Mié, 28 Sep 2022 14:44 PM

Evaluación de mediados de temporada

   La inminente celebración de la Serie de las Estrellas del béisbol japonés este fin de semana nos brinda una excelente oportunidad para hacer una breve evaluación de lo que han hecho los peloteros latinos en la primera mitad de la temporada 2011 de la NPB.
 
   Como ya hemos dicho en artículos anteriores, este muy bien podría ser considerado como el año de los lanzadores latinos por los muy buenos resultados que la mayoría de los serpentineros de nuestra región han producido hasta ahora, pero tampoco debemos olvidarnos de los bateadores, que a pesar de sus bajos promedios aún producen como en antaño.
 
   Los dominicanos Máximo Nelson y Alfredo Fígaro merecen una mención especial, no sólo por ser los dos mejores abridores caribeños en lo que va de año sino también por estar entre los mejores monticulistas de sus respectivas ligas.
 
   Nelson, al que las cosas del destino lo llevaron a convertirse en el primer lanzador extranjero en abrir el primer juego de la temporada para los Dragones de Chunichi en los últimos 25 años, está viviendo el año de su consagración tras registrar un récord de 6-5, 71 abanicados y una efectividad de 2.42 en las 16 aperturas que ha realizado hasta ahora.
 
   Si la suerte lo hubiese acompañado un poco más y hubiese recibido un mejor apoyo ofensivo de sus compañeros en algunos partidos claves, es probable que sus números fueran aún mejores. En su cuarto año de actividad en la NPB y tras superar un período de adaptación y aprendizaje, además de otros inconvenientes como la suspensión de 3 meses sufrida el año pasado, el espigado derecho parece haber encontrado la clave del éxito en su carrera.
 
   Fígaro, por su parte, parece haber llegado a la liga indicada en el momento más justo porque desde que empezó la temporada ha recibido todo el apoyo necesario para hacer su trabajo y el nativo de Samaná no ha decepcionado.
 
   En las 13 aperturas que ha realizado desde el inicio del año ha dejado un récord de 5-4, con 61 ponches y una efectividad de 2.80, y esto sólo después de haber permitido 7 carreras en su nefasta penúltima salida, porque de lo contario su efectividad estaría alrededor de 2.00.
 
   Luego está el venezolano Levi Romero, que en su primer año completo con los Gigantes de Yomiuri ha salvado 11 partidos y llegó a tener una efectividad de 1.59. Tal fue la sorpresa de su club con los buenos resultados que estaba arrojando que hasta solicitó a la NPB que modificara sus reglas para permitirle ser considerado entre los candidatos al premio Novato del Año.
 
   La mala racha de resultados en la que ha caído su club lo ha forzado a cambiar de rol en el bullpen y esto ha afectado sus números, pero a pesar de todo el trabajo que ha realizado ha sido excelente y sin duda alguna merece ser destacado.
 
   En el renglón de relevistas intermedios los más destacados han sido el boricua Jonathan Albaladejo y el dominicano Carlos Rosa. El primero llegó a tener una racha de 15 apariciones si permitir carreras y una inverosímil efectividad de 0.40, mientras que el segundo tuvo una seguidilla de 10 salidas sin conceder anotaciones y una igualmente increíble efectividad de 0.63.
 
   Los números de ambos han desmejorado un poco, pero siguen siendo muy buenos, al punto de que sus respectivos equipos no han parado de utilizarlos: el primero ya lleva 27 apariciones en lo que va de año, mientras que el segundo acumula 32. Nada mal para un par de lanzadores que apenas están disputando su primera campaña en la NPB.
 
   Otros cuantos serpentineros no han tenido la fortuna de trabajar tan seguido y de arrojar resultados tan destacados, pero sí han dejado buenas impresiones con sus actuaciones.
 
   Los veteranos Dicky González y Giancarlo Alvarado, a pesar de varios traspiés, han demostrado que aún saben cómo lanzar en esta liga. El primero tuvo un inicio de temporada nefasto que lo obligó ser relegado al equipo menor para trabajar en su mecánica, pero hace poco regresó y lanzó 7 entradas en blanco para sumar su primera victoria del año. El segundo, por su parte, ha estado aquejado por las lesiones, pero en su segunda apertura del año apenas permitió una carrera sucia en 8 entradas tras mostrar su mejor versión sobre el montículo.
 
   El venezolano Enyelbert Soto, quien disputa su primera campaña en la NPB, ha realizado un trabajo decente como relevista intermedio con los Dragones de Chunichi, pero hace poco le dieron la oportunidad de abrir un partido y no decepcionó: permitió una sola carrera en 5 entradas completas para alzarse con la victoria.
 
   Los dominicanos Kelvin Jiménez y Dioni Soriano y el venezolano Rómulo Sánchez han tenido sus altibajos, pero han realizado un trabajo decente hasta el momento.
 
   Los únicos dos lanzadores que sí han tenido un mal año hasta ahora son el dominicano Wirfin Obispo (54.00 de efectividad en 2 apariciones) y el puertorriqueño Luis González (12.86 de efectividad en 2 salidas), lo cual quiere decir que de los 13 serpentineros latinos que están activos en este momento en Japón, 11 han realizado un trabajo aceptable.
 
   Los bateadores, que en años anteriores solían ser los protagonistas de cada jornada, han quedado un poco relegados al segundo plano debido al bajo rendimiento ofensivo que ha afectado en general a ambas ligas. Muchos de ellos culpan a la nueva pelota oficial de la NPB, que entró en vigencia esta temporada y que según dicen es más pesada y corre menos que la del año pasado.
 
   El venezolano Alex Ramírez, que en los últimos años ha sido la figura ofensiva latina más destacada en Japón, se mantiene como el toletero caribeño más productivo, si bien sus números no son tan buenos como en años anteriores: .272 de promedio, con 12 jonrones y 39 empujadas en 68 juegos.
 
   De mantener su ritmo actual no va poder extender su racha de campañas consecutivas con 100 o más carreras empujadas, pero aún podrá culminar otra excelente temporada en la liga.
 
   El también criollo José Castillo, que acaba de regresar a la NPB de la mano de los Marinos de Lotte, ha demostrado que sabe cómo desenvolverse bien en la liga, especialmente durante su debut el 5 de julio, cuando bateó de 4-4, con un jonrón, 3 remolcadas y 2 anotadas. En los 13 partidos que ha disputado hasta ahora batea para .314, con 2 jonrones y 8 empujadas.
 
   Luego está el veterano Alex Cabrera, quien a pesar de su bajo promedio y su elevado número de abanicados, logró conectar el jonrón 350 de su carrera en la NPB y decidió varios partidos a favor de su equipo con sus batazos oportunos.
 
   El dominicano José Fernández y el venezolano Aarom Baldiris también han registrado números decentes, a pesar de mantener sus promedios alrededor de .250. El primero acumula 10 vuelacercas y 35 empujadas en 71 juegos, mientras que el segundo lleva 6 estacazos y 21 remolques en lo que va de año.
 
   El dominicano Tony Blanco se ha perdido una buena parte de la primera mitad de la campaña debido a una lesión, pero en los 36 partidos que ha disputado ha podido conectar 7 jonrones y producir 17 carreras.
 
   Las lesiones también han interrumpido el desempeño del también isleño José Ortiz, que apenas posee 3 estacazos y 7 remolques en 33 juegos.
 
   Mejores números posee su compatriota Joel Guzmán, que suma 6 cuadrangulares y 12 empujadas en 45 partidos, pero su bajísimo promedio de .163 y su elevado número de ponches (59) opacan sus logros.
 
   El mexicano Luis Alfonso García, que recién se unió a las filas de las Águilas de Rakuten el mes pasado, ha tenido un poco más de problemas en adaptarse a la liga al registrar un modesto promedio de .217, con 2 jonrones y 7 remolques en 28 encuentros.
 
   El dominicano Félix Carrasco y el venezolano Francisco Caraballo han disputado muy pocos encuentros como para poder hacer una acertada evaluación de sus logros.
 
   Con media temporada aún por disputar todo es posible para los peloteros latinos que están activos actualmente en la NPB.
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