Mar, 09 Ago 2022 19:23 PM

Expectativas latinas para la temporada 2016

 

   Hoy lunes comienzan los entrenamientos primaverales de la NPB, por lo que el momento no podría ser más propicio para hablar de las expectativas que tenemos de los 30 latinos que verán acción en la liga este año.

 

   Muchas cosas podrían cambiar entre hoy y el inicio de la temporada el próximo 25 de marzo, incluyendo lesiones y malas actuaciones de los peloteros, pero nunca está demás analizar lo que cada equipo espera, en teoría, de los jugadores que tiene a la mano.

 

   Dividiremos a los 30 hispanos en cuestión en 3 grupos distintos. Primero, hablaremos de los protagonistas, es decir, de aquellos que están llamados a ser titulares y figuras decisivas para el rendimiento de sus clubes.

 

   En segundo lugar, mencionaremos a aquellos que no serán ser titulares sino que más bien ayudarán a sus conjuntos en un rol secundario y, por último, nombraremos a los que por distintas razones parecen destinados a ser “extras” y a pasar la mayor parte de la campaña en el conjunto filial de sus respectivos equipos.

 

Los protagonistas

 

   El venezolano Alex Ramírez, nuevo manager de las Estrellas de DeNA, está llamado a ser el principal protagonista latino de la NPB este año, no sólo porque será el único estratega extranjero en la liga sino sobre todo porque se convertirá en el primer hispano en ejercer ese rol en la historia de la misma.

 

   Adicionalmente y a diferencia del resto de los jugadores, cada una de sus decisiones tendrá un efecto determinante en la actuación de todo el equipo, no sólo de sí mismo.

 

   Considerando sus 13 campañas de experiencia en el circuito y el hecho de que conoce muy bien a sus peloteros porque jugó con la mayoría de ellos hace dos años, todo indica que el criollo tendrá un debut exitoso en su cargo esta temporada.

 

   Hablemos ahora de los toleteros de poder que están llamados a ser titulares indiscutibles en sus respectivos clubes. Este grupo incluye a los dominicanos Mauro Gómez, Héctor Luna, Yamaico Navarro, Anderson Hernández y Tony Blanco; los venezolanos Ernesto Mejía y José Celestino López; los cubanos Alfredo Despaigne y Dayán Viciedo; y los mexicanos Luis Cruz y Japhet Amador.

 

   No hace falta analizar mucho los casos de Gómez, Luna, Hernández, Mejía, López, Despaigne y Cruz porque todos ellos ya han sido titulares y sólo buscarán sumar números a sus respectivas carreras en Japón.

 

   Blanco viene de perderse casi toda la temporada pasada por lesión, pero si está sano, sin duda será titular, mientras que Viciedo y Amador estarán debutando en la liga y habrá que esperar para ver cómo se adaptan.

 

   Sin embargo, en ambos casos sus equipos necesitan desesperadamente de un bateador de poder y esa fue la razón por la que fueron contratados, por lo que deberían comenzar el año como titulares.

 

   El caso de Navarro es similar a los de Viciedo y Amador, pero su contratación tiene más que ver con cubrir el vacío, tanto ofensivo como defensivo, que dejó el mexicano Cruz en su club.

 

   En cuanto a los lanzadores, el mexicano Luis Mendoza, el cubano Raúl Valdés y el venezolano Guillermo Moscoso están llamados a formar parte de las rotaciones de abridores de sus respectivos conjuntos, mientras que el dominicano Marcos Mateo se perfila como el cerrador titular de su club.

 

   Al igual que Blanco, Moscoso viene de una mala temporada debido a una lesión, pero siempre y cuando esté sano será titular, mientras que Mateo, a pesar de que estará debutando en la liga, fue contratado para ocupar la vacante que tiene su club en ese puesto.

 

Los actores secundarios

 

   En esta sección incluimos a aquellos jugadores que están llamados a ver acción con cierta frecuencia, pero no de una manera tan constante como lo harán los protagonistas.

