Mar, 09 Ago 2022 22:47 PM

¿Serán Tanishige y Kokubo buenos managers?

   Los recientes anuncios de Motonobu Tanishige como el nuevo manager de los Dragones de Chunichi y de Hiroki Kokubo como el nuevo estratega de la selección nacional han despertado un par de interesantes debates en el béisbol japonés.
 
   Dado que ninguno de los dos tiene experiencia previa dirigiendo a un equipo, sea al nivel que sea, la pregunta obvia que se le viene a la cabeza a la mayoría de la gente es, ¿podrán estos dos respetados jugadores tener éxito en sus nuevos roles?
 
   Tanishige, a pesar de que cumplirá 43 años en diciembre, es todavía el receptor titular del conjunto de Nagoya, por lo que se convertirá el año que viene en el primer manager-jugador que se ha visto en la NPB desde 2007.
 
   Su veteranía detrás del plato y su liderazgo dentro del club, además de su popularidad entre los fanáticos, sin duda lo convierten en un candidato ideal para asumir el puesto, pero su avanzada edad y su falta de experiencia como estratega puede que se conviertan en obstáculos insalvables para él.
 
   Si tomamos como referencia el caso de Atsuya Furuta, quien entre 2006 y 2007 ejerció el doble rol de manager-jugador de las Golondrinas de Yakult, la idea de otorgarle Tanishige una responsabilidad tan grande parece destinada a terminar en fracaso.
 
   Al igual que Tanishige, Furuta fue uno de los receptores más respetados y exitosos de su época y su nombramiento como manager del club era prácticamente inevitable. Su capacidad de liderazgo y su popularidad entre los fanáticos lo convertían en una apuesta segura para el puesto.
 
   No obstante, en los dos años que estuvo al mando su equipo terminó tercero y quinto, respectivamente, en la tabla de clasificación de la Liga Central y su tiempo de juego disminuyó de manera dramática, por lo que al final no pudo tener éxito en ninguno de los dos roles que ejerció y hasta se vio obligado a renunciar a ambos una vez terminada la temporada 2007.
 
   Es posible que Tanishige logre de alguna manera tener éxito en los dos roles que está a punto de asumir y devolver a su club al camino del éxito, pero lamentablemente para él y los fanáticos de Chunichi todo parece indicar que ese no será el caso.
 
   Su designación, anunciada de manera sorpresiva y apresurada, parece más bien una movida desesperada de la gerencia para tratar de rescatar al equipo, que este año terminó por primera vez desde 2001 en la parte baja de la tabla de su circuito.
 
   Esta impresión está reforzada por el hecho de que la gerencia también designó, de la misma manera sorpresiva y apresurada, al ex manager Hiromitsu Ochiai como el nuevo gerente general del club.
 
   Ochiai, quien sin duda ha sido el manager más exitoso que ha tenido la franquicia en su historia, fue despedido antes de que terminara la temporada 2011 a pesar de que terminó llevando al club al título de liga y a participar en la Serie de Japón ese mismo año.
 
   La excusa que otorgó el dueño del conjunto para respaldar su decisión fue que Ochiai no era tan popular con los medios y los fanáticos como a la gerencia le gustaría. Sin embargo, apenas dos años después, ha decidido contratarlo de nuevo luego de darse cuenta de que, después de todo, los resultados sí son importantes para el bienestar de la organización.
 
   Poniendo todo esto a un lado, tanto Tanishige como Ochiai tendrán que afrontar un obstáculo todavía más importante: la falta de una generación de relevo de calidad que mantenga la competitividad del equipo en una liga que cada vez se hace más fuerte.
 
   La mayoría de las estrellas del club ya han pasado o están muy cerca de llegar a los 40 años y a pesar de que varios jóvenes de talento han visto acción en los últimos dos años, éstos todavía no están en capacidad de asumir las riendas del equipo por sí solos.
 
   De manera que si sumamos todas las variables de la ecuación (avanzada edad de Tanishige + falta de experiencia como manager + grandes exigencias del doble rol de manager-jugador + grupo de jugadores muy viejo + falta de estrellas jóvenes), parece muy difícil que el resultado final sea positivo para el equipo.
 
   Como ya dijimos anteriormente, puede que de alguna manera Tanishige logre poner a toda la organización en sintonía y guíe a sus jugadores a la victoria, pero las probabilidades de que eso ocurra parecen ser de verdad muy pocas.
 
   La designación del ya retirado toletero de los Halcones de SoftBank Hiroki Kokubo como el nuevo manager del Equipo Samurai también parece haber sido tomada improvisadamente, si bien en su caso los rumores de su nombramiento ya se venían escuchando desde hace algunas semanas atrás.
 
   Kokubo se retiró como jugador activo a finales de la campaña pasada y al igual que Tanishige no tiene ningún tipo de experiencia previa como manager, por lo que su elección para el rol despierta muchas interrogantes.
 
   El próximo Clásico Mundial de Béisbol no se disputará sino hasta 2017, por lo que en principio no existe ningún apuro para escoger al nuevo manager del equipo. No obstante, la NPB desea convertir al conjunto en una franquicia que esté activa permanentemente y con ese objetivo tiene planeado disputar 3 juegos amistosos como visitante ante su similar de Taiwán a principios de noviembre.
 
   Es probable que la designación de Kokubo sea más bien una especie de experimento para ver cómo le va en el rol en dicha serie de partidos amistosos, ya que parece dudoso que se le hubiese dado esa responsabilidad durante un Clásico Mundial, considerando en especial su falta de experiencia en el cargo.
 
   Si vamos un paso más allá, es probable que Kokubo haya sido el único que aceptó la oferta de asumir las riendas de la selección con tan poco tiempo de antelación para preparar a los jugadores para la venidera serie en Taiwán.
 
   Muy posiblemente, el resto de los veteranos estrategas que estaban disponibles no quisieron aceptar la oferta sin tener el tiempo suficiente para preparar al equipo para esa serie.
 
   Sea como fuere, la designación de Kokubo sigue despertando interrogantes porque de verdad no parece tener el perfil típico de un manager, y mucho menos de un manager exitoso. Su carrera como jugador fue distinguida y sin duda sus compañeros lo respetaron mucho, pero su capacidad de liderazgo no parece ser la más alta.
 
   Al igual que Tanishige, puede que se convierta en una sensación y debido a su juventud (42 años) puede que tenga una muy buena relación con sus dirigidos, pero nada parece indicar que ese vaya a ser el caso.
 
   No tardaremos mucho en averiguar cómo les va a ambos en sus nuevos roles de manager. Al primero lo veremos dirigiendo los entrenamientos primaverales de Chunichi el primero de febrero en Okinawa, mientras que al segundo lo veremos comandando a la selección nacional en Taiwán en menos de 3 semanas.
 
   Les deseamos la mejor de las suertes a ambos, pero nos tememos que sólo suerte no les será suficiente para ser exitosos en sus respectivos proyectos. Pronto lo sabremos.
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