Mar, 09 Ago 2022 19:34 PM

La ausencia del venezolano Alex Ramírez

   Una ausencia muy notable se hizo sentir este sábado en el inicio de los entrenamientos primaverales de la NPB: la del venezolano Alex Ramírez, quien por primera vez en 14 años no saltó al terreno a trabajar con alguno de los 12 clubes de la liga japonesa.
 
   El popular Rami-chan, que en abril del año pasado se convirtió en el primer extranjero en la historia del circuito en sumar 2.000 hits en su carrera, todavía está a la espera de una oferta que le permita jugar de nuevo, según nos confirmó recientemente vía correo electrónico.
 
   A sus 39 años y con su entrada al Salón de la Fama del béisbol nipón prácticamente asegurada debido a la gran cantidad de títulos y récords personales que posee, podría retirarse en este momento sin que esa decisión afectase en lo más mínimo sus posibilidades de ingresar al panteón de los inmortales.
 
   No obstante, dificultamos mucho que eso sea lo que quiera hacer. Primero, porque todavía está en capacidad de jugar y eso es lo que desea hacer, y segundo, porque después de tener una carrera tan sobresaliente en la NPB no se merece abandonar los terrenos de juego por la puerta de atrás, como se vería obligado a hacerlo si decidiese retirarse ahora.
 
   Desde que llegó a Japón en la temporada 2001, el venezolano ha sido un modelo de consistencia sobre el diamante y así lo confirman los 2 títulos de jonrones, 4 de carreras empujadas y uno de bateo que ha obtenido desde entonces, además de 2 galardones al Jugador Más Valioso de la temporada regular.
 
   Por si esto fuera poco, el criollo es el único jugador en la historia de la liga en sumar 8 temporadas consecutivas con 100 o más remolques y también en ganar el premio al Jugador Más Valioso del mes con 3 equipos distintos. Adicionalmente, es el único extranjero en haber ganado el premio al Jugador Más Valioso de la temporada regular en más de una ocasión y el líder histórico entre los jugadores foráneos en partidos disputados (1.744), hits (2.017) y carreras empujadas (1.272), además de ser el segundo en jonrones (380).
 
   También posee la octava racha más larga de partidos jugados de manera consecutiva en la NPB (985), ha sido electo 4 veces al equipo ideal de la temporada y ha participado 7 veces en la Serie de las Estrellas.
 
   ¿Cómo es posible que un jugador de esta talla no tenga ofertas para jugar en este momento en la NPB? Su edad, la aparente disminución de su producción ofensiva y el notable descenso de sus habilidades defensivas son parte de la razón, pero sin duda no son los únicos factores que lo han colocado en la posición en la que está.
 
   A pesar de algunos altibajos, su carrera fue muy consistente desde 2001 hasta 2012 y nada parecía indicar que cambiaría mucho en 2013. No obstante, a finales de abril, bajo la excusa de su pobre ofensiva y sus errores defensivos, el manager de las Estrellas de DeNA decidió sentarlo y, posteriormente, enviarlo al equipo menor, del que nunca más regresó.
 
   Decimos “excusa”, porque sospechamos que la decisión del manager tuvo más que ver con un desacuerdo personal con el venezolano que con una preocupación real por su rendimiento sobre el terreno. En una columna anterior ya explicamos con detalles las razones que nos llevaron a esta conclusión.
 
   Así, finales de año DeNA decidió no extenderle su contrato al latino, por lo que éste quedó en libertad para negociar con cualquier otro equipo de la liga que desease contratarlo.
 
   Considerando que es un hecho que sus habilidades defensivas están en declive y que el criollo se opone a jugar en otra posición que no sea el jardín izquierdo, está claro que sus posibilidades de continuar jugando se reducen ahora al puesto de bateador designado, que sólo puede ejercer en la Liga del Pacífico.
 
   No obstante, esto no quiere decir que sus probabilidades de ser contratado sean pocas. Su potencial ofensivo, que todavía es capaz de producir buenos números, ha sido siempre su principal arma y su veteranía en la liga le permite no ocupar una plaza de extranjero en el equipo que decida contratarlo, lo que aumenta su atractivo.
 
   Además, el venezolano es una figura pública muy popular y querida en la liga, por lo que su firma también traerá consigo buena publicidad y un consejero de lujo para los jugadores jóvenes de cualquier club, que mucho podrían aprender de él.
 
   A pesar de todo, Rami-chan no ha firmado con ningún equipo hasta ahora y, como él mismo lo ha confirmado, tampoco tiene ofertas sobre la mesa. Puede que el estar ausente durante casi toda la temporada el año pasado haya llevado al resto de los clubes de dudar de su capacidad de juego, o quizás se trate simplemente de que ninguna de las ofertas que le han hecho haya sido lo suficientemente buena como para convencerlo de firmar con el club en cuestión.
 
   ¿Qué opciones tiene entonces? La más sencilla de todas es esperar. A pesar de que suena muy riesgoso, es posible que alguna lesión durante los entrenamientos primaverales le abra las puertas de algún conjunto que, necesitado urgentemente de un remplazo, vea en él a la opción ideal debido a su calidad y su experiencia en la liga.
 
   Si esto no llegase a ocurrir, entonces todavía podría ser contratado en algún momento previo al 31 de julio, que es la fecha límite para hacer traspasos o contratar refuerzos para la recta final de la temporada.
 
   Si tampoco tiene suerte con esta opción, entonces podría incluso esperar hasta la campaña que viene para probar su suerte, aunque esta sería una apuesta demasiado arriesgada debido a que cumplirá 40 años en octubre y también a que pasaría un año completo sin jugar a nivel profesional.
 
   Otra opción que podría considerar en este momento, como ya lo explicamos anteriormente, es retirarse como jugador activo. Él ya ha comentado en el pasado que su principal aspiración para el futuro es convertirse en el primer manager latino en la liga.
 
   Debido a su experiencia en la misma, los buenos contactos que posee y la admiración y el respeto que todos lo tienen, eso ocurrirá tarde o temprano, pero quizás no tan rápido como a él le gustaría, por lo que obviamente desea mantenerse jugando por tanto tiempo como pueda.
 
   Después de todo, se encuentra a apenas 20 jonrones de los 400 de por vida en la NPB, que es otra marca que le hace mucha ilusión alcanzar, y con cada juego, hit y remolque que sume, simplemente continuará extendiendo su ventaja en el liderato de esos departamentos entre los jugadores extranjeros.
 
   De manera que sólo podemos esperar para saber qué ocurrirá con la carrera del venezolano en el futuro inmediato, aunque podemos hacerlo con la tranquilidad de saber que, pase lo que pase, el resultado final será positivo para el jugador.
 
   Él, por su parte, está mostrando tener dos virtudes muy típicas del carácter japonés a la hora de enfrentar grandes adversidades: paciencia y disciplina. Por supuesto, el exitoso restaurante que administra junto a su esposa en Tokio y los dos discos que acaba de lanzar al mercado en los que debutó como cantante y compositor, también lo ayudan a mantenerse muy entretenido.
 
   Desde aquí le deseamos la mejor de las suertes para el futuro, que seguiremos muy de cerca ya sea en la continuación de su carrera como jugador o en el inicio de su trayectoria como manager.
Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

Compartir