Vie, 01 Mar 2024 07:18 AM

La mala suerte del dominicano Mercedes

   No existe nada más frustrante para un abridor que cargar con la derrota a pesar de haber lanzado un buen partido, especialmente cuando se defiende la camiseta de un equipo que ha ganado 7 de sus últimos 11 juegos y que lidera la clasificación de su circuito.

 

Mercedes no ha podido sumar ni una sola victoria este año

 

   El dominicano de los Marinos de Lotte Christopher Mercedes puede dar fe de ello, luego de sufrir este sábado su tercer revés del año tras permitir apenas 3 carreras en 5 entradas y 2 tercios de labor y dejar su efectividad en 2.31.

 

   Es cierto que en esta ocasión el zurdo caribeño se enfrentó al mejor lanzador de la NPB en los últimos años, Yoshinobu Yamamoto, y que eso ya disminuía sus posibilidades de éxito, pero ese no fue el caso en sus salidas anteriores y aún así salió perdiendo.

 

   De las 4 aperturas que ha realizado hasta ahora, dos fueron de calidad y las otras dos estuvieron a punto de serlo, luego de que el manager lo sacara del montículo tras 5 episodios y 2 tercios de trabajo en cada una de esas oportunidades.

 

   El sábado, su efectividad de 2.31 era la octava mejor de la Liga del Pacífico y eso lo colocaba entre los mejores lanzadores de ese circuito, pero a pesar de ello no ha podido sumar ni una sola victoria que lo ayude a mejorar su imagen.

 

   Lamentablemente para él, esa ha sido la norma en su carrera desde que debutó en la NPB con los Gigantes de Yomiuri en la temporada 2018. Su actuación siempre es buena, pero la falta de apoyo ofensivo de sus compañeros por lo general lo deja muy lejos del número de triunfos que se merece.

 

   En 2021, por ejemplo, ganó 7 de sus primeras 8 aperturas, sólo para perder 4 de las últimas 9 y cerrar el año con un récord de 7-5 que hubiese podido ser mucho mejor con un poco más de suerte. Algo similar le ocurrió en 2019, cuando comenzó la campaña con una marca de 3-1 en 4 juegos, sólo para terminarla con un registro de 8-8 en 22 salidas.

 

   Luego de que Yomiuri lo dejara en libertad en diciembre a pesar de haber sido uno de sus mejores abridores de los últimos 5 años, tuvimos la esperanza de que el cambio a Lotte le traería mejor suerte, pero desafortunadamente eso no ha ocurrido. Todo lo contrario, su suerte parece haber empeorado.

 

   Eso no debería sorprendernos. Después de todo, no se trata de la primera vez que algo así le ocurre a un lanzador latino en la NPB. Ya varios de ellos han sido víctimas en el pasado de la mala fortuna y la falta de apoyo ofensivo de sus compañeros de equipo, que en ocasiones ha llegado a niveles escandalosos.

 

Valdés tuvo que realizar 10 intentos para ganar su 1er partido en la NPB

 

   Cuando el cubano Raúl Valdés debutó en la liga en 2015 con los Dragones de Chunichi, por citar un ejemplo, no pudo cosechar su primera victoria sino hasta su décima apertura, a pesar de haber lanzado muy bien y mantenido su efectividad por debajo de 2.66 en sus primeras 9 salidas.

 

   A pesar de su gran esfuerzo y de haber liderado momentáneamente la Liga Central en efectividad, cerró el año con marca de 5-8 y una efectividad de 3.18 que lo hubiese dejado en el undécimo puesto de esa categoría si hubiese podido reunir suficientes entradas lanzadas.

 

   Su historia no cambió mucho en 2016 y 2017, cuando dejó registros de 6-7 y 6-9, respectivamente, acompañado por efectividades de 3.51 y 3.76. Con un poco más de suerte, su carrera en la NPB hubiese sido mucho más exitosa, pero lamentablemente para él ese no fue el caso.

 

   El mexicano Luis Mendoza, que debutó en la NPB en 2014 con los Luchadores de Nippon Ham, también tuvo un comienzo muy frustrante. Ganó su primera apertura tras permitir apenas una carrera en 6 entradas y 2 tercios, pero luego perdió las 5 siguientes a pesar de lanzar bien en 3 de ellas.

 

   Al final, su marca fue de 7-13 en 26 aperturas, a pesar de que su efectividad de 3.89 fue la undécima mejor de la Liga del Pacífico ese año. Su récord logró mejorar en 2015, cuando quedó en 10-8, pero volvió a caer en 2016 (7-8) y en 2017 (3-9).

