Mar, 09 Ago 2022 22:04 PM

Latinos que han debido asistir a la Serie de las Estrellas

   La venidera Serie de las Estrellas de la NPB, cuyos tres partidos se disputarán el 19, 20 y 22 de julio en Sapporo, Tokio e Iwaki, respectivamente, no contará con la presencia de cuatro jugadores latinos que por méritos propios han debido participar en el evento.
 
   El cubano Michel Abreu, los venezolanos Aarom Baldiris y José López y el dominicano Esteban Germán se perderán la cita entre los mejores jugadores del béisbol japonés debido a su bajo perfil, su corta presencia en la liga o la fama muy superior de sus competidores.
 
   Abreu quedó en segundo lugar por apenas 500 votos en la votación de los fanáticos para el bateador designado de la Liga del Pacífico. El curazoleño Andruw Jones, que no ha tenido una temporada tan buena como la del latino, fue el ganador debido a su fama y a sus años de experiencia en las Grandes Ligas.
 
   No obstante, el poderoso toletero todavía tenía la oportunidad de ganarse su boleto para asistir a la serie en la votación de los jugadores o incluso en la selección posterior hecha por el manager del equipo de la Liga del Pacífico, pero la suerte no estuvo de su lado.
 
   En la votación de los jugadores también quedó segundo detrás de Jones y el manager del equipo del Pacífico lo ignoró por completo, por lo que se perderá el evento a pesar de contar con los números necesarios para participar en él.
 
   Baldiris corrió una suerte similar. El criollo tiene la poca fortuna de encontrarse en un circuito que cuenta con 6 antesalistas de gran calidad y mucha fama, por lo que de entrada su selección iba a ser difícil.
 
   Es cierto que su tranquilidad y su bajo perfil le restan puntos con los fanáticos, pero al momento de la votación estaba liderando la Liga del Pacífico en carreras empujadas. Es decir, estaba superando a Jones, Abreu, Nobuhiro Matsuda, Dae Ho Lee y al resto de la liga en un departamento de mucha importancia.
 
   Sin embargo, eso no fue suficiente para ganarse el boleto para asistir a la serie. Al igual que Abreu, quedó segundo en la votación de los fanáticos por una corta ventaja y también en la de los jugadores. En ambos casos fue superado por Matsuda.
 
   El manager del conjunto del Pacífico también lo ignoró y hasta fue considerado, pero volvió a perder, en la llamada votación “más uno”, en la que los fanáticos eligen al último jugador de cada equipo para completar los respectivos rosters.
 
   El criollo ha sido en los últimos años uno de los antesalistas más sólidos defensivamente y más productivos ofensivamente de su circuito, pero a pesar de ello no cuenta con la fama y el apoyo que se merece. Por esta razón, también estará ausente en un evento que debería incluir su nombre.
 
   López, que a pesar de estar ahora lesionado estaba activo en el momento de la votación, tuvo la desventaja de ser incluido en la misma posición que el dominicano Tony Blanco, quien arrasó con los votos de los fanáticos debido a la gran temporada que está teniendo.
 
   No obstante, los números de López, considerando sobre todo que este es apenas su primer año en la NPB, son suficientes como para permitirle asistir al evento. Los fanáticos lo votaron como el cuarto mejor de la posición, detrás de otros dos jugadores cuyos números ni se acercan a los del venezolano.
 
   En la votación de los jugadores sí quedó segundo, pero fue derrotado nuevamente por Blanco. Su propio manager, Tatsunori Hara, quien también dirigirá a la Liga Central en el evento, lo ignoró a la hora de hacer sus propias selecciones, de manera que su gran debut en la liga no será recompensado con una invitación a la Serie de las Estrellas.
 
   Por último está el caso de Germán, que es el más extraño de todos. El dominicano es el tipo de jugador que a cualquier manager le gustaría tener en su equipo porque es capaz de cubrir eficientemente múltiples posiciones defensivas y también de batear en diferentes turnos de la alineación y hacer el trabajo requerido en cada una de ellos.
 
   Sin embargo, no apareció en los resultados de ninguna de las boletas. Los fanáticos lo ignoraron, los jugadores y el manager de la Liga del Pacífico también y tampoco fue considerado en la votación “más uno”.
 
   Germán fue el líder bate de su circuito por un tiempo a principios de temporada y en este momento es segundo en ese departamento. Ha anotado más carreras y remolcado a más compañeros de lo necesario y hasta es segundo en bases robadas. ¿Qué más se le puede pedir que haga para ser siquiera considerado en cualquiera de las votaciones?
 
   Es cierto que tiene la desventaja de formar parte de una posición muy reñida en la que los representantes de los 6 clubes del circuito son todos muy buenos, pero eso no justifica su ausencia absoluta en los resultados de las distintas votaciones.
 
   Para la fortuna de los fanáticos latinoamericanos, dos representantes de la región sí se ganaron por méritos propios sus respectivos boletos para asistir al evento: el dominicano Tony Blanco y su compatriota Héctor Luna.
 
   Blanco tuvo la fortuna de arrasar tanto en la votación de los fanáticos como en la de los jugadores, por lo que participará en el certamen por cuarta vez en las últimas cinco temporadas. El año pasado también se ganó el boleto, pero sólo gracias al respaldo de los jugadores ya que los fanáticos lo ignoraron.
 
   Adicionalmente, participará en la competencia de jonrones de cada uno de los 3 partidos luego de ser electo en sus respectivas votaciones.
 
   Luna, por el contrario, no contó con tanta suerte. A pesar de la extraordinaria temporada que está teniendo y de liderar a toda la NPB en promedio desde casi el inicio del año, apenas quedó tercero en la votación de los fanáticos, por lo que tuvo que esperar a la votación de los jugadores para obtener su pase al evento.
 
   Todo esto sólo demuestra que, a la hora de la verdad, la fama y la popularidad de los jugadores es lo que más influye en los resultados de la votación.
 
   Un claro ejemplo de esto es el caso de Shinya Miyamoto, el veterano tercera base de las Golondrinas de Yakult, quien a pesar de sus 42 años y de su modesta producción superó por un amplio margen a todos sus competidores en la Liga Central, incluyendo a Luna.
 
   Otro ejemplo que también ilustra esta tendencia es el caso del novato de 18 años Shohei Otani, quien este año ha causado sensación en la NPB tras convertirse en el primer lanzador-jugador en la liga en décadas.
 
   Su talento es indudable y sus números son buenos, pero debido a su doble rol no ha jugado tanto como lo haría un jugador normal en cualquiera de las dos posiciones. ¿Se merece ya ser considerado como una estrella cuando apenas está dando sus primeros pasos como profesional?
 
   Celebramos la asistencia de Blanco y Luna al evento y les deseamos la mejor de las suertes representando a Latinoamérica en los 3 juegos, pero no podemos dejar de lamentar las ausencias de Abreu, Baldiris, López y Germán, quienes tienen méritos más que suficientes para haber sido electos para el certamen.
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