Vie, 24 May 2024 15:49 PM

El merecido triunfo de Hanshin en la Serie de Japón

   Las probabilidades no estaban a su favor y en más de una ocasión pareció que no podrían lograrlo, pero al final los Tigres de Hanshin ganaron este domingo su primer título de la Serie de Japón en 38 años y rompieron la llamada maldición del coronel Sanders.

 

Hanshin ganó ayer su 1er título de la Serie de Japón en 38 años

 

   Todo comenzó el pasado sábado, cuando Hanshin derrotó por un contundente 8-0 a los Búfalos de Orix en el primer partido de la final, en el que además le dieron una paliza a Yoshinobu Yamamoto, el mejor lanzador de la NPB de los últimos años.

 

   No obstante, ese buen momento se desvaneció al día siguiente, cuando Orix blanqueó a Hanshin 8-0 en el segundo juego y dejó la serie empatada a un triunfo por bando. La ofensiva que tanto brilló el día anterior fue silenciada en esta ocasión.

 

   Las cosas empeoraron en el tercer juego, cuando Orix volvió a ganar 5-4 gracias a la buena actuación del novato Kohei Azuma sobre el montículo. Hashin logró anotar 3 veces en el cierre del octavo para acercarse en el marcador, pero al final su esfuerzo fue insuficiente para evitar la derrota.

 

   En el cuarto partido, llegó al inicio del séptimo episodio con ventaja de 3-1 en el marcador, pero Orix igualó la pizarra en ese momento y todo pareció indicar que el juego se iría a extra innings. Afortunadamente, Hanshin dejó sobre el terreno a su rival en el cierre del noveno e igualó la serie.

 

   El quinto encuentro fue el más importante de todos. Orix llegó al cierre del octavo con ventaja de 2-0 gracias a la gran actuación de su abridor Daiki Tajima, quien sólo permitió 4 hits sin carreras en 7 sólidas entradas de labor.

 

   A pesar de sólo haber realizado 83 lanzamientos hasta este momento, el manager Satoshi Nakajima decidió sacarlo del juego y utilizar su bullpen, que es excelente pero había trabajado en exceso hasta ese momento y también había sido afectado por las lesiones.

 

   El resultado fue que Hanshin completó un rally de 6 carreras ante los 3 mejores relevistas de Orix y vino de atrás para ganar 6-2 ese juego, tomar ventaja de 3-2 en la serie y colocarse a un solo paso de ganar su primera final en 38 años.

 

Yamamoto impidió la celebración de Hanshin en el 6to juego

 

   La suerte no le sonrió en el sexto juego, cuando su mejor abridor, Shoki Murakami, permitió 4 anotaciones y salió derrotado por un espectacular Yamamoto, quien después de fallar en el primer encuentro lanzó completo y cosechó su primera victoria a en la final.

 

   La mesa quedó servida para un séptimo juego en el que la balanza favorecía a Orix, que jugaba en casa y tenía a su segundo mejor abridor, Hiroya Miyagi, sobre el montículo, mientras que Hanshin tuvo que improvisar con Koyo Aoyagi, quien no lanzaba desde el 29 de septiembre.

 

   No obstante, el conjunto felino no se desanimó. Aoyagi respondió y fue relevado con mucha solidez por Masashi Ito, a la vez que su ofensiva explotó con un jonrón de 3 carreras del estadounidense Sheldon Neuse y anotó 4 veces más después de eso para asegurar el tan esperado triunfo.

 

   Cuando Hanshin ganó el que hasta ayer había sido su único título de la Serie de Japón en 1985, los fanáticos celebraron de una manera tan desmesurada que terminaron lanzando al río Dotonbori, en Osaka, una estatua del coronel Sanders que estaba al frente de un restaurante KFC.

 

   Ninguno de ellos lo comprendió en ese momento, pero ese hecho que pareció intrascendente al final dio origen a la peor maldición que ha vivido hasta ahora un conjunto de la NPB: la famosa maldición del coronel Sanders.

 

   Entre 1986 y 2002, es decir, las 17 temporadas siguientes al título de 1985, el conjunto felino terminó 10 veces en el foso de la clasificación de la Liga Central y nunca cerró el año por encima del tercer puesto, razón por la cual sus fanáticos se creyeron víctimas de una maldición.

