Vie, 24 May 2024 14:47 PM

¿Triunfarán Aguilar, Cordero y Reyes en la NPB?

   De todos los bateadores latinos que se preparan para debutar en la NPB este año, el venezolano Jesús Aguilar y los dominicanos Franchy Cordero y Franmil Reyes son los que prometen tener un mayor impacto en sus respectivos equipos. La pregunta es, ¿podrán lograrlo?

 

Aguilar ha lucido bien en los entrenamientos hasta ahora

 

   Los tres son bateadores de poder, capaces de conectar muchos jonrones y remolcar muchas carreras, y esas son precisamente las características más buscadas por los conjuntos japoneses a la hora de firmar jugadores importados.

 

   No obstante, ese potencial no les garantiza el éxito en un circuito al que no es fácil adaptarse y en el que varios toleteros similares han fracasado en el pasado, como ocurrió el año pasado con el dominicano Arístides Aquino, quien se pensó que dominaría la liga a batazos y al final ni siquiera fue titular.

 

   Aguilar, quien defenderá los colores de los Leones de Seibu, llega con 10 años de experiencia en las Grandes Ligas y con la expectativa de ser titular desde el juego inaugural, por lo que sólo necesita mantenerse sano para recibir la oportunidad de demostrar su valor sobre el plato.

 

   Su avanzada edad (cumplirá 34 años el 30 de junio) juega en su contra, pero si logra adaptarse rápido al estilo de los lanzadores nipones sin duda podría extender su carrera profesional por varios años más en el béisbol japonés.

 

   Seibu, de hecho, tuvo la enorme fortuna de sacar oro de un par de toleteros venezolanos en las últimas dos décadas: Alex Cabrera, quien jugó con el equipo entre 2001 y 2007, y Ernesto Mejía, quien hizo lo propio entre 2014 y 2021.

 

   Los dos ganaron un título de jonrones con el club y fueron claves para el éxito del mismo durante los años que pasaron en el roster, especialmente Cabrera, quien fue el Jugador Más Valioso de la Liga del Pacífico en la temporada 2002 y campeón de la Serie de Japón en 2004.

 

   Con un poco de suerte, la gerencia podría encontrar en Aguilar un bateador de poder que arroje resultados similares por los siguientes 2 o 3 años, antes de que el desgaste de su cuerpo ya no le permita jugar al nivel que posee ahora.

 

   Varios fanáticos critican su falta de disciplina sobre el plato y el excesivo número de ponches que acumula cada año, pero esos problemas podrán corregirse si aprovecha esta oportunidad de jugar en Japón para aprender cosas nuevas y desarrollarse más como pelotero.

 

Cordero también ha lucido bien en las prácticas

 

   El caso de Cordero, quien será compañero de Aguilar en Seibu, es muy similar, si bien posee la ventaja de ser más joven que éste (cumplirá 30 años el 2 de septiembre). Con 7 campañas de experiencia en las mayores, el potencial que tiene para triunfar en Japón es muy alto.

 

   Sin embargo, todo dependerá de su nivel de adaptación al circuito nipón. Si trabaja con una mente abierta y está dispuesto a aprender cosas nuevas, sin duda podría desarrollar una exitosa carrera en la NPB, como lo hizo en el pasado su compatriota José Mayobanex Fernández, quien también jugó con Seibu.

 

   En la MLB siempre fue suplente, por lo que su enfoque en este momento debe ser ganarse la titularidad. Si logra producir consistentemente sobre el plato, sin duda conseguirá ese objetivo y se colocará en una posición en la que podrá extender su estadía en Japón por varios años más.

 

   Por ser más joven, lo más probable es que Cordero sea enviado a los jardines, de manera que el veterano Aguilar pueda defender la primera base, o quizás este último sea utilizado como bateador designado, lo que dejaría la inicial abierta para el primero.

 

   El punto es que si ambos logran adaptarse bien a la liga, Seibu va a mejorar considerablemente su producción ofensiva este año y eso podría darle la oportunidad de pelear por un puesto en la postemporada, luego de no poder clasificar a la misma en 2023.

