Vie, 24 May 2024 16:26 PM

Los jonrones de Otani y el Jugador Más Valioso

   La Otanimanía se intensificó esta semana, luego de que el fenómeno japonés de los Angelinos de Los Ángeles Shohei Otani conectara 4 jonrones, remolcara 6 carreras y cosechara su sexto triunfo de la temporada como abridor en una serie de 4 juegos ante los Vigilantes de Texas en Arlington.

 

Otani está siendo reconocido más por sus jonrones que por cualquier otra cosa

 

   Esa actuación no sólo lo dejó como el líder absoluto de casi todas las categorías de su equipo, tanto ofensivas como de pitcheo, sino que además lo catapultó al liderato de jonrones de las Grandes Ligas y también al primer puesto de WAR (Wins Above Replacement).

 

   A pesar de que nos alegra mucho el merecido reconocimiento que está recibiendo, al mismo tiempo nos desilusiona el hecho de que el mismo sólo está llegando debido a los jonrones que está conectando y no a la suma total del enorme esfuerzo que está realizando sobre el terreno.

 

   Ganar un juego por blanqueo, por ejemplo, después de lanzar 9 entradas completas y ponchar a más de 10 bateadores es una hazaña extraordinaria, pero siempre quedará en segundo lugar entre las actuaciones más destacadas del día si en otro partido un bateador se va para la calle con las bases llenas.

 

   Un juego completo sin permitir carreras puede que eleve el WAR de un lanzador por 0.3 puntos, pero 4 cuadrangulares en una serie de 4 partidos lo aumenta por más de un punto, como lo acabamos de comprobar con el talentoso pelotero nipón.

 

   En otras palabras, una mayor cantidad de jonrones equivale casi inapelablemente a ganar el premio al Jugador Más Valioso de la temporada regular, ya que esa es la estadística que más afecta el WAR y el WAR es, a su vez, la principal referencia de los votantes a la hora de elegir a sus candidatos favoritos.

 

   Sin ir muy lejos, si el año pasado Aaron Judge hubiese conectado sólo 42 jonrones en lugar de 62, lo más probable es que no hubiese sido nombrado JMV de la Liga Americana, ya que con menos vuelacercas no hubiese roto ningún récord y su WAR no hubiese sido el mejor de la MLB.

 

   Otani, como lo explicamos en su momento, tuvo una actuación mucho más valiosa, ya que si bien disparó menos vuelacercas y no remolcó tantas carreras igual quedó entre los líderes de su circuito en ambas categorías y además fue uno de los mejores lanzadores del año.

 

Otani calificó a los títulos de bateo y pitcheo en 2022

 

   No sólo eso, sino que además se convirtió en el primer jugador en la historia en calificar a los títulos de bateo y efectividad en una misma temporada y realmente hay que tener una fuerza sobrehumana para poder realizar el trabajo de dos jugadores distintos en un mismo año.

 

   Es muy probable incluso que el galardón al JMV que el japonés ganó de manera unánime en 2021 tampoco se hubiese quedado en sus manos de no ser porque estuvo liderando toda la MLB en jonrones hasta la recta final del calendario.

 

   Si en esa ocasión hubiese cerrado el año con 22 vuelacercas en lugar de 46, es muy posible que los honores se los hubiesen llevado el venezolano Salvador Pérez o el dominicano Vladimir Guerrero Jr, a pesar del buen trabajo que realizó Otani como abridor.

 

   Obviamente, con todo esto no queremos restarle méritos al jonrón, ni mucho menos. Después de todo, es una de las facetas más emocionantes del juego y sin duda tiene una influencia enorme a la hora de decidir al ganador de un encuentro particular.

 

   A lo que sí nos oponemos es al hecho de que esa estadística tenga un peso tan grande a la hora de determinar el valor de un jugador, al punto de que cualquier otra cosa que no sea sacar la pelota del parque prácticamente no tiene importancia.

 

   El béisbol japonés, afortunadamente, nos sigue recordando la belleza de la pelota pequeña y lo importante que es dominar todos los aspectos fundamentales del juego para poder ganar títulos, ya sea en su liga local o en torneos internacionales como el Clásico Mundial.

