Mar, 09 Ago 2022 22:53 PM

De bajas, lesiones y desapariciones latinas

   Un fanático nos preguntó hace un par de días acerca de la situación actual del cubano Leslie Anderson, quien después de registrar un impresionante inicio de campaña con los Gigantes de Yomiuri ha desaparecido por completo del mapa.
 
   Lamentablemente, no se trata del único latino que está ausente de los terrenos de juego. Un total del 14 caribeños se encuentran ahora mismo fuera de acción debido a que fueron dados de baja, se lesionaron o simplemente no han recibido oportunidades de jugar.
 
   A continuación les presentamos un informe de sus respectivas situaciones, mencionando las causas que los llevaron a las mismas y pronosticando sus futuros en la liga. Los mencionaremos en orden alfabético.
 
   Abreu, Abner. El jardinero dominicano de los Leones de Seibu, que en principio no se esperaba que viera acción con el primer equipo este año, fue subido sorpresivamente al conjunto mayor el 23 de mayo y en apenas su segundo juego se fue de 5-4, con un triple, 3 sencillos, una anotada y 3 empujadas, lo que causó una muy buena impresión en sus entrenadores y los fanáticos del equipo. No obstante, pocos días después fue bajado al equipo filial, en parte debido a que su promedio descendió a .250 luego de estar en .571, pero sobre todo para darle paso en los jardines a uno de los titulares del club, que se había ausentado por una lesión. Debido a su juventud (24 años) y a su ya probado potencial para jugar en la liga, es muy probable que Seibu le renueve su contrato para el año que viene y empiece a utilizarlo de una manera más consistente.
 
   Abreu, Michel. El toletero cubano de los Luchadores de Nippon Ham, que el año pasado se alzó con el título de jonrones de la Liga del Pacífico luego de enviar 31 pelotas a las gradas, se vio afectado todo el año por una lesión en la parte baja de su espalda que al final interrumpió su carrera en la NPB, al menos por el resto de esta temporada. Desde los mismos entrenamientos primaverales, en los que apenas pudo ver acción, el robusto inicialista sintió las molestias que lo obligaron a pasar los primeros 4 meses de la campaña en Florida tratando de recuperarse de las mismas. A finales de julio logró a regresar a los terrenos de juego e incluso conectó un jonrón en su segundo partido, pero poco después volvió a resentirse y tuvo que ser enviado a la lista de lesionados. Como su proceso de recuperación iba a tardar demasiado, el club decidió dejarlo en libertad. Debido al gran año que tuvo en 2013, es posible que regrese a la NPB en el futuro si se recupera por completo de su lesión, pero su avanzada edad (35 años) limita mucho las probabilidades de que eso ocurra.
 
   Anderson, Leslie. El jardinero cubano de los Gigantes de Yomiuri tuvo un debut de ensueño en la liga tras conectar 13 imparables, incluyendo 2 jonrones y 8 carreras empujadas, en sus primeros 6 juegos del año, racha que dejó su promedio en .520. No obstante, un par de lesiones lo han obligado a alejarse de los terrenos de juego a un punto que ya no se escucha de él. A principios de mayo, una lesión en su bíceps femoral de la pierna derecha lo obligó a perderse más de 3 semanas de acción, y luego, a principios de agosto, una inflamación en su codo izquierdo lo ha mantenido al margen hasta la fecha de hoy. En los 70 partidos que ha disputado hasta ahora batea para .310, con 10 jonrones y 34 empujadas, cifras que prácticamente le aseguran una extensión de su contrato para el año que viene, siempre y cuando se recupere por completo de sus dolencias para entonces.
 
   Barrios, Edison. El derecho venezolano de los Halcones de SoftBank, luego de tener un debut prometedor la campaña pasada con el club, se encontró este año con un problema inesperado: el exceso de extranjeros en la nómina del club, lo que ha limitado casi por completo sus posibilidades de ver acción con el primer equipo de la organización. Afortunadamente para él, tuvo la oportunidad de lanzar en relevo en dos partidos a finales de julio y principios de agosto, pero después de eso no ha vuelto a jugar y lo más probable es que no vuelva a hacerlo esta temporada. Debido a su juventud (25 años) y a que SoftBank lo considera un jugador en desarrollo, tiene muchas probabilidades de recibir una extensión de su contrato para 2015, si bien eso no le garantizaría más tiempo de juego con el conjunto mayor.
 