 

   Los bateadores que se encuentran en esta posición son el dominicano Ricardo Nanita y el cubano Leslie Anderson. Ambos tienen las cualidades suficientes como para ser titulares, pero el exceso de extranjeros en sus respectivos clubes, sumado a la impredecibilidad de sus managers, los convierte en actores secundarios, al menos en teoría.

 

   Si el manager de Nanita desea mejorar su ofensiva, entonces lo incluirá en su alineación, pero su filosofía del deporte siempre ha sido una que valora más la parte defensiva, mientras que en el caso de Anderson la prueba de fuego estará en la confianza que le otorgue el nuevo estratega del club, que estará debutando en su puesto.

 

   Con respecto a los lanzadores, el venezolano Edison Barrios, el cubano Yoslán Herrera y el dominicano Esmerlin Vásquez están llamados a trabajar a menudo como relevistas intermedios, tal como lo hicieron en 2015, mientras que los dominicanos Luis Pérez y Radhamés Liz estarán debutando en el circuito.

 

   Barrios viene de recuperarse de una lesión, pero si está sano sin duda será un miembro frecuente del bullpen, en especial después de haber igualado el récord de más holds consecutivos de la liga el año pasado.

 

   Pérez y Liz, por estar en su primer año en la liga, son incógnitas por los momentos, pero considerando que sus equipos están muy necesitados de todo tipo de lanzadores, es probable que al principio reciban la oportunidad de lanzar con frecuencia.

 

Los extras

 

   Por último, mencionamos a un grupo de jugadores que parecen estar en el lugar y el momento equivocados y que, como consecuencia, están destinados a realizar apariciones esporádicas con sus respectivos clubes en la máxima categoría de la NPB.

 

   Los bateadores del grupo son el cubano Bárbaro Cañizares y el dominicano Nelson Pérez, quienes estarán disputando su tercer y segundo año, respectivamente, en Japón.

 

   En ambos casos el problema es el mismo: el exceso de extranjeros en sus equipos. Cañizares tiene incluso las puertas abiertas este año para convertirse por fin en titular, ya que el bateador de poder del club está a punto de irse a las Grandes Ligas, pero incluso si eso ocurre lo más probable es que la gerencia contrate a otro extranjero para reemplazarlo.

 

   El cubano ha arrojado buenos resultados en el conjunto filial durante los últimos dos años, pero su avanzada edad (36 años) puede que haga dudar a su manager a la hora de darle la responsabilidad de ser titular.

 

   Pérez, por su parte, fue firmado más como una apuesta a largo plazo que como una ayuda inmediata, por lo que tendrá que hacer maravillas en las ligas menores para poder recibir la oportunidad de jugar a diario con el primer equipo.

 

   En lo que respecta a los lanzadores, el cubano Héctor Mendoza está en una situación similar. El club lo considera como un pelotero en formación, por lo que todavía no está listo para utilizarlo a menudo, sobre todo cuando ya tiene a otros 3 lanzadores foráneos, que además son estrellas, en su roster.

 

   Los dominicanos Juan Jaime, Jordan Norberto y Rafael Dolis también pasarán mucho trabajo para ver acción con frecuencia debido a la falta de cupos para extranjeros en sus conjuntos, aunque por ser debutantes puede que reciban al menos una oportunidad temprana de demostrar lo que pueden hacer.

 

   Por último, está el venezolano Robert Suárez, quien también llega a su club como un lanzador en formación y con poco chance de ver acción en el primer equipo. No obstante, como ocurrió con Barrios el año pasado, si logra arrojar buenos resultados cuando le den la oportunidad de debutar, es probable que pueda ver acción en más juegos de los esperados.

 

   Repetimos, todavía podrían pasar muchas cosas entre hoy y el inicio de la campaña, pero hasta los momentos esto es lo que esperamos que ocurra con los 30 latinos que tienen contratos asegurados para ver acción en la NPB este año.

 

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