Vie, 01 Jul 2022 07:03 AM

La proliferación de los empates en el béisbol japonés

 

Ya se han registrado 12 empates en las primeras 15 jornadas del calendario

 

   La decisión de la NPB de eliminar los extra innings esta temporada -con la buena intención de ayudar al gobierno japonés a combatir la pandemia- está produciendo una consecuencia muy lógica, si bien no deseada: la proliferación de los empates en la liga.

 

   A la fecha de hoy, se han registrado 12 empates en las primeras 15 jornadas del calendario, incluyendo dos de ellas con dos empates cada una. Ese total arroja una alarmante proyección de 114 partidos igualados para esta campaña, que es algo que jamás se ha visto en la historia del circuito.

 

   Hasta ahora, el mayor número de tablas que se han registrado en un mismo año es 74, ocurrido en 2012 como consecuencia de la introducción de la pelota oficial de la liga, que se hizo famosa por lo poco que volaba y por echar por tierra la ofensiva de todo el circuito.

 

   Entre finales de los años 70 y principios de los 80 presenciamos también una proliferación exagerada de los empates en la liga, que llegó a su punto más alto en 1978 y 1979 con 73 y 70 encuentros igualados, respectivamente.

 

   Esos totales son particularmente impresionantes debido a que en aquella época sólo se disputaban 130 partidos por campaña y se podían jugar hasta 15 episodios antes de declarar el empate, cosa que no ocurre hoy en día.

 

   Sin embargo, con el pasar de los años esos totales fueron descendiendo hasta ubicarse, en promedio, entre 20 y 30 por campaña, que es algo que presenciamos tan recientemente como en 2019, cuando despedimos el año con apenas 22 tablas. 

 

La Liga Central no tuvo ni un solo empate en 1999

 

   En los años 90, curiosamente, casi no vimos empates en el circuito. De hecho, la Liga Central no registró ni un solo partido igualado en 1994, 1996 y 1999, mientras que en 1995 y 1998 sólo registró uno de ellos en toda la temporada. 

 

   En condiciones normales, el calendario regular de la NPB consta de 143 encuentros y pueden disputarse hasta 3 entradas adicionales en cada uno de ellos -hasta un máximo de 12- para tratar de determinar al ganador.

 

   No obstante, ese total fue reducido a 10 entradas el año pasado por motivo de la pandemia. La idea era evitar que los juegos se extendieran demasiado para evitar así el cansancio excesivo de los jugadores y la debilitación de sus sistemas inmunológicos para combatir el virus.

 

   Como consecuencia, vimos un aumento de los juegos igualados en el circuito, ya que los equipos contaban con menos oportunidades para romper la paridad de la pizarra. Sin embargo, el aumento fue de las 22 tablas que vimos en 2019 a un total de 40 en 2020.

 

   Esa cifra, a pesar de estar por encima del promedio, es mucho más baja que los aberrantes totales de 74, 73 y 70 que vimos en 2012, 1978 y 1979, respectivamente, por lo que esta temporada parecemos estar encaminados a presenciar algo de verdad insólito.

 

   Nosotros siempre hemos apoyado la idea de los empates en la NPB, si bien sólo nos gustaría verlos durante la temporada regular. Su existencia evita que partidos intrascendentes se extiendan demasiado y causen un desgaste excesivo en los jugadores.

 

La clasificación en la NPB está determinada por el porcentaje de triunfos

 

   Además, existe un método simple para manejarlos (la clasificación está determinada por el porcentaje de triunfos de cada equipo, no por el número de victorias) y, después de todo, son pocos los partidos que terminan en tablas cada año, por lo que la regla funciona bien.

 

   Sin embargo, cuando un cambio en la normativa produce un aumento excesivo de esos resultados, como está ocurriendo en este momento, entonces sí tenemos un problema porque al fin y al cabo eso no es lo que los fanáticos desean ver. Idealmente, cada partido debe tener un ganador.

 

   La NPB, como es lógico, ya está siendo criticada por su decisión de eliminar los extra innings este año, especialmente cuando lo hizo de manera voluntaria. 

