Mar, 09 Ago 2022 21:15 PM

El primer año de Masahiro Tanaka en las mayores

   Algunos de nuestros lectores quizás recuerden que cuando los Yanquis de Nueva York firmaron a Masahiro Tanaka por 7 años y 155 millones de dólares a finales de enero nos atrevimos a pronosticar que su carrera en las mayores terminaría en fracaso.
 
   No porque dudábamos de su gran calidad como lanzador, sino de su capacidad de adaptación al ritmo de trabajo de las Grandes Ligas, que en más de una ocasión ha probado ser demasiado exigente para los serpentineros japoneses.
 
   Tal pronóstico no surgió de algún recelo particular en contra del derecho de 25 años, sino de la observación de su estilo de trabajo, de sus costumbres sobre el terreno y, sobre todo, de su pobre rendimiento cada vez que disputó un partido en un entorno foráneo.
 
   En un par de artículos anteriores (léalos aquí y aquí) mencionamos, específicamente, el gran parecido de su personalidad y su estilo de juego con los de su compatriota Daisuke Matsuzaka, cuya carrera en la gran Carpa muchos tildan de fracaso, y el hecho de ser 100 por ciento japonés en sus costumbres y su forma de ver el mundo, razón por la cual su habilidad para adaptarse a un ambiente extranjero no parecía ser la mejor.
 
   Adicionalmente, hicimos referencia a su decepcionante actuación en el Clásico Mundial de Béisbol 2013, su excesiva carga de trabajo por apertura (promedió 140 lanzamientos por juego en Japón), su costumbre de lanzar sólo una vez a la semana y, sobre todo, de decidir él mismo el momento de abandonar la lomita, en lugar de dejarle la decisión a su manager.
 
   No obstante, y para la fortuna de sus seguidores, de los Yanquis de Nueva York y de todos sus fanáticos, ninguno de nuestros temores probó tener fundamento. Todo lo contrario, el serpentinero dejó cortos incluso a los más optimistas.
 
   Nuestro amigo y colega de la versión inglesa del Diario Yomiuri John Gibson explicó en una entrevista para el portal The Diplomat que el éxito inmediato de Tanaka en las mayores llegó como una sorpresa porque en Japón éste dominaba a los bateadores rivales debido a que conocía muy bien sus debilidades, pero ese obviamente no fue el caso en los Estados Unidos, donde a todos los toleteros que enfrentó los vio por primera vez.
 
   Sin embargo, desde el principio lanzó como si los conociese a todos muy bien y fue por eso que, entre otras razones, tuvo un debut tan exitoso en la liga.
 
   El joven derecho probó estar a la altura del reto y justificó de inmediato el gran contrato que recibió por parte de su club desde el mismo inicio de los entrenamientos primaverales. Podría decirse incluso que ni siquiera tuvo un período de adaptación a la liga, ya que desde el primer momento pareció estar como en su casa.
 
   Yu Darvish tuvo una primera salida decepcionante en las mayores y Hideo Nomo, a pesar de lanzar bien, tuvo que realizar 6 aperturas para poder obtener su primera victoria, pero Tanaka ganó y convenció desde su debut en Toronto el 4 de abril.
 
   Es cierto que concedió un jonrón al primer bateador que enfrentó en la mayores y que, en general, le conectaron más cuadrangulares en los Estados Unidos de los que jamás permitió en Japón (15 en 2014, en comparación a un promedio de 7 por año en su país), pero también lo es que los números que registró en las mayores fueron tan buenos o incluso mejores que los que dejó en la NPB.
 
   Sus 3 juegos completos y un blanqueo no están muy lejos de los promedios que dejó en su país, en especial cuando se toma en cuenta que sólo pudo disputar media temporada en las mayores. Sus 141 ponches también están acordes con su promedio en la categoría en la NPB y su WHIP (hits y boletos permitidos por entradas lanzadas) de 1.06 representa el cuarto más bajo de su carrera.
 
   Por si esto fuera poco, igualó la marca de más victorias (6) sin derrotas para comenzar una temporada para un lanzador japonés debutante en las mayores que implantó Kazuhisa Ishii en 2002 y es muy probable que hubiese superado el récord de más triunfos (16) para un serpentinero nipón en su primer año en la liga que implantó Darvish en 2012.
 
   Su mejor mes fue sin duda mayo, cuando promedió un poco más de 7 entradas por juego en 6 aperturas, abanicó a 42 bateadores y dejó una marca de 5-1 con una efectividad de 1.88, números que le valieron el premio al Lanzador del Mes de la Liga Americana.
 
