Mar, 09 Ago 2022 21:36 PM

¿Cuántos millones invertiría en Masahiro Tanaka?

   Según un comentario hecho recientemente en Twitter por Bob Nightengale, reportero del diario USA Today, personas relacionadas con las negociaciones del japonés Masahiro Tanaka aseguran que contratarlo costará, al menos, 17 millones de dólares por año.
 
   Tanaka, quien luego de recibir el visto bueno de su equipo en Japón fue puesto a la venta hace pocos días a los clubes de las Grandes Ligas, se ha convertido de la noche a la mañana en el lanzador más codiciado del mercado invernal en los Estados Unidos.
 
   Pero cabe preguntarnos, ¿son 17 millones de dólares por año un valor apropiado por un lanzador que tiene cero temporadas de experiencia en las mayores? Según las reglas del libre mercado, sí, por supuesto, ése es su valor real en este momento.
 
   El derecho de 25 años cuenta con la ventaja de estar disponible en un momento en el que la oferta de buenos lanzadores en el mercado es muy pobre y la demanda, por el contrario, es muy alta. Como resultado, es muy probable que los clubes interesados en firmarlo estén dispuestos a elevar sus ofertas tanto como sea necesario para poder adquirirlo.
 
   Por lo tanto, la pregunta que queremos analizar hoy no es si ese monto representa un valor justo por el jugador, sino cuántos millones sería apropiado invertir en él, desde el punto de vista de los riesgos que asumirá el equipo que decida contratarlo.
 
   En una columna anterior ya explicamos nuestras sospechas de que Tanaka, debido a su poca capacidad de adaptación, no tendrá éxito en las Grandes Ligas y de que su carrera a ese nivel terminará más o menos en los mismos términos que la de su compatriota Daisuke Matsuzaka.
 
   Un artículo reciente del respetado periodista de la revista Sports Illustrated Tom Verducci añade otro punto muy interesante a la discusión, que es el hecho de que ningún lanzador en los últimos 35 años en las Grandes Ligas ha acumulado 1.315 entradas al momento de cumplir sus 25 años –como sí lo ha hecho Tanaka– y que el último en hacerlo perdió efectividad justo después de esa edad.
 
   Esto sería el equivalente a comprar un carro usado que tiene sólo dos años en la carretera, pero que ya suma 100 mil kilómetros. Su corta edad representa un atractivo, pero su elevado número de kilómetros representa una señal de alerta.
 
   El derecho de los Vigilantes de Texas Yu Darvish, quien ya ha cumplido dos campañas exitosas en las mayores, firmó un contrato de 6 años por un promedio de 10 millones de dólares por temporada a principios de 2011 e incluso ahora esa inversión parece apropiada.
 
   Claro, resulta difícil hacer una buena comparación porque en ese momento las reglas del Sistema de Traspasos eran distintas y Texas tuvo que pagarle a su club en Japón 51,7 millones de dólares sólo por negociar con él. De lo contrario, es probable que su sueldo anual hubiese sido más alto.
 
   Sin embargo, el punto que queremos analizar es que Darvish pasó de ganar casi 6 millones por temporada en Japón a ganar 10 en los Estados Unidos y eso representa una inversión apropiada, luego de contrastar su gran potencial con el hecho de que éste nunca había jugado en las mayores con anterioridad.
 
   Tanaka, por el contrario, pasaría de ganar menos de 4 millones por año en su país a ganar 17 millones en la Gran Carpa y eso no parece, en lo absoluto, un aumento de sueldo apropiado para un lanzador que tiene cero años de experiencia en las mayores, sin importar lo alto que sea su potencial. Y que no quepa duda alguna, Darvish es mucho mejor lanzador que Tanaka.
 
   Consideremos otro ejemplo, el del derecho de los Yanquis de Nueva York Hiroki Kuroda. El veterano de casi 39 años va a ganar 15 millones de dólares en 2014 luego de haber demostrado durante las últimas 6 campañas que puede rendir muy bien al máximo nivel.
 
   La mayoría de los analistas coinciden en comparar el estilo de juego de Tanaka con el de Kuroda, por lo que una vez más nos parece que la oferta de pagarle 17 millones de dólares por año al primero es sencillamente desmesurada. Es cierto que Tanaka sólo tiene 25 años, pero también lo es que ha lanzado muchas más entradas de las que debería a su edad y que tiene cero años de experiencia en las mayores.
 
   Analicemos un ejemplo más, el del derecho de los Marineros de Seattle Hisashi Iwakuma, quien en Japón jugaba para las Águilas de Rakuten –el mismo equipo de Tanaka– y en donde era el as de la rotación –por delante de Tanaka.
 
   Iwakuma tuvo un intento fallido de irse a las Grandes Ligas a finales de 2010 a través del Sistema de Traspasos. Los Atléticos de Oakland ganaron los derechos exclusivos para negociar con él, pero ambas partes no pudieron llegar a un acuerdo contractual por lo que éste tuvo que regresarse a Japón por un año más.
 