 

   El gobierno sólo le pidió a los bares y restaurantes que cerraran a las 9 de la noche para tratar de controlar la pandemia. La liga fue la que, tratando de ayudar, decidió eliminar voluntariamente los extra innings para así evitar que los juegos terminen demasiado tarde.

 

   Nuestro amigo y colega del diario Japan Times Jason Coskrey ya escribió un artículo explicando que la NPB se ponchó con esa decisión y, sin duda, ese es un sentimiento que comparten otros medios y muchos de los fanáticos que siguen el circuito.

 

   Será interesante ver si la presión popular obliga a la liga a revertir su decisión y permitir al menos las 10 entradas que podían disputarse el año pasado, ya que vamos camino a establecer un nuevo récord de empates esta temporada y eso es algo que nadie quiere ver.

 

La regla de comenzar los extra innings con un corredor en 2B no es muy popular en la MLB

 

   Curiosamente, medios y fanáticos en las Grandes Ligas están sintiendo un descontento similar con un nuevo reglamento impuesto por la oficina del comisionado el año pasado, que indica que cada media entrada después del noveno episodio debe comenzar con un corredor en segunda base y sin outs.

 

   La idea es tratar de evitar que los partidos se extiendan demasiado, tanto para proteger la salud de los jugadores en medio de la pandemia como por el simple aburrimiento de tener que esperar horas hasta que se termine un partido totalmente intrascendente.

 

   Muchos medios han realizado encuestas con su audiencia, así como varios periodistas han hecho sondeos similares entre sus seguidores en las redes sociales, para tratar de capturar el sentimiento del público al respecto, que por lo general es negativo.

 

   Nuestra solución al problema es sencilla: copiar la regla del empate que la NPB ha estado utilizando desde su fundación. Si el marcador se mantiene igualado después de nueve entradas, se juegan extra innings hasta un máximo de 12. Si después de eso todavía no hay un ganador, entonces se declara el empate.

 

   La tabla de clasificación, como consecuencia, debe reorganizarse. Las posiciones de los equipos serán determinadas por el porcentaje de triunfos y no por el número de victorias, mientras que los empates no serán tomados en cuenta a la hora de realizar el cálculo.

 

   Para que tengan una mejor idea de lo que eso significa, imaginen que un equipo de la MLB termine su temporada regular con 100 victorias, 50 derrotas y 12 empates. Las 12 tablas no se toman en cuenta, de manera que se dividen los 100 ganados entre las 150 decisiones y se obtiene así un porcentaje de .667.

 

   Ahora imaginen que otro conjunto cierre el año con récord de 98 victorias, 48 derrotas y 16 empates. Se dividen entonces los 98 triunfos entre las 146 decisiones y el resultado es un porcentaje de .671, que es superior al del club mencionado anteriormente.

 

Hiroshima ganó la Liga Central en 1986 a pesar de tener menos victorias que Yomiuri

 

   En este ejemplo, el segundo equipo estaría por encima del primero en la clasificación a pesar de tener un total de victorias inferior al mismo porque es el porcentaje de triunfos el que determina sus posiciones y no el número de victorias.

 

   Puede que expertos y fanáticos se enojen aún más con ese resultado que con la normativa del corredor en segunda una vez que comiencen los extra innings, pero se trata de una regla lógica, que afecta por igual a todos los equipos y que evita que los partidos se extiendan de manera innecesaria.

 

   Lamentablemente, la NPB mantiene los empates en la postemporada y la Serie de Japón y eso causa una serie de complicaciones que a nadie le gusta ver. No obstante, la MLB, si llega a adoptar los empates, tendrá la libertad de eliminarlos una vez que comiencen los playoffs, cuando los juegos sí tienen valor.

 

   Las Grandes Ligas, por cierto, ya tienen varios años organizando sus tablas de clasificación en base al porcentaje de triunfos de cada equipo, en lugar del total de victorias, pero eso realmente no hace ninguna diferencia ya que al final el conjunto con más victorias tendrá también el mayor porcentaje de triunfos.

 

   Sólo en un circuito en el que existan los empates se notará la diferencia entre el total de victorias y el porcentaje de triunfos, ya que éstos ayudarán a disminuir el número de derrotas y eso, a su vