Mié, 28 Sep 2022 15:00 PM

Mendoza: “Otani es un jugador fuera de liga”

   Tokio, Japón. Especial – Nunca se imaginó que luego de venir a Japón con 12 años de edad a representar a su país en un mundial infantil de béisbol, el lanzador mexicano Luis Mendoza regresaría algún día al archipiélago a jugar de manera profesional.

 

   No obstante, ahora que lo ha hecho, no podría sentirse más satisfecho con la experiencia que está teniendo. Su equipo lo ha recibido de la mejor manera, la comida no podría más deliciosa y la cultura del país le ofrece innumerables cosas que aprender.

 

   Así nos lo explicó recientemente en una entrevista exclusiva en el Tokyo Dome, que solía ser el estadio sede de su equipo, Luchadores de Nippon Ham, ahora ubicado en Sapporo.

 

   La rapidez del juego japonés, las muchas señas que se ha tenido que aprender y el sorprendente talento de su joven compañero de equipo Shohei Otani, quien trabaja como abridor y jugador de posición al mismo tiempo, son sólo algunas de las muchas cosas interesantes que tuvo la oportunidad de comentarnos.

 

Antes que nada, la típica pregunta introductoria, ¿cómo llegaste a Japón? ¿Cómo surgió la oportunidad para venirte a jugar en esta liga?

   Surgió mientras jugaba en las Grandes Ligas con los Reales de Kansas City. Yo estuve con ellos durante los últimos 3 años y luego de que se terminó la temporada pasada al parecer ya no tenían más planes para mí. En ese momento se me acercó la gente de Nippon Ham, que necesitaba a un lanzador, y me hizo una oferta para venir a jugar aquí. Yo decidí aceptarla porque quería tener una nueva aventura, hacer algo distinto, disfrutar de una experiencia totalmente diferente. Sobre todo, quería seguir aprendiendo, porque todavía tengo muchas cosas que mejorar.

 

¿Qué pensaste luego de tomar la decisión? ¿Sabías algo de Japón antes de llegar?

   Curiosamente, yo vine para acá a los 12 años a disputar un torneo mundial infantil representando a México, así que ya tenía más o menos una idea de lo que era Japón, su comida y su cultura. Pero bueno, en términos de béisbol, después de como 18 años, me estoy encontrando con algo totalmente nuevo. Además, ahora estando solo y teniendo que hacer todo por mí mismo, con las limitaciones que tengo con el lenguaje, pues obviamente todo es muy distinto.

 

¿Qué tal ha sido hasta ahora la experiencia de jugar en Japón?

   Muy padre. El primer mes lo pasamos en Okinawa, donde hicimos los entrenamientos primaverales. Es una ciudad muy chiquita y más que nada lo que hicimos fue trabajar. Pero después que nos mudamos a Sapporo ya el ambiente cambió, porque esa es una ciudad mucho más grande y tiene muchas más opciones de entrenenimiento. El estadio, el Sapporo Dome, también está muy padre, es muy bonito. Me ha ido de maravilla, yo de verdad que no me quejo. La comida es muy buena y como yo como de todo he podido disfrutarla mucho. El lenguaje es lo único con lo que he estado batallando hasta ahora.

 

¿Qué diferencias has notado entre el béisbol de aquí y el que jugamos en Occidente? ¿Hay algo en especial que te haya llamado la atención?

   La mayor diferencia que he visto hasta ahora es que en los Estados Unidos se hace más énfasis en el juego de poder, en los bateadores que te pueden sacar la bola del parque, mientras que aquí se concentran más en el juego de velocidad y de contacto. Desde el primero hasta el noveno bateador te puede robar una base y todos hacen mucho contacto, es muy raro verlos poncharse. Eso te cambia el juego totalmente, porque estando con un corredor en primera tú tienes que lanzar lo más rápido posible al plato para que no te estén robando tantas bases y también tratar de producir muchos roletazos para tratar de hacer doble plays. Si no prestas atención y te dejas llevar, entonces te pierdes y aquí me he dado cuenta que los managers no te aguantan mucho, si ven que te hicieron 3 o 4 carreras entonces te sacan y traen a un relevista. En ese aspecto, el juego aquí es muy fuerte porque uno tiene que tratar de concentrarse lo más posible.

 

¿Hay algo que como lanzador sientas que has aprendido en el poco tiempo que has estado aquí?