   Tal fue el impacto que tuvo en los primeros 3 meses de la temporada que podría argumentarse que él fue el mejor, o al menos uno de los mejores lanzadores de la Gran Carpa durante ese período. El hecho de haber sido elegido para participar en el Juego de las Estrellas así lo confirma.
 
   Su marca final de 13-5 en 20 aperturas, con 3 juegos completos, un blanqueo, 141 ponches, una efectividad 2.77 y un WHIP de 1.06 sin duda confirman su éxito en las mayores y el acierto de Nueva York en haberlo firmado por tanto dinero.
 
   Sin embargo, una temporada que parecía encaminada a ser legendaria se vio empañada por la tragedia. Una lesión en su codo derecho a principios de julio no sólo lo obligó a quedarse fuera por casi el resto del año sino que ha dejado en duda el futuro de su carrera debido a la posibilidad latente de que tenga que hacerse una cirugía Tommy John.
 
   Debemos reconocer que una lesión de gravedad no estaba entre nuestros temores con respecto al éxito de su carrera en las mayores, más bien pensábamos que el exceso de trabajo lo afectaría físicamente y perjudicaría su rendimiento, pero ese no fue el caso.
 
   No obstante, dos periodistas de renombre sí advirtieron, y con mucho acierto, la posibilidad de una lesión: Tom Verducci, veterano columnista de la prestigiosa revista Sports Illustrated, y Keith Olbermann, reconocido reportero de la cadena ESPN.
 
   Verducci advirtió antes de que Tanaka firmara con los Yanquis que éste había lanzado más entradas (1.315) al momento de cumplir sus 24 años que cualquier otro lanzador en las mayores en los últimos 25 años y que el último en hacerlo, Frank Tanana, perdió su efectividad justo después de ese momento.
 
   Olbermann, por su parte, dijo literalmente en uno de sus segmentos, en relación a Tanaka: “yo creo que el [ligamento colateral] cubital de su codo se va a romper como una cuerda de banjo para el 15 de junio”.
 
   El controversial reportero no pudo estar más acertado en su pronóstico. Una ruptura en el ligamento colateral cubital de su codo de lanzar fue precisamente lo que obligó a Tanaka a abandonar los terrenos de juego el 9 de julio, pocas semanas después de la fecha estimada por el primero.
 
   Matsuzaka, si bien no fue tan dominante en las Grandes Ligas como durante su carrera en Japón, sí gozó de cierto éxito durante sus primeras dos campañas en los Estados Unidos. No obstante, su rendimiento comenzó a decaer a partir del tercer año y para el cuarto se vio obligado a apelar a la cirugía Tommy John para tratarse las dolencias de su codo.
 
   Después de pasar por el quirófano nunca más volvió a ser lo que fue al momento de su llegada a las mayores y a pesar de que todavía se mantiene activo no ha podido realizar más de 11 aperturas por temporada desde 2010.
 
   Tanaka apenas tiene 25 años e incluso si tuviese que hacerse esa cirugía, lo que lo obligaría a perderse al menos un año de acción, todavía sería lo suficientemente joven como para recuperarse y desarrollar una larga carrera en los Estados Unidos.
 
   El gran problema es que, en muchos casos, los lanzadores que se realizan la cirugía Tommy John, a pesar de poder trabajar por varios años más, por lo general nunca vuelven a ser tan efectivos como lo fueron antes de operarse. Matsuzaka representa un buen ejemplo de ello.
 
   De manera que Tanaka, a pesar de su gran adaptación y su extraordinario debut este año, todavía podría terminar su carrera en las Grandes Ligas tal como nos lo temimos al principio: como lo hizo Matsuzaka.
 
   Por un lado, el que haya podido volver a lanzar este año sin tener que pasar por el quirófano resulta auspicioso, pero por el otro, el que sólo haya podido lanzar una entrada y 2 tercios en su última apertura y que además haya permitido 5 carreras en la misma parecen indicar que una operación será inevitable en el futuro cercano.
 
   En resumen, podríamos decir que la primera temporada de Masahiro Tanaka en las mayores fue exitosa, pero no pudo ser legendaria debido a esa lesión que ahora mismo amenaza el futuro de su carrera.
 
   Le deseamos la mejor de las suertes en su proceso de recuperación y que, de apelar a la cirugía Tommy John, se recupere con éxito y vuelva a lanzar como antes, pero nos tememos que las probabilidades de que eso ocurra no son muy buenas.
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