Mar, 09 Ago 2022 19:51 PM

La NPB necesita también mejorar a sus umpires

   Un error de apreciación del umpire de primera base en el segundo juego de la Serie de Japón disputado ayer en Sendai, que posteriormente marcaría la diferencia en el resultado final, nos recuerda la necesidad que tiene la NPB de mejorar su sistema de árbitros.
 
   La jugada fue sencilla. En el cierre del séptimo episodio, con 2 outs y un corredor en tercera, un roletazo a segunda base produjo un lanzamiento a primera que fue declarado quieto por el umpire cuando en realidad fue un out.
 
   El corredor se deslizó de cabeza en una jugada que pareció cerrada, pero la repetición en cámara lenta demostró luego que el tiro lo venció por un buen margen y que, por consecuencia, fue out.
 
   No obstante, la decisión del umpire le permitió a Rakuten anotar su segunda carrera del encuentro y tomar una ventaja que al final le permitiría quedarse con la victoria.
 
   Los errores arbitrales son parte del juego y, en realidad, cualquier persona podría equivocarse en una jugada de rutina como esa. Lo que queremos criticar aquí no es el error como tal, sino la falta de un sistema de arbitraje que prepare mejor a los umpires japoneses y que les permita revisar sus decisiones durante momentos cruciales para asegurarse de que han sido correctas.
 
   Las cosas han mejorado bastante en Japón en esa área, por supuesto. En tiempos no muy lejanos, el nivel de respeto que se tenía hacia los umpires era tan bajo que los managers los empujaban e insultaban con impunidad.
 
   Ese ya no es el caso. A esta altura ya está prohibido tocarlos y cualquier violación de la regla trae como consecuencia severas penalizaciones para quienes se atrevan a ignorarla.
 
   No obstante, la falta de preparación de algunos umpires es claramente notoria y es una pena tener que contar en un juego con la presencia de un árbitro cuya falta de experiencia lo lleva a tomar malas decisiones en momentos claves.
 
   A diferencia de las Grandes Ligas, la NPB no cuenta con una escuela de umpires (apenas planea abrir su primera en diciembre) que le permita preparar mejor a sus árbitros, ni tampoco con un sistema que les permita a éstos reunirse y cambiar una decisión si el resto de los umpires que están sobre el terreno consideran que fue errónea.
 
   Así mismo, los árbitros japoneses tampoco cuentan con la conveniencia de poder ver la repetición de las jugadas en cámara lenta, por lo que básicamente están abandonados a su propia suerte y lo único que pueden hacer es ligar que hayan tomado la decisión correcta.
 
   La jugada vista en primera base en el juego de ayer, a pesar de que influyó directamente en el resultado del encuentro, es perdonable por ser tan rutinaria que cualquiera hubiese podido equivocarse en su apreciación.
 
   Sin embargo, este no siempre ha sido el caso. En el quinto juego de la final del año pasado, por ejemplo, el umpire principal cantó foul en un lanzamiento que pasó cerca de la cabeza del bateador y que terminó rozando su bate.
 
   Su decisión en ese momento fue la correcta, pero luego el bateador cayó al piso llevándose las manos a la cabeza pretendiendo que la pelota le había pegado y eso produjo que el manager de los Gigantes de Yomiuri saliera del dugout a protestar.
 
   Luego de una breve discusión, y para sorpresa de todos, el umpire principal cambió su decisión y, sin consultarlo con ninguno de sus colegas, declaró que la pelota le había pegado al bateador y ordenó que éste avanzase a primera base.
 
   Dicha decisión no influyó en el resultado del encuentro, pero sí despertó una protesta masiva por parte del público acerca de la calidad del arbitraje de la liga. Ken Kato, el protagonista de la controversial jugada, fue abucheado sonoramente por los fanáticos de Nippon Ham en sus dos siguientes turnos al bate y los fanáticos del equipo bombardearon con llamadas telefónicas tanto a las oficinas de Yomiuri como a las de la NPB para expresar su descontento por lo ocurrido.
 
   Así como la NPB necesita mejorar en tantas otras cosas, como la administración de su calendario de juego, las reglas de las series de postemporada y el llamado Sistema de Traspasos, también le hace falta realizar un mayor esfuerzo en relación a la preparación de sus árbitros.
 
   La apertura de su primera escuela de umpires en diciembre es, sin duda, un gran paso en esa dirección. Hasta ahora, los árbitros nipones se preparaban simplemente por experiencia. Llegaban a la NPB luego de haber trabajado en ligas infantiles o independientes y simplemente acumulaban su conocimiento juego tras juego.
 
   Algunos tuvieron el acierto de asistir a la escuela de umpires de las Grandes Ligas y gracias a ello terminaron siendo los mejor preparados del grupo. En una ocasión, incluso, la liga se atrevió a invitar a un umpire estadounidense a que trabajase en Japón durante una temporada, tanto para ayudar sobre el terreno como para entrenar a los árbitros locales.
 
   Salvo esto, los umpires no contaban con ninguna otra preparación para realizar su trabajo, de manera que la apertura de una escuela especializada para entrenarlos en diciembre permitirá elevar la calidad de su trabajo.
 
   Según explicó la NPB, la escuela aceptará, para empezar, entre 50 y 60 estudiantes e invitará a los más sobresalientes a participar en pruebas para umpires profesionales durante los entrenamientos primaverales de la temporada 2014.
 
   Incluso el estadounidense Justin Klemm, director ejecutivo de la Corporación de Umpires Profesionales de Béisbol (PBUC, por sus siglas en inglés), está invitado a participar en algunas de las clases de la escuela para ayudar a preparar a los futuros umpires japoneses.
 
   Otra cosa que contribuiría a mejorar la calidad del trabajo de los árbitros nipones, y también a aumentar su credibilidad y prestigio, es la posibilidad de utilizar la repetición en video de aquellas jugadas cruciales en las que un error de apreciación pudiera tener consecuencias muy negativas en la definición de un partido.
 
   En este momento, esa opción no existe y cada vez que se observa un error arbitral como el que ocurrió ayer en el segundo juego de la Serie de Japón, no puede sino pensarse en lo beneficioso que sería poder contar con ese servicio durante los encuentros de la NPB.
 
   Los detractores del proyecto alegan que, de adoptarse la posibilidad de ver las repeticiones en video, la acción se vería detenida demasiado a menudo y eso perjudicaría al deporte, pero este no debe ser necesariamente el caso.
 
   El grupo de umpires que trabaja en cada juego podría contar con una pareja adicional de árbitros dedicados exclusivamente a ver las repeticiones de todas las jugadas en cámara lenta y cuyo trabajo sería intervenir cada vez que observen un error de apreciación, de manera que pueda ser corregido.
 
   Muchos fanáticos no dudan en culpar inmediatamente al umpire que cometió un error de la derrota de su equipo, pero la mayoría de ellos se olvida del hecho de que sin la presencia de los árbitros no podría jugarse al béisbol.
 
   Le deseamos la mejor de las suertes a la NPB en la apertura de su primera escuela de árbitros y esperamos que sus esfuerzos en ese departamento continúen, tanto para el beneficio de éstos como para el del deporte nacional japonés en general.
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