Mar, 09 Ago 2022 21:55 PM

Exceso de firmas perjudica a jugadores extranjeros

   La firma hace un par de días del cubano Frederich Cepeda por parte de los Gigantes de Yomiuri confirma una tendencia reciente del béisbol japonés: la contratación excesiva de jugadores extranjeros, lo que perjudica sus posibilidades de éxito en la liga.
 
   La NPB establece un límite para el número de peloteros foráneos que pueden estar activos al mismo tiempo en el roster de sus respectivos equipos: cuatro. No obstante, no coloca un tope en relación al número total que importados que se pueden adquirir.
 
   Por una parte, esto beneficia a los jugadores extranjeros, ya que aumenta sus posibilidades de obtener un contrato en Japón, pero por la otra reduce sus oportunidades de ver acción ya que sólo cuatro de ellos (máximo 3 lanzadores o 3 jugadores de posición) pueden estar simultáneamente en el roster activo.
 
   Al aceptar el contrato que le ofrecieron, Cepeda se convirtió en el quinto importado de Yomiuri este año, lo que no es necesariamente malo debido a que una lesión de cualquiera de los otros cuatro le permitirá jugar de inmediato. Sin embargo, el hecho de ser el quinto foráneo significa que una vez que llegue a Japón irá directamente a las ligas menores a esperar su turno para jugar.
 
   El club ya cuenta con el abridor norteamericano Chris Seddon, que es uno de los miembros fijos de su rotación; el relevista canadiense Scott Mathieson, que es utilizado frecuentemente por el manager; y el inicialista venezolano José Celestino López y el jardinero cubano Leslie Anderson, quienes están teniendo ambos una gran temporada ofensiva este año.
 
   De entrada, Cepeda no tiene chance de jugar, lo que nos lleva al dilema original: es beneficioso poder obtener un contrato en Japón, pero no tanto si no se puede jugar continuamente al máximo nivel.
 
   Sin duda, es posible que el manager decida bajar al alguno de estos cuatro jugadores a las ligas menores a pesar de estar rindiendo bien y darle la oportunidad al recién llegado, pero lo más probable es que eso no ocurra.
 
   A sus 34 años, Cepeda probablemente querrá jugar a diario y puede que lo afecte mucho el hecho no recibir esa oportunidad si sus cuatro competidores nunca bajan su guardia y se mantienen activos hasta el final de la temporada.
 
   El ejemplo más claro del problema al que nos referimos en esta columna lo representan los Halcones de SoftBank, quienes empezaron la campaña 2014 con nada menos que 10 foráneos en su nómina: los lanzadores Jason Standridge, Brian Wolfe, Dennis Sarfate, Paul Oseguera, Edison Barrios y Mu Young Kim y los jugadores de posición Dae Ho Lee, Tu Hsuan Lee, Bárbaro Cañizares y Bryan LaHair.
 
   LaHair se dio cuenta inmediatamente de que no tendría oportunidades de jugar este año, por lo que le solicitó al club que lo dejara en libertad y éste accedió.
 
   De los nueve restantes, Stadridge, Wolfe, Sarfate y Dae Ho Lee ha sido titulares y han estado rindiendo muy bien desde que empezó la campaña, por lo que los otros cinco no tienen más remedio que sentarse a esperar una oportunidad de jugar, que podría no llegar.
 
   Quizás el más afectado de todos ellos sea el cubano Cañizares, quien llegó a Japón en medio de grandes expectativas debido a su excepcional talento como bateador, pero que lamentablemente no ha recibido hasta ahora una sola oportunidad de demostrarlo, ni siquiera durante la pretemporada.
 
   Al igual que Cepeda, Cañizares está a punto de cumplir 34 años y no puede esperar demasiado tiempo a que lo pongan a jugar porque de lo contrario se le terminará su carrera.
 