 

   En la Serie de Japón de 2018, en la que los Halcones de SoftBank superaron 4-1 (con un empate) a los Carpas de Hiroshima, pudimos ver un perfecto ejemplo de ello, luego de que los cronistas locales nombraran al receptor Takuya Kai como el JMV de la final.

 

Kai fue nombrado JMV de la Serie de Japón 2018 por su defensa

 

   Kai no conectó jonrones ni empujó carreras, pero retiró a todos y cada uno de los 6 corredores que intentaron robarle una base, sacó 2 outs cruciales en el home que le permitieron a su equipo ganar esos 2 partidos y fue un maestro manejando a los lanzadores detrás del plato.

 

   El cubano Alfredo Despaigne, que disparó 2 cuadrangulares, remolcó 6 carreras y bateó para .364 en esa serie, hubiese podido quedarse fácilmente con el galardón, pero su aporte fue clave en sólo 2 de los 6 juegos de la final.

 

   Otros de sus compañeros de equipo también destacaron en algún que otro partido, pero el único que tuvo una actuación crucial en todos y cada uno de los encuentros fue Kai y por esa razón lo seleccionaron como el más valioso de la final.

 

   Hoy por hoy, ese tipo de apreciación por un trabajo que para muchos pasa por desapercibido sólo se puede ver en Japón y lamentamos mucho que los periodistas norteamericanos no tengan la valentía de resaltarlo a la hora de otorgar sus premios.

 

   Otani, como las estadísticas avanzadas nos siguen mostrando, es mucho más que un lanzador que puede conectar jonrones kilométricos. También es muy bueno a la defensiva, es uno de los corredores más rápidos de la MLB y además tiene una gran capacidad de improvisación sobre el montículo.

 

   Su temporada 2022 fue, desde casi todo punto de vista, mucho mejor que la de 2021. Su récord de victorias y derrotas mejoró de 9-2 a 15-9, su número de ponches ascendió de 156 a 219, su total de entradas lanzadas subió de 130.1 a 166 y su efectividad bajó de 3.18 a 2.33.

 

   Por si eso fuera poco, su promedio ofensivo ascendió de .257 a .273, su total de hits de 138 a 160, su número de dobles de 26 a 30 y su WAR de 9.0 a 9.7 y además redujo los ponches que sufrió como bateador de 189 a 161.

 

Judge fue nombrado JMV de la Liga Americana en 2022 por sus jonrones

 

   No obstante, como su total de jonrones descendió de 46 a 34 y eso afectó su WAR, al final los votantes se inclinaron por Aaron Judge, quien tuvo una campaña extraordinaria en términos de cuadrangulares, pero cuyo aporte a su equipo no fue tan valioso como el de Otani.

 

   Al ritmo que va, no debería sorprendernos si el japonés vuelve a ser nombrado, de manera unánime, JMV de la Liga Americana este año. El sábado conectó su vuelacerca número 23 de la campaña y ayer domingo disparó el 24, por lo que ahora es el líder absoluto de la MLB en ese departamento.

 

   Eso, además, le permitió asumir también el liderato absoluto de empujadas y aumentó todavía más su WAR, por lo que no sólo es el favorito en las apuestas sino también la opción más lógica para ganar el premio entre los reporteros que están capacitados para votar.

 

   Lo que lamentamos profundamente, como lo acabamos de explicar, es que el reconocimiento le llegue gracias a sus jonrones y no al resto del trabajo que está realizando. Su promedio ofensivo, por ejemplo, está en .300, lo que representa una mejora considerable con respecto al año pasado (.273).

 

   En términos de pitcheo, sus números son buenos, pero está claro que no ha sido tan efectivo como en 2022. Su control ha estado errático en el último mes, ha permitido varios jonrones y carreras en casi todas sus aperturas y hasta se le ve cansado y falto de ideas sobre el montículo.

 

   Sin embargo, ahí están los jonrones otra vez para rescatarlo. Es posible incluso que supere el WAR que registró la campaña pasada (9.7) gracias a los enormes batazos que está conectando, a pesar de que su actuación como abridor ha sido muy modesta.

 

   Repetimos, estamos muy contentos por el merecido reconocimiento que está recibiendo, pero sin duda nos desilusiona el hecho de que el mismo sea el producto casi exclusivo del número de jonrones que está conectando y no del resto de sus increíbles aportes como pelotero.