 

   El club acaba de perder a su principal jonronero, Hotaka Yamakawa, quien se mudó a los Halcones de SoftBank como agente libre luego de ser suspendido por un escándalo de abuso sexual que fue ampliamente reseñado por los medios.

 

   Necesitado de esa producción ofensiva, el equipo decidió firmar a Aguilar y Cordero con la esperanza de solucionar ese problema y hasta el momento ambos han lucido bien en los entrenamientos primaverales. Ahora sólo queda esperar para ver cómo responden en la temporada regular.

 

Reyes conectó un jonrón de 525 pies en una práctica

 

   Reyes, por su parte, también llega a un conjunto, Luchadores de Nippon Ham, que necesita mejorar con urgencia su ofensiva, luego de registrar el peor promedio de la Liga del Pacífico en 2023 (.231) y el segundo peor total de carreras anotadas (464).

 

   Afortunadamente para él, el cubano Ariel Martínez, que está en su segundo año con la organización, será su compañero de equipo, por lo que contará con una fuente de información muy importante para ayudarlo en su proceso de adaptación al circuito.

 

   A pesar de su relativa juventud (28 años), cuenta con 6 años de experiencia en la Gran Carpa, por lo que de entrada ya tiene todas las herramientas necesarias para triunfar en la NPB, sobre todo después de haber disparado 108 cuadrangulares en las mayores.

 

   Siempre y cuando se mantenga sano, su buena producción, sumada a la de Martínez y a la de la estrella emergente Chusei Mannami, podría sacar al conjunto del foso de la clasificación que ha ocupado en las últimas 2 temporadas y meterlo en la pelea por los playoffs.

 

   El manager Tsuyoshi Shinjo no le ha dado demasiada confianza a sus bateadores extranjeros hasta ahora, por lo que no será nada fácil para Reyes ganarse un puesto fijo en el lineup del equipo, pero eso no quiere decir que no pueda ocurrir.

 

   Martínez, por ejemplo, nunca fue titular indiscutible, ni tampoco cubrió una posición fija sobre el terreno (se alternó entre receptor, inicialista y jardinero), pero al final terminó viendo acción en 119 juegos y sumando 15 jonrones y 66 empujadas, por lo que todo es posible.

 

   La impresión que ha dado hasta ahora en los entrenamientos primaverales ha sido muy positiva, incluyendo un jonrón de 525 pies (160 metros) en una práctica de bateo que envió la pelota fuera del estadio y la dejó en la arena de la playa que está detrás del mismo.

 

   Ahora sólo falta por saber cómo responderá en los partidos de pretemporada y más adelante en la campaña regular, en la que se espera que sea titular desde la jornada inaugural, ya sea como jardinero o bateador designado.

 

Odor podría convertirse en una estrella en Japón

 

   El venezolano Rougned Odor, quien firmó hace no mucho con los Gigantes de Yomiuri y también estará debutando en la NPB este año, podría ser incluido en este grupo, incluso si su perfil no es el del típico bateador de poder extranjero.

 

   Con un 1,80 metros de estatura y 95 kilos de peso, no pareciera ser capaz de conectar muchos jonrones, pero llegó a irse para la calle 33 veces con los Vigilantes de Texas en 2016 y totalizó 178 vuelacercas en la MLB en los 10 años que pasó en esa liga, por lo que uno nunca sabe.

 

   Con Yomiuri tendrá la ventaja de jugar con un excelente grupo de bateadores que le ofrecerá mucha protección en el lineup, lo que al final le permitirá ver mejores lanzamientos en sus turnos al bate y hacer mejor contacto con la pelota.

 

   Si logra adaptarse bien a la estricta disciplina bajo la cual trabaja ese club, no sólo tendrá éxito en su trabajo sino que además podrá convertirse en una estrella del circuito y ganar buen dinero en los próximos años.

 

   Hasta ahora no lo hemos visto en los entrenamientos primaverales del conjunto, pero siempre y cuando esté sano y arroje buenos resultados en la pretemporada, lo veremos comenzar la campaña regular como titular. Sólo nos queda esperar para saber cómo le irá.