Mar, 09 Ago 2022 22:58 PM

El peculiar encanto de los estadios japoneses

   Desde que hace dos semanas empezamos con nuestros Fines de Semana de Béisbol Japonés, una cita semanal en la que viernes y sábados por las noches vemos y comentamos con nuestros seguidores juegos de la NPB en vivo por Internet, hemos recibido varios comentarios acerca del peculiar aspecto de los estadios nipones.
 
   Luego de haber visitado la mayoría de ellos y haber sentido la misma intriga expresada por nuestra audiencia la primera vez que los vimos, decidimos dedicarle la columna de esta semana a esos raros pero a la vez fantásticos parques de pelota japoneses.
 
   El primer aspecto que llamó la atención de nuestro público fue el hecho de que el cuadro interior de los estadios no tuviese grama y que, además, la tierra del mismo fuese mucho más oscura que la de los parques a los que estamos acostumbrados a ver en occidente.
 
   El comentario surgió después de ver un partido de pretemporada en el Estadio Ivy de Miyazaki, que debemos aclarar no es sede de ninguno de los 12 clubes de la NPB sino más bien un estadio menor en el que se realizan juegos de práctica como el que observamos ese día.
 
   No obstante, esa peculiaridad de no tener grama en el cuadro la comparte con muchos otros parques alrededor del país, tanto profesionales como no. El ejemplo más famoso es el del Estadio Koshien de Nishinomiya, sede de los Tigres de Hanshin, uno de los clubes más populares de la Liga Central.
 
   El Estadio Koshien es un equivalente al Wrigley Field de Chigago, en el sentido de que se trata del parque más viejo y más querido de Japón, no sólo porque alberga a un equipo muy popular sino sobre todo porque es sede de uno de los eventos deportivos más famosos del país, el Torneo Anual de Escuelas Secundarias, que se realiza todos los años en dos ediciones, una en la primavera y otra en el verano.
 
   Debemos confesar que hemos consultado a varias fuentes distintas, tanto locales como extranjeras, acerca de la razón por la cual el Estadio Koshien no tiene grama en el cuadro y por la que su tierra es tan oscura, y siempre nos hemos encontrado con respuestas diferentes que no nos han podido clarificar nada.
 
   Basados en lo que hemos escuchado y en nuestras propias deducciones, nos atrevemos a decir aquí que no existe una razón particular para que el cuadro no tenga grama, sino que más bien se trata de una costumbre que se ha mantenido desde que se empezó a jugar béisbol en Japón en la década de 1870.
 
   Es probable que cuando se establecieron los primeros terrenos para practicar el deporte éstos se hayan construido de esta manera o que, como hemos escuchado en otras ocasiones, simplemente se trata del hecho de que mantener en buen estado la grama del cuadro es muy trabajoso y los dueños de los parques prefieren no hacerlo.
 
   En lo referente a lo oscuro de la tierra, un periodista japonés nos dijo que la tierra del Estadio Koshien, que es considerado como sagrado, es traída especialmente del sur del país de un lugar que también es considerado sagrado.
 
   Por lo que hemos visto, su contextura es muy similar a la de la arena de playa por lo que cuando se moja se vuelve muy oscura. Siendo Japón una gran isla y teniendo muchos de sus estadios cercanos al mar, es probable que se trate del simple hecho de que ese es el tipo de tierra que tienen disponible a la hora de construir sus parques y por eso la usan.
 
   Pero a pesar de que muchos estadios menores del país copian este aspecto del Estadio Koshien, el tipo de grama más popular en los parques profesionales es la grama artificial. La mitad de los clubes de la NPB cuentan con estadios techados, por lo que no es posible utilizar en ellos grama natural, pero más de la mitad de los restantes, a pesar de ser estadios abiertos, también utilizan grama artificial.
 
   Un colega japonés nos explicó que la razón de esta costumbre es la practicidad. El mantenimiento de la grama artificial es menos costoso que el de la grama natural, por lo que los equipos la prefieren a la hora de planificar sus presupuestos.
 
   Sólo el Estadio Koshien, el Estadio Mazda (sede de los Carpas de Hiroshima) y el Hotto Motto Field de Kobe (parque secundario de los Búfalos de Orix) cuentan con grama natural; el resto prefiere utilizar la artificial.
 
