Mié, 28 Sep 2022 15:47 PM

Anderson: “jugar aquí es un sueño hecho realidad”

   Tokio, Japón. Especial – Siempre soñó con jugar en Japón, pero nunca se imaginó que ese sueño podría hacerse realidad. Sin embargo, ahora que lo está viviendo el cubano Leslie Anderson no podría estar más contento con el nuevo rumbo que ha tomado su carrera.

 

   El ex jardinero de la selección de Cuba trató en su momento de ganarse un puesto en las Grandes Ligas, pero lamentablemente las cosas no se dieron como él quería, por lo que sus esperanzas se trasladaron a la NPB.

 

   Su paso por la liga venezolana le otorgó la oportunidad que tanto había esperado y ahora le parece casi increíble estar defendiendo la camiseta de un equipo tan prestigioso como los Gigantes de Yomiuri, que son el equivalente japonés a los Yankees de Nueva York.

 

   El habilidoso toletero caribeño tuvo la amabilidad de regarlarnos unos minutos recientemente durante una práctica de su equipo en el Tokyo Dome para contarnos de primera mano cómo ha sido su experiencia hasta ahora en la pelota nipona.

 

¿Cómo surgió la oportunidad de venir a jugar en Japón?

   Surgió mientras estaba jugando en la liga de Venezuela, que ya es como mi segunda casa porque gracias a Dios he tenido la oportunidad de jugar allá por los últimos 2 años. El primer año lo jugué con [Navegantes del] Magallanes y el segundo con Caribes de Anzoátegui. Siempre fue un sueño para mí venir a jugar a Japón, ya que las pocas oportunidades que tuve para jugar en los Estados Unidos no se dieron como yo quería. Sin embargo, gracias a Dios tuve buenos resultados en triple A, donde tuve la oportunidad de jugar con [Hideki] Matsui, y también en la liga venezolana y ahí fue que me vieron los scouts japoneses y me ofrecieron la oportunidad de venir a jugar acá.

 

¿Qué tal ha sido la experiencia hasta ahora?

   Ha sido única, todo en este país es muy bonito. Le pedí tanto a Dios que me diera esta oportunidad que ahora no podría estar más contento de estar aquí. Aparte de jugar con la selección nacional de Cuba, venir a jugar aquí con los Gigantes de Yomiuri, que es un equipo de tanta tradición y por el que han pasado tantas estrellas, es la cosa más grande que me ha pasado en la vida.

 

Has tenido un excelente inicio de campaña, ¿cuál ha sido el secreto de tu éxito?

   Tuve mis momentos difíciles al principio, pero el éxito que he tenido hasta ahora se lo debo a la confianza que el manager [Tatsunori] Hara me ha dado hasta ahora y también a los consejos que me dieron mis compañeros [José] López y Michel Abreu y también el scout [Fernando] Seguignol, quien jugó muchos años aquí y conoce muy bien las características de esta liga. Mis compañeros de equipo [Shinnosuke] Abe, [Hisayoshi] Chono, [Hirokazu] Ibata y [Hayato] Sakamoto también me han motivado mucho. López es el que más me ha ayudado porque, además de que hablamos la misma lengua, él ya jugó el año pasado aquí y tuvo muy buenos resultados. Los consejos que he recibido de todos ellos y también de mis entrenadores, con los que estoy muy agradecido porque me han hecho sentir como en casa, es lo que me ha permitido tener este éxito que he tenido hasta ahora.

 

¿Qué tal te han recibido los fanáticos del equipo?

   Me han tratado muy bien hasta ahora. Ese fue el primer objetivo que me propuse cuando llegué, tratar de ganarme a la fanaticada del equipo, que es muy exigente. Aquí los Gigantes son como decir los Yankees en los Estados Unidos, son clubes muy famosos en los que la fanaticada exige mucho. Así que desde que llegué he tratado de estar enfocado y trabajar duro todos los días para tratar de aportar mi granito de arena al equipo y ayudarlo a ganar.

 

¿Qué te parece el nivel de la liga?

   Para mí esto es como jugar en las Grandes Ligas, es un sueño hecho realidad. Esta es una liga muy buena, es muy exigente y competitiva y las fanaticadas son muy bonitas. El ambiente de verdad que lo motiva a uno a jugar. Estoy tan contento de estar jugando aquí que ya no sé qué decir. Fíjate, yo soñé con jugar aquí, pero nunca pensé que ese sueño pudiera hacerse realidad. Cuando jugué con [Hideki] Matsui en triple A yo siempre le decía bromeando que yo quería jugar en Japón, pero nunca pensé que eso pasaría. Yo siempre había escuchado que esta era una liga muy fuerte, sobre todo el año pasado después de que Michel [Abreu] jugó aquí y me contó todo. Nosotros somos vecinos allá en Tampa y cuando estábamos entrenando juntos él me dijo, “Leslie, esa es una liga buena, es muy fuerte, así que si se te da la oportunidad de ir a jugar allá tienes que estar preparado, sobre todo mentalmente porque es un idioma muy diferente”. Gracias a Dios que tengo a [José] López y que él habla español, eso me ha ayudado mucho.

 

Aquí se juega un tipo de béisbol distinto al que jugamos en Occidente. ¿Te ha costado adaptarte?

   Ese es el béisbol de ellos aquí, uno tiene que respetarlo. El béisbol de nosotros es un poquito más ofensivo, pero aquí se juega más de acuerdo a cómo esté el marcador. Pero bueno, uno respeta sus decisiones, ese es mi trabajo. Lo más difícil al principio fue adaptarme al cambio de horario, porque son 13 horas de diferencia, y también a la comida, pero después poco a poco me fui acostumbrando. Como he tenido un buen inicio de campaña, pues no tengo otros problemas. Lo más difícil que me queda ahora es completar el resto de la temporada jugando bien y tratar de ayudar a mi equipo a ganar la liga y después la Serie de Japón.

 

Poniendo el béisbol a un lado, ¿qué te parece Japón en general y su cultura?

   Todo me ha parecido muy bonito hasta ahora, estar aquí de verdad que ha sido una experiencia única. El respeto que un ve por aquí es increíble, en especial el que le muestran los menores a los mayores. Eso es algo que te prepara para la vida, no sólo para jugar pelota. La educación que tiene este país es impresionante, todos los días uno aprende algo nuevo. Yo mismo siento que aquí estoy aprendiendo a comportarme mucho mejor, a mostrarle más respeto a los demás y sobre todo a los que son mayores que yo. Eso es algo muy bonito y que me gustaría enseñarle a mis hijos. La comida que más me gusta es el Yakiniku, pero también como sushi y arroz frito. Al principio me costó acostumbrarme, pero poco a poco le he ido cogiendo el gusto.

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