   Para su fortuna, a finales de 2011 se convirtió en agente libre y firmó un contrato de un año con Seattle por apenas 1,5 millones de dólares. Luego de superar un período de adaptación y comenzar el año como relevista, en la segunda mitad de la campaña pasó a formar parte de la rotación de abridores y terminó el año con récord de 9-5 y una efectividad de 3.16 en 16 aperturas.
 
   Debido a su buen rendimiento, el club lo renovó por 2 años más y un sueldo de 6,5 millones por campaña, una inversión que, de nuevo, nos parece apropiada y que éste justificó al terminar la temporada 2013 con récord de 14-6 y una efectividad de 2.66.
 
   Iwakuma tiene 32 años y en este momento es un mejor lanzador que Tanaka, tanto porque es mayor que éste como porque ya tiene 2 años de experiencia jugando en los Estados Unidos. No obstante, el segundo está a punto de desatar una batalla campal por obtener sus servicios que al final podría darle un contrato de 17 millones por año por 6 o 7 años y esto nos parece, una vez más, algo desmesurado.
 
   Volvamos por un momento al caso de Darvish quien, repetimos, es mucho mejor lanzador que Tanaka. Cuando el primero estaba a punto de irse a las Grandes Ligas luego de registrar una efectividad de 1.99 en las 7 campañas que había disputado en Japón hasta el momento, la mayoría de los analistas coincidió en que lo primero que ocurriría es que su efectividad ascendería bastante debido a que el estadio de Texas era muy favorable para los bateadores.
 
   Así fue. Darvish registró una efectividad de 1.44 en su último año en Japón y ese número ascendió a 3.90 tras su primera campaña en la Gran Carpa. Matsuzaka dio un salto similar: la efectividad de su último año en la NPB fue de 2.13 y tras su primera temporada en los Estados Unidos subió a 4.40. Sólo Kuroda logró mantenerla bajo control: éste pasó de 3.53 a 3.73.
 
   El parque en el que finalmente juegue Tanaka sin duda influirá en su efectividad, pero de lo que podemos estar seguros es que ese número ascenderá una vez que debute en las Grandes Ligas y de que su récord de victorias y derrotas también será peor del que tuvo en Japón.
 
   Algunos fanáticos señalan que un lanzador que logre registrar una marca de 24-0 y una efectividad de 1.27 en un temporada, como lo hizo Tanaka este año en Japón, será bueno en todas partes y que, por lo tanto, no dudarían en pagar 17 millones de dólares anuales para contratarlo.
 
   Lamentablemente, éste no es el caso. Daisuke Matsuzaka fue un extraordinario lanzador en la NPB, pero nunca lo fue en las Grandes Ligas. Kei Igawa también fue un gran monticulista en su país, pero fue un fracaso total en las mayores, de manera que un buen rendimiento en la liga nipona no garantiza para nada el éxito de un lanzador en la Gran Carpa.
 
   Si acaso, los números registrados por Tanaka este año en Japón podrían convertirse en una maldición para él, porque resultará casi imposible repetirlos en el futuro. Todo lo contrario, casi lo único que puede hacer en su carrera a partir de este momento es ir cuesta abajo y si a eso sumamos la inmensa presión de trabajar bajo un contrato de 17 millones de dólares anuales, las posibilidades de que le vaya mal son aún mayores.
 
   Repetimos, 17 millones de dólares anuales por contratar a Tanaka en este momento es un salario justo porque eso es lo que indica el mercado actual, pero ¿representa esta cifra una inversión inteligente, especialmente por un período de 6 o 7 años, considerando el alto riesgo que asumirá el equipo que lo contrate?
 
   Desde nuestro punto de vista, la respuesta es no. Tomando en cuenta todas las cosas que tiene trabajando en su contra, como su poca capacidad de adaptación al entorno foráneo, el exagerado número de entradas que ha lanzado para su edad y el hecho de que todavía no ha lanzado ni una vez en las Grandes Ligas, una inversión tan alta para firmarlo resulta demasiado arriesgada.
 
   El gran problema de estos contratos multianuales por un monto tan elevado es que cuando llegue el momento de juzgar al jugador nadie se va a acordar de lo que dictaba el mercado al momento de su contratación. Por el contrario, lo único que pensará la gente es que este lanzador gana 17 millones de dólares por temporada y hasta ahora nunca ha demostrado que los valga.
 
   Como ya hemos dicho con anterioridad, nuestra intención aquí no es decir que Tanaka sea un mal lanzador o que no deba ser contratado por ningún equipo de las mayores. Lo único que tratamos de señalar es que, a la hora de contratarlo, hay que tomar muy en cuenta los riesgos que se corren y darle un contrato acorde a los mismos.
 
   De lo contrario, el equipo que decida botar la casa por la ventana a la hora de firmarlo corre el riesgo de llevarse un chasco de esos que no se olvidan por muchos años. Los Medias Rojas de Boston y los Yanquis de Nueva York pueden dar fe de eso en los casos de Daisuke Matsuzaka y Kei Igawa, respectivamente.
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