanos, a cuyos representantes conoce personalmente y con los que está en contacto frecuente, por lo que ya cuenta con un pequeño grupo de público cautivo.
 
   Si a éstos sumamos sus 3 compañeros de equipo que son latinos, más los otros 7 jugadores caribeños que militan en el resto de los clubes del gran área de Tokio y también a sus familiares, pues ya cuenta con un pequeño grupo de clientes potenciales, y además famosos, que le ayudarán a mantener el local ocupado.
 
   El lanzador puertorriqueño de las Golondrinas de Yakult, Orlando Román, muy probablemente se convierta en un cliente asiduo, ya que el estadio donde juega queda literalmente a dos cuadras del restaurante. Así mismo, el derecho boricua de los Marinos de Lotte Dicky González también promete ser un visitante constante ya que su residencia durante la temporada regular está en Tokio.
 
   Otro acierto importante es la incorporación de un chef japonés, Ryosuke Minowa, a la cocina del restaurante. El chef boricua Antuan Negrón será el encargado de asegurarse de la autenticidad del sabor de los platos que se preparen en el local, pero Minowa aportará su conocimiento del paladar de los clientes japoneses para hacer las modificaciones necesarias y asegurarse de que ese sabor sea bien recibido por éstos.
 
   Obviamente, Alex estará muy ocupado durante la temporada como para estar pendiente del restaurante, por lo que un equipo completo de personas dará lo mejor de sí para que el proyecto salga adelante exitosamente.
 
   Liz será, por supuesto, la gerente del local y la encargada de supervisar que el funcionamiento del mismo marche sin problemas. Su hijo, Alex Ramírez Jr., que ayudó a diseñar el logo y los menús del restaurante, la asistirá en esa tarea y varias personas más, tanto latinas como japonesas, contribuirán con el proyecto a diversos niveles.
 
   Alex, por su parte, prestará su nombre, su fama y sus contactos para atraer y cautivar a la clientela del restaurante.
 
   El menú incluye, además de los platos típicos puertorriqueños, platos de otros países latinoamericanos como Venezuela y también bebidas típicas de la región, como la piña colada. El almuerzo costará 1.500 yenes (17 dólares) y la cena entre 2.000 y 3.000 yenes (23 y 34 dólares), que son los precios típicos de los restaurantes del área.
 
   “Los amigos japoneses que nos han estado asesorando con el proyecto nos viven animando a que sigamos adelante porque creen que vamos por buen camino, así que algo debemos estar haciendo bien”, comenta Alex, quien no deja de darle las gracias a Dios por hacer realidad el sueño que tanto él como Liz tenían desde hace muchos años.
 
   Le deseamos el mejor de los éxitos al gran Rami-chan, su esposa Liz y todos los miembros de su familia en su incursión en el mundo del negocio gastronómico y esperamos poder tener la oportunidad de visitar el Ramichan Café en nuestra próxima visita a Japón. Les prometemos hacer una reseña gastronómica del mismo cuando eso ocurra.
 
   También queremos aprovechar la oportunidad para desearles a todos nuestros lectores un muy feliz año 2013 y que todos sus sueños y deseos tengan la oportunidad de hacerse realidad en el nuevo año que está a punto de comenzar.
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