 

   Para tratar de neutralizar sus efectos, visitaron el restaurante en cuestión para pedir perdón por lo ocurrido, visitaron otras estatuas similares en otros restaurantes KFC para presentar ofrendas florales y hasta enviaron buzos al río Dotonbori para tratar de recuperar la estatua que habían tirado en él.

 

La fortuna de Hanshin comenzó a cambiar en 2003, cuando regresó a la Serie de Japón

 

   Finalmente, en el año 2003 el conjunto tuvo un año para el recuerdo y no sólo ganó el título de liga sino que además llegó hasta el séptimo juego de la Serie de Japón, en el que cayó derrotado ante los Halcones de Daiei (hoy Halcones de SoftBank).

 

   A pesar de la derrota, el cambio de actitud del equipo fue notorio y logró mantenerse con el pasar de los años. En 2005, fue otra vez campeón de la Liga Central, si bien volvió a perder la final, esta vez por barrida ante los Marinos de Lotte.

 

   A partir de 2007, cuando se introdujo el actual formato de postemporada en el circuito, el equipo clasificó 11 veces a los playoffs y regresó a la Serie de Japón en 2014, cuando cayó en 5 partidos ante los Halcones de SoftBank.

 

   Su rendimiento, claramente, había mejorado, pero su sequía de títulos de la Serie de Japón se mantenía vigente, a pesar de que la estatua del coronel Sanders que fue lanzada al río Dotonbori en 1985 fue finalmente encontrada y extraída del mismo en 2009.

 

   Afortunadamente para los fanáticos del equipo, esa sequía terminó ayer, cuando el conjunto ganó por fin la segunda Serie de Japón de su historia, y además de una manera muy merecida, luego de superar a un rival de mayor nivel en muchos aspectos.

 

   Parte de la culpa de la derrota de Orix pertenece al manager Nakajima, quien no estuvo acertado en el manejo de su bullpen. En el tercer juego, por ejemplo, utilizó a Taisuke Yamaoka cuando tenía mejores opciones disponibles y éste terminó concediendo 3 anotaciones.

 

   En el cuarto, apeló al estadounidense Jacob Waguespack en el cierre del noveno capítulo cuando su cerrador Yoshihisa Hirano estaba disponible y el primero terminó permitiendo la carrera que dejó en el terreno a su equipo.

 

El fallo del bullpen de Orix en el 5to juego decidió la serie

 

   Su peor fallo llegó en el quinto encuentro, cuando ganando 2-0 en el cierre del octavo capítulo envió a Soichiro Yamazaki al montículo a pesar de que éste no había visto acción en los 2 juegos anteriores y no estaba en su mejor forma física.

 

   Así, terminó permitiendo una carrera que al final se transformó en un rally de 6 anotaciones que a la postre decidiría la serie a favor del equipo rival.

 

   El manager de Hanshin, Akinobu Okada, no estuvo perfecto tampoco, pero supo manejar mejor a sus jugadores y al final eso fue lo que le dio la victoria.

 

   En el séptimo juego, por ejemplo, decidió darle la pelota a Koyo Aoyagi, quien no lanzaba desde el 29 de septiembre, sabiendo que tendría que sacarlo del montículo tan pronto como se metiera en problemas y eso fue lo que hizo, antes de que la situación se le escapara de las manos.

 

   Luego trajo en relevo a quien ha debido ser el abridor del juego, Masashi Ito, y obtuvo 3 ceros más de su parte, antes de ceder un jonrón solitario en el cierre del noveno con su cerrador estelar, Suguru Iwazaki, quien completó el partido y aseguró la victoria para Hanshin.

 

   Las calles de Osaka y Kobe estallaron de júbilo tan pronto como se terminó el partido y los diarios deportivos japoneses, siempre rápidos en este tipo de situaciones, comenzaron a circular por las calles poco después sus ediciones nocturnas con la noticia del triunfo de Hanshin.

 

   En medio de un gran despliegue policial, los fanáticos regresaron a los alrededores del río Dotonbori en Osaka a celebrar el tan ansiado título y varios de ellos, como es costumbre en este tipo de ocasiones, se lanzaron al río en medio del festejo.

 

   Hasta ahora, no se han visto reportes de que otra estatua del coronel Sanders haya sido lanzada al mismo, lo que resulta muy prudente, porque lo que lo peor que podrían hacer esos fanáticos en este momento es darle origen a otra maldición que afecte a su equipo.