   Betancourt, Yuniesky. A diferencia de su compatriota Leslie Anderson, el infielder cubano de los Búfalos de Orix pasó trabajo desde el principio para adaptarse al estilo de los lanzadores japoneses. Le tomó 22 turnos para poder conectar su primer hit en la liga y en sus primeros 12 encuentros sólo pudo sumar 5 de ellos, sin incluir ningún jonrón y con apenas una anotada y una empujada en su haber. El club lo bajó al equipo menor para que trabajase en su mecánica de bateo, pero tras casi 4 semanas de ausencia su situación no mejoró. En los 18 partidos en los que vio acción, dejó un promedio de .141, con sólo 10 hits y 4 remolques. Orix decidió dejarlo en libertad a finales de julio, no sólo por su modesto rendimiento ofensivo sino también por una inminente operación en su pie que lo obligaría a estar 4 meses de baja. A sus 32 años no puede decirse que su carrera esté finalizada, pero parece difícil que vuelva a jugar en la NPB en el futuro.
 
   Cabrera, Daniel. El derecho dominicano de los Dragones de Chunichi, ya en su segunda campaña en la NPB, se ha visto nuevamente afectado por las lesiones, pero también ha sido castigado con más frecuencia por los bateadores rivales. A pesar de todo, ha dejado un récord de 5-7 y una efectividad de 4.09 en 14 aperturas, pero tras permitir 10 anotaciones en sus últimas dos salidas a finales de agosto fue bajado al conjunto filial para trabajar en su mecánica de lanzar. Cuando ha estado saludable y en buena forma, ha rendido muy bien para el club, pero lamentablemente esa no ha sido la norma y ha pasado más tiempo del deseado fuera de los terrenos de juego. A sus 33 años, todavía le restan varias campañas más de carrera y es posible que Chunichi decida darle una oportunidad más de demostrar todo su talento, pero también lo es que no cuente con la paciencia suficiente como para esperar hasta que eso ocurra.
 
   Cañizares, Bárbaro. El toletero cubano de los Halcones de SoftBank llegó a Japón con mucha promesa debido a su indudable calidad como bateador, pero sólo para encontrarse con que su equipo posee demasiados jugadores extranjeros de calidad en su nómina y sólo tiene espacio para colocar a 4 de ellos de manera simultánea en su roster activo. Por si eso fuera poco, los bateadores japoneses del club son tan buenos que 4 de sus titulares se encuentran entre los 7 mejores de la Liga del Pacífico, lo que ha limitado aún más sus probabilidades de ver acción. A pesar de que no se ha lesionado y de que ha rendido bien en el conjunto filial, el inicialista caribeño tuvo que esperar hasta el 12 de junio para poder debutar y sólo pudo hacerlo como emergente. Incluso conectó un sencillo en su primer turno al bate, pero un par de juegos después volvió a ser bajado al equipo menor, donde parece que se quedará el resto del año. Lo más probable es que SoftBank lo deje en libertad al finalizar la campaña porque de verdad no lo necesita, pero lo que resulta difícil de pronosticar es qué ocurrirá con su carrera en el futuro. Su experiencia en la NPB es demasiado breve (sólo 3 juegos y 3 turnos al bate) como para determinar si podrá tener éxito o no con otro club japonés y su avanzada edad (cumplirá 35 años en noviembre) no le favorece. Lo más probable es que no regrese a Japón.
 
   Cepeda, Frederich. El veterano toletero cubano se convirtió en el primer pelotero de su país en firmar con un conjunto de la NPB con el consentimiento de su gobierno, gracias a una nueva ley que les permite a los deportistas locales irse a jugar al exterior sin desertar. Su fama de gran bateador despertó el interés de los Gigantes de Yomiuri, que estaban ansiosos de sacar provecho de su poderío ofensivo, pero lamentablemente las cosas no salieron como se esperaban. Desde su debut el 15 de mayo, el promedio del caribeño ha estado casi siempre por debajo de .200 y si bien ha sumado 6 jonrones y 18 empujadas en 52 juegos, su rol se ha limitado mayoritariamente al de bateador designado. Su futuro en la liga es muy incierto. Lo más probable es que, basado en sus números, Yomiuri no le renueve el contrato para 2015, pero también es posible que decida mantenerlo en el club debido a su fama, a ver si puede conseguir una forma de ayudarlo a adaptarse mejor a la liga en 2015.
 