   Por una parte, es beneficioso el hecho de que su contrato sea sólo por un año ya que esto le permitirá firmar con cualquier otro equipo de la NPB para la temporada 2015. No obstante, si nunca le dan la oportunidad de jugar puede que el resto de los clubes de la liga no se interesen en él debido a que no sabrán lo que éste puede hacer sobre el terreno.
 
   Oseguera, Barrios, Kim y Tu Hsuan Lee son relativamente jóvenes y todavía podrían esperar un poco más por una oportunidad para jugar, pero no Cañizares, quien debido a la situación en la que está podría terminar saliendo de Japón sin jugar un solo partido en la NPB.
 
   Cabe preguntarse, ¿qué necesidad tenía SoftBank de contratar a tantos extranjeros este año si no podrá darles a todos la oportunidad de jugar?
 
   La respuesta es muy sencilla. Por primera vez en 5 años, el club no pudo clasificar a la postemporada en 2013, a pesar de tener un gran equipo. Con el objetivo de evitar que esa situación se vuelva a repetir, la gerencia decidió botarla casa por la ventana este año en términos de refuerzos.
 
   El resultado ha sido espectacular. El club tiene tanto talento en todas sus filas que literalmente no sabe qué hacer con él. Tanto los jugadores japoneses como los extranjeros están rindiendo muy bien y el equipo ya está en el primer lugar de la tabla con muchas posibilidades de coronarse campeón de la Liga del Pacífico este año.
 
   El único problema es que para aquellos peloteros que no están recibiendo la oportunidad de jugar la situación no resulta tan satisfactoria como lo es para la gerencia y los fanáticos del equipo.
 
   Aunque es posible, parece difícil que la NPB vaya a aumentar el límite actual de 4 importados que pueden estar activos simultáneamente en el roster de un club, por lo que la responsabilidad de asegurarse de firmar con un conjunto que les dé la oportunidad de jugar queda por completo en manos de los jugadores y sus agentes.
 
   Para muchos peloteros representa un sueño hecho realidad firmar con un equipo japonés, como lo explicó el cubano Cepeda en una declaración escrita que fue hecha pública al momento en que se anunció su firma.
 
   Sin embargo, ese sueño nunca se hará realidad si después de firmar éstos no reciben la oportunidad de ver acción con el equipo mayor de sus respectivos clubes.
 
   Los más jóvenes pueden darse el lujo de esperar uno o dos años hasta que finalmente les llegue la oportunidad de jugar, pero lo más veteranos como Cepeda y Cañizares no tienen esa opción.
 
   A pesar de tener un conjunto muy sólido en todas sus filas, Yomiuri sólo cuenta con 5 importados en su nómina, por lo que Cepeda tiene mayores probabilidades de ver acción en algún momento de esta campaña.
 
   Cañizares, por el contrario, lo tiene todo mucho más complicado. Por una parte, tiene que competir con otros cuatro extranjeros que están esperando también por una oportunidad para jugar, y por la otra, la ofensiva del equipo está rindiendo de una manera tan extraordinaria que básicamente el aporte de su bate, que es su mayor fortaleza, no es necesario, al menos en este momento.
 
   Sus opciones para jugar son sólo dos: como primera base y como bateador designado. El coreano Dae Ho Lee es el actual titular de la primera base y cuenta con el séptimo mejor promedio de la Liga Del Pacífico, de manera que esa puerta está cerrada por los momentos.
 
   El rol de bateador designado está en manos de Seiichi Uchikawa, quien es, por una gran diferencia, el mejor bateador de la NPB, tras liderar la liga en promedio con .452 y quien además cuenta con 5 jonrones y 18 empujadas en 19 partidos.
 
   Todavía queda mucho camino por recorrer en la actual temporada de la NPB, por lo que Cañizares podría recibir el algún momento la oportunidad de jugar y demostrar lo que puede hacer. No obstante, como ya mencionamos anteriormente, esa oportunidad podría no llegar nunca.
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