   Sí, lo que más he aprendido hasta ahora es a controlar el juego, porque como te comenté antes aquí es muy rápido y si tú te descuidas te hacen muchas carreras. Lo otro que ha sido muy difícil, pero que he podido aprender, son las señas. No te miento, tuve que aprenderme como 25 señas sólo para hacer un lanzamiento. Cada vez que uno va a lanzar la pelota siempre tiene que estar pendiente de una jugada o una seña, porque así es el béisbol aquí, de robos de base, de toques de bola, de jugadas pequeñas que se están haciendo todo el tiempo. Adaptarse a este tipo de juego es difícil, pero he podido lograrlo hasta ahora.

 

¿Qué tal sientes que te ha ido sobre la lomita? Ganaste el primer juego, pero después no has tenido mucha suerte.

   En el primer juego todo salió muy bien, gracias a Dios. Me sentí muy contento de obtener mi primera victoria, porque eso me quitó un poco de presión de encima y me dio más confianza. Ya en el segundo juego las cosas se me hicieron más difíciles, tuve que batallar mucho. Rakuten es un equipo que choca mucho la bola y también tiene muchos bateadores zurdos, lo que no es muy bueno para mí porque yo utilizo mucho la sinker y para ellos es más fácil conectarla. Luego en el tercer juego no me fue tan mal, lo que pasó es que me hicieron varias carreras con 2 outs y la ofensiva del equipo no me respaldó mucho, pero bueno, esas son cosas del juego que no se pueden evitar. Yo lo único que puedo hacer es tratar de mantener el marcador lo más cerrado posible para tratar de darle la victoria a mi equipo. Yo creo que he ido mejorando con cada salida, sin duda me he sentido mejor sobre el montículo. He tratado constantemente de buscar una forma de dominar a los bateadores japoneses, porque poncharlos está como muy difícil. Lo que he tratado de hacer es forzarlos a batear un roletazo y retirarlos con la menor de cantidad de lanzamientos posible. En ese sentido creo que he aprendido mucho.

 

¿Cómo ves al equipo este año? ¿Crees que tiene posibilidades de clasificar a la postemporada?

   Yo lo veo bien. Este es un equipo muy joven, en especial los lanzadores del bullpen, que son todos muy jóvenes, pero ofensivamente creo que estamos muy bien. La alineación que tenemos es capaz de producir muchas carreras. Claro, habrá ocasiones en que no lo hará, como en todo, pero en términos generales sí es capaz de producir buenos números. Con respecto a los lanzadores, si los abridores logramos mantenernos sobre el montículo por 6 entradas o más yo creo que tenemos muchas posibilidades de llegar lejos esta temporada.

 

¿Has tenido la oportunidad de observar al novato Shohei Otani, el que es lanzador y jugador de posición al mismo tiempo? ¿Qué te ha parecido?

   No, eso es algo fuera de liga. Ese muchacho tiene un talento tremendo. Tiene apenas 19 años, pero batea tercero en la alineación y cuando abre un partido te lanza a 100 millas. Es algo admirable. Cada vez que toma un turno al bate o se sube a la lomita es algo que no puedes dejar de ver. Yo creo que va a tener un futuro sorprendente en el béisbol, lo único que tiene que hacer es seguir aprendiendo y jugando en esta liga. Yo digo que en unos 3 o 4 años más, en lo que tenga más edad, ya podrá irse a los Estados Unidos.

 

¿Cómo te han recibido tus compañeros de equipo hasta ahora?

   Súper bien. Lo primero que he tratado de hacer es aprenderme los nombres de todos. Esa fue una cosa en la que me enfoqué mucho durante los entrenamientos primaverales. Ahora puede que se me olviden cuando mucho tres nombres, pero los del resto me los sé todos. Igual, los japoneses son todos muy amigables, te saludan todos los días, buscan hablarte o comunicarse de alguna forma. Incluso tratan de hablarte en inglés y eso te da mucha comodidad, te ayuda a adaptarme más rápido. Hasta ahora estoy encantado con el equipo y me gustaría llegar lejos con él, yo creo que tenemos muchas posibilidades de hacerlo.

 

Poniendo al béisbol de lado, ¿qué te parecen Japón en general y su cultura?

   Me encanta todo. Yo diría que la comida es lo mejor, yo estoy encantado porque como de todo. De la cultura, pues definitivamente hay mucho que aprender, incluso de su manera de ser porque son todos muy disciplinados y respetuosos. Son cosas que uno tiene que ver y aprender de ellos. También son muy limpios, las ciudades son todas muy aseadas y están muy bien mantenidas y eso es algo admirable.

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