   Hernández, Anderson. El campo corto dominicano de los Dragones de Chunichi tuvo un difícil comienzo de campaña, luego de mantener su promedio ofensivo por debajo de .200 hasta principios de junio. No obstante, a finales de ese mismo mes descifró el secreto de los lanzadores japoneses y en cuestión de sólo 8 partidos subió su promedio de .221 a .289. Molestias en su muslo izquierdo y una leve disminución de su rendimiento ofensivo lo apartaron de los terrenos de juego el 24 de agosto y desde entonces no se ha vuelto a saber de él. No se anunció que haya sido enviado a la lista de lesionados, por lo que lo más probable es que se encuentre en el conjunto filial del club por decisión técnica. Su promedio de .262, con 5 jonrones y 32 empujadas en 86 partidos no representan los números más sobresalientes del mundo, pero considerando lo bien que jugó a partir de finales de junio es muy posible que Chunichi le extienda su contrato por un año más.
 
   Gómez, Alexis. El toletero dominicano de los Dragones de Chunichi lamentablemente no pudo contar con las oportunidades de juego necesarias para demostrar su talento en Japón. Su rendimiento durante los entrenamientos primaverales fue prometedor, pero un bajón ofensivo hacia el final de los mismos lo apartó de los terrenos de juego. El exceso tanto de bateadores zurdos como de extranjeros en la nómina del club limitó aún más sus oportunidades de juego y al final sólo pudo ver acción en 12 partidos, en los que tomó 13 turnos y cosechó apenas un sencillo para dejar su promedio final en .077. El equipo lo dejó en libertad a principios de septiembre y parece difícil que vuelva a jugar en la NPB en el futuro.
 
   Payano, Nelson. Luego de un respetable pero limitado debut en la NPB en 2009 con los Dragones de Chunichi, el zurdo dominicano decidió darle otra oportunidad a Japón y al conjunto de Nagoya para demostrar que todavía tiene el talento necesario para competir al más alto nivel. Al igual que en 2009, su rendimiento este año ha sido sobresaliente pero sus oportunidades de juego muy limitadas. Una efectividad de 2.59 en 23 apariciones como relevista intermedio podría valerle con facilidad una extensión a su contrato, pero ese también fue el caso en 2009 y la misma nunca se concretó, por lo que es probable que el resultado se vuelva a repetir en esta ocasión. A sus 31 años y con los buenos resultados que ha arrojado hasta ahora, sus oportunidades de volver a jugar en la NPB en el futuro son muy buenas, pero todo dependerá de que los términos sean los apropiados.
 
   Román, Orlando. Veterano ya de 3 campañas en la NPB, el derecho puertorriqueño de las Golondrinas de Yakult vio renacer su carrera en la liga luego de comenzar a desgastarse como abridor pero rendir muy bien como relevista intermedio. Esa tendencia se confirmó este año luego de registrar increíble una efectividad de 0.56 en 16 apariciones desde el bullpen, pero un caso de osteoartritis en su codo derecho lo obligó a operarse a mediados de junio y a apartarse de los terrenos de juego. El club espera que pueda reincorporarse al roster antes de que termine la temporada. Siempre y cuando su recuperación sea satisfactoria y demuestre que puede lanzar con la misma calidad de antes, lo más probable es que reciba una extensión de su contrato para 2015.
 
   Sosa, Jorge. El derecho dominicano de las Estrellas de DeNA, ya en su tercera campaña en la NPB, ha perdido este año la increíble efectividad que lo llevó a convertirse en uno de los relevistas más confiables del béisbol japonés en las últimas dos temporadas. Su inicio de campaña fue muy bueno, pero poco a poco empezó a ceder carreras que lo llevaron a elevar su efectividad a un número desconocido para él: 4.94 en 23 entradas y 2 tercios. Una lesión en su pierna ha afectado bastante su rendimiento, pero su mayor obstáculo ha sido el exceso de extranjeros en el club, lo que ha limitado sus posibilidades de regresar al primer equipo. Teniendo en cuenta sus números de esta campaña y también su avanzada edad (37 años), es muy probable que sea dejado en libertad a finales de año. No obstante, esto no quiere decir que su carrera en la NPB esté acabada, es posible que otro conjunto de la liga decida darle otra oportunidad de demostrar lo que puede hacer.
 
   Soto, Enyelbert. El zurdo venezolano de las Estrellas de DeNA, veterano de 4 temporadas en la NPB, se mantiene afectado por las lesiones, que no le han permitido disputar una campaña completa desde que llegó a Japón en 2011. Luego de destacar como abridor y luego caer en desgracia debido a sus lesiones, su posterior rol de relevista lo volvió a convertir en un lanzador clave para su equipo. Este año, su efectividad está en un impresionante 1.35 tras 22 salidas desde el bullpen, pero al igual que Sosa las lesiones y el exceso de extranjeros en el club lo han relegado al conjunto filial. Su juventud (32 años) y sus buenos resultados cuando está sano podrían valerle una extensión de su contrato, pero todo dependerá de su condición física, que lamentablemente se mantiene inestable.
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