   El Estadio Mazda y el Hotto Motto Field, a diferencia del Estadio Koshien, sí cuentan con grama en el cuadro, por lo que son los más parecidos a los parques de las Grandes Ligas.
 
   Pasando ahora a las instalaciones de los parques como tal, resulta curioso ver que los estadios japoneses no son tan avanzados en su aspecto tecnológico como los parques de los Estados Unidos. Las pantallas gigantes y los marcadores electrónicos súper avanzados que se ven en la mayoría de los estadios de la Gran Carpa simplemente no se ven en Japón. Existen, por supuesto, pero en versiones más modestas.
 
   El Yafuoku Dome de Fukuoka, por ejemplo, dio un paso adelante al aumentar de 3 a 5 el número de pantallas gigantes con las que cuenta, lo que supuestamente lo coloca como el estadio con la pantalla gigante más grande del mundo, pero salvo eso el resto de los parques japoneses decepcionan un poco en términos de tecnología.
 
   Ni siquiera el Tokyo Dome, sede de los Gigantes de Yomiuri, que es el equipo más popular y acaudalado de Japón, cuenta con una tecnología que le deje la boca abierta a sus visitantes. El Estadio de Yokohama, en contraste, ha estado modernizando sus instalaciones gracias al respaldo de la nueva compañía que compró al equipo local y luce mucho más atractivo que el de Tokyo Dome.
 
   Pero dejando la tecnología a un lado, los estadios japoneses sí ofrecen unas opciones en sus instalaciones que no se ven con frecuencia en otros parques, incluyendo los de las Grandes Ligas.
 
   El Seibu Dome, por ejemplo, no tiene asientos en las gradas de sus jardines, sino una mini pendiente con una alfombra verde que parece grama y que invita a los fanáticos a sentarse en el suelo en grupos y ver el juego como si estuviesen haciendo un pic-nic. Así mismo, en la sección de lujo que está detrás del plato los asientos están ordenados en grupos de cuatro en una forma similar a la de la letra “v”, lo que permite ver el partido con grupos de amigos en un ambiente de privacidad similar al de un vagón de tren.
 
   El Estadio Mazda de Hiroshima, por su parte, cuenta con varias opciones interesantes. En las gradas del jardín izquierdo posee una sección con mesas pequeñas en las que se puede ver el juego comiendo y bebiendo como si se estuviera en un café. En el jardín central existe otra que asemeja la barra de un bar y también una en la que se puede ver el juego sentado en cómodas colchonetas en las que se pueden estirar las piernas por completo como si se estuviera en una de esas sillas largas que tienen las piscinas.
 
   Pero quizás el aspecto en el que los estadios japoneses superan a cualquier otro que hayamos visto en el mundo es en el de la comida y las bebidas que ofrecen. Mientras que en la mayoría de los estadios de las Grandes Ligas las opciones alimenticias se reducen a pizza, perros calientes, sanduches y nachos con queso, en Japón se puede ver una amplísima variedad de comidas y bebidas en todos los estadios.
 
   El Yafuoku Dome de Fukuoka se precia de ofrecer 80 tipos distintos de cajas de bento (que incluyen distintas opciones de comida como sushi, arroz, fideos, carnes y vegetales), además de otros platos regulares como curry japonés, pollo frito, fideos japoneses y salsichas empanadas (corn dogs).
 
   El Tokyo Dome, además de alimentos de todo tipo, también ofrece una buena variedad de postres, incluyendo unas crepes que los invitamos a probar si tienen la oportunidad de visitarlo. El Estadio Mazda de Hiroshima también ofrece unos waffles con syrup de varios tipos que son fantásticos.
 
   En lo que se refiere a las bebidas, la oferta no se limita sólo a bebidas gaseosas y cerveza sino que también se pueden encontrar varios tipos de té frío, jugos, bebidas energéticas, whiskey, sake y otros licores japoneses.
 
   En resumen, puede que los estadios de béisbol japoneses parezcan raros a primera vista, pero una vez que se les conoce mejor uno se da cuenta de lo interesantes y especiales que son, especialmente a la hora de comer y beber mientras se disfruta el partido.
 
   Los invitamos a que vean algunas fotos de los 13 estadios oficiales de la NPB para que los conozcan mejor.
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