 

   La gran diferencia en el caso del derecho azteca es que en 2016 logró coronarse campeón de la Serie de Japón con Nippon Ham, donde fue clave para el triunfo de su equipo en el quinto juego tras completar un espectacular relevo de 5 entradas y 2 tercios sin permitir carreras.

 

Nelson perdió 9 aperturas consecutivas en 2011

 

   No obstante, el lanzador latino que peor suerte ha tenido hasta ahora en su carrera en la NPB es el dominicano Máximo Nelson, quien en la campaña 2011 perdió 9 aperturas de manera consecutiva a pesar de que 7 de ellas fueron de calidad.

 

   La peor de esas derrotas llegó el 23 de agosto ante las Golondrinas de Yakult, cuando lanzó completo, permitió sólo 2 carreras, conectó un doble como bateador y realizó con éxito un toque de sacrificio, sólo para perder el juego con marcador final de 2-0.

 

   Su doble llegó en el quinto episodio, con el marcador igualado a cero y un corredor en segunda, pero un malentendido entre el coach de tercera y el corredor evitó que éste anotara la primera carrera del conjunto, algo que hubiese podido cambiar por completo el resultado del encuentro.

 

   Por si eso fuera poco, la primera anotación de Yakult llegó en el cierre del sexto por culpa de un despiste defensivo del tercera base, quien no pudo atrapar un elevado de rutina al cuadro. La segunda carrera llegó por cortesía de un jonrón solitario en el cierre del octavo, pero de no haber sido por los errores del coach y del antesalista es posible que Nelson hubiese, como mínimo, evitado la derrota.

 

   A pesar de los 9 reveses consecutivos, el espigado derecho fue el latino del año en la NPB, luego de cerrar la campaña con récord de 10-14, la novena mejor efectividad de la Liga Central (2.54) y el quinto mejor total de ponches (149). Adicionalmente, lideró el circuito con 31 aperturas.

 

   Así mismo, clasificó a la Serie de Japón con su equipo, si bien cargó con la derrota en el tercer juego tras permitir 3 carreras (2 limpias) en 5 capítulos y 2 tercios de labor. Chunichi, además, perdió la final en 7 partidos ante los Halcones de SoftBank.

 

   En comparación, la carrera de Mercedes no ha sido tan mala hasta ahora. Entre otros triunfos, lanzó 6 ceros y se fue sin decisión en el segundo juego de la Serie de Japón 2019, a pesar de que Yomiuri terminó siendo barrido por SoftBank.

 

Mercedes no permitió carreras en sus primeras 20 entradas en la NPB

 

   Adicionalmente, el 26 de julio de 2018 se convirtió en el primer lanzador en la historia de Yomiuri -japonés o extranjero- en no permitir carreras en sus primeras 20 entradas lanzadas en la máxima categoría de la NPB. Por si eso fuera poco, ganó 2 de esas 3 aperturas.

 

   Su problema en esa organización fue siempre la falta de apoyo ofensivo por parte de sus compañeros, que frecuentemente también se combinó con diversas lesiones que lo obligaron a ausentarse del terreno de juego por períodos considerables de tiempo.

 

   Su cambio a Lotte representa, sin duda, una gran oportunidad para detener esa mala fortuna que lo ha estado acompañando hasta ahora y comenzar a sumar todos los éxitos que se ha estado perdiendo, pero lamentablemente todavía no ha podido sacar provecho de ella.

 

   Lo bueno es que la temporada apenas comienza y aún queda mucho tiempo por delante para sobreponerse a las decepciones que ha sufrido este mes. El hecho de que está jugando para un conjunto que está peleando el título de liga sin duda lo mantendrá motivado para obtener mejores resultados en el futuro.

 

   Como ya lo mencionamos anteriormente, las lesiones han interrumpido con frecuencia su buen desempeño sobre el montículo, por lo que será crucial que se mantenga sano durante el resto del calendario para poder alcanzar los resultados que tanto desea.

 

   De momento, su puesto en la rotación de Lotte está asegurado y siempre y cuando mantenga el mismo rendimiento que ha mostrado hasta ahora, parece difícil que lo vaya a perder. Después de todo, es tercero en entradas lanzadas entre los abridores del club.

 

   Sólo necesita un poco más de suerte y que sus compañeros de equipo le brinden un mejor apoyo ofensivo durante sus próximas salidas para poder comenzar a ganar partidos y completar, finalmente, una temporada verdaderamente exitosa en la NPB.