Mar, 09 Ago 2022 22:00 PM

M. Gómez, Peña y el premio al Jugador Más Valioso

   Ahora que entramos en la recta final de la temporada regular de la NPB el momento no podría ser más propicio para analizar la pelea por el título del Jugador Más Valioso en ambos circuitos, en especial porque dos latinos prometen ser protagonistas en la misma.
 
   El dominicano Mauro Gómez, actual líder de empujadas de la Liga Central, y su compatriota Wily Mo Peña, segundo mejor jonronero de la Liga del Pacífico, reúnen los méritos suficientes para llevarse el galardón, pero ¿tienen posibilidades reales de hacerlo?
 
   Aparte de su rendimiento individual, existen varias cosas más que influirán mucho en las probabilidades que ambos tienen de alzarse con el premio, por lo que vale la pena analizar en detalle los dos casos.
 
   Gómez no sólo se acaba de convertir en el primer jugador en superar la barrera de las 100 empujadas este año en la NPB (suma ya 104), sino también en el primer extranjero en la historia de los Tigres de Hanshin en hacerlo en su primera temporada en la liga.
 
   Adicionalmente, el caribeño es segundo en bases alcanzadas en la Liga Central con 258, tercero en jonrones con 25 y sexto en porcentaje de slugging con .503, además de ser claramente el líder ofensivo de su equipo.
 
   Esas cifras lo convierten en uno de los principales candidatos a quedarse con el premio en su circuito, con el norteamericano de los Carpas de Hiroshima Brad Eldred (35 jonrones, 96 empujadas) como su principal rival en la votación.
 
   No obstante, la historia nos ha enseñado que en casi el 100 por ciento de las ocasiones los periodistas deportivos japoneses le han otorgado el galardón al jugador más destacado del equipo campeón de liga y ni Hanshin ni Hiroshima parecen tener chance de lograr esa hazaña.
 
   En estos momentos, los eternos campeones Gigantes de Yomiuri lideran la tabla de clasificación de la Liga Central con 6 juegos de ventaja sobre Hiroshima y 7,5 sobre Hanshin y con su número mágico para asegurar la corona en 5.
 
   Salvo una catástrofe de proporciones bíblicas, es sensato asegurar que el conjunto de Tokio capturará su tercer título de liga consecutivo y el número 45 de su historia, por lo que las posibilidades de Gómez, cuyo club está en tercer lugar, de alzarse con el premio lucen ya muy pequeñas.
 
   Desde 1950 hasta ahora, sólo en cuatro oportunidades el ganador del premio al Jugador Más Valioso de la Liga Central ha provenido de un equipo que no fue campeón de liga y en dos de esas ocasiones el resultado no pudo ser otro debido a las marcas históricas alcanzadas por esos dos jugadores.
 
   En 1964, el legendario Sadaharu Oh impuso un nuevo récord de jonrones para la NPB con 55 que se mantendría vigente por 49 años. Hanshin fue el campeón de liga ese año, pero la hazaña de Oh fue tan destacada que terminó llevándose el premio.
 
   En 2013, el curazoleño Wladimir Balentien rompió la marca de jonrones de Oh e impuso una nueva con 60, por lo que a pesar de que su equipo, las Golondrinas de Yakult, terminó en último lugar los periodistas locales no pudieron sino otorgarle el premio debido a la histórica gesta que protagonizó.
 
   Sin embargo, salvo en casos extremadamente excepcionales como esos la regla siempre ha sido premiar al mejor jugador del equipo campeón, como ha quedado claro ya en muchas ocasiones.
 
   En 1986, por ejemplo, el norteamericano de los Tigres de Hanshin Randy Bass ganó la triple corona de bateo por segundo año consecutivo (.389 de promedio, 47 jonrones, 109 empujadas) pero el galardón fue a parar a manos del lanzador Manabu Kitabeppu (18-4, 2.43), el as del conjunto campeón de liga, los Carpas de Hiroshima.
 
   Más recientemente, el venezolano Alex Ramírez fue víctima de la misma tendencia tras liderar la Liga Central en jonrones (49) y carreras empujadas (129) y registrar un promedio de .304 en la temporada 2010. No obstante, como los Gigantes de Yomiuri (su equipo de entonces) quedaron en tercer lugar, el galardón fue otorgado a Kazuhiro Wada (.339 de promedio, 37 jonrones), el mejor pelotero del conjunto campeón, los Dragones de Chunichi.
 
   Gómez debería ser, sin duda, uno de los principales candidatos al premio, pero considerando que Hanshin no podrá ser campeón y tomando en cuenta también la manera en la que fue ignorado durante la votación para la Serie de las Estrellas, parece muy poco probable que pueda alzarse con el galardón.
 
   Paradójicamente, Yomiuri no tiene un toletero de peso que reúna los méritos suficientes como llevarse los honores este año (sólo dos de sus titulares batean por encima de .255), pero sí un lanzador de calidad que muy probablemente se quede con el premio: el derecho Tomoyuki Sugano (2.45, 11-5 y 117 ponches hasta los momentos).
 
   El caso de Peña resulta también muy interesante, ya que su equipo, los Búfalos de Orix, tiene un chance mucho mayor de capturar el título de la Liga del Pacífico que el que tiene Hanshin de llevarse la corona en la Liga Central.
 
   Consolidado en el segundo puesto de la clasificación y a sólo 2,5 juegos del líder Halcones de SoftBank, Orix cuenta con la posibilidad real de coronarse campeón de liga, en cuyo caso la candidatura del poderoso toletero dominicano se fortalecería mucho.
 
   En este momento, el robusto toletero comparte el segundo lugar de cuadrangulares de la Liga del Pacífico con 31 y está a sólo 2 estacazos del líder, el venezolano Ernesto Mejía. Adicionalmente, es el segundo mejor remolcador del circuito con 85 y el tercer mejor en bases alcanzadas (231) y porcentaje de slugging (.503), cifras que lo convierten en un candidato de peso para pelear por el galardón de Jugador Más Valioso de la liga.
 
   No obstante, deberá superar obstáculos más numerosos y difíciles que los de Gómez para poder capturar el codiciado premio.
 
   En primer lugar y como ya lo mencionamos en el caso de Gómez, Orix debe coronarse campeón de liga. De lo contrario, Peña no tendrá casi posibilidades de llevarse el galardón.
 
   Segundo, el rol del dominicano como líder ofensivo de su equipo no está tan claro, ya que Yoshio Itoi reúne números tan o más sólidos que los suyos. Itoi es líder de la Liga del Pacífico en dobles (32) y porcentaje de embasado (.417), segundo en promedio (.324), porcentaje de slugging (.516) y bases alcanzadas (242) y cuarto en empujadas (77), además de tener 18 vuelacercas en su cuenta personal.
 
   El caribeño lo supera en jonrones y empujadas, pero está en desventaja en todos los otros departamentos, por lo que en una eventual votación entre ambos Itoi podría alzarse fácilmente el título.
 
   Por si esto fuera poco, los lanzadores han sido tradicionalmente los protagonistas del premio en la Liga del Pacífico y Orix, cuyo éxito de esta campaña se debe más a su cuerpo de lanzadores que a otra cosa, cuenta con uno que está mandado a hacer para quedarse con los honores: Chihiro Kaneko.
 
   Como ya lo explicamos en una columna anterior, Kaneko se ha confirmado este año como el mejor lanzador de la NPB luego de la partida de Masahiro Tanaka, a pesar de que muchos consideraban que el heredero sería el joven Kenta Maeda.
 
   Kaneko lidera la NPB en victorias (14) y efectividad (1.99) y comanda la Liga del Pacífico en ponches (190), además de ser segundo en juegos completos (4), blanqueos (3), porcentaje de triunfos (.737) y entradas lanzadas (176.0).
 
   Estas cifras prácticamente le aseguran el Premio Sawamura al mejor lanzador de la NPB en 2014, por lo que en el caso eventual de que Orix se coronase campeón de liga su elección como el Jugador Más Valioso sería casi automática.
 
   Nada menos que 6 de los últimos 7 ganadores del galardón en la Liga del Pacífico han sido lanzadores y 3 de ellos han llevado también el Premio Sawamura, por lo que la candidatura de Kaneko luce prácticamente imbatible.
 
   Independientemente de cuales sean los equipos que se coronen campeones en ambos circuitos, tanto Gómez como Peña reúnen méritos suficientes como para ser candidatos al título de Jugador Más Valioso y es muy probable que ambos reciban un buen número de votos.
 
   Sin embargo, está claro que sus posibilidades reales de llevarse el galardón son muy pocas, en especial si sus equipos no logran capturar el título de liga.
 
   Los periodistas deportivos japoneses de vez en cuando sorprenden a todos eligiendo a un jugador que no formó parte del equipo campeón, pero como ya explicamos con anterioridad eso ocurre en casos extraordinariamente especiales.
 
   Las campañas que han cosechado hasta ahora Gómez y Peña han sido muy buenas, quizás las mejores de sus respectivas carreras, pero resulta difícil afirmar que sean históricas y que por ello merezcan ser premiadas por encima del resto de los candidatos disponibles. No obstante, lo que sí merecen es ser celebradas, pues ambos han ayudado a mantener el béisbol latino en Japón en una posición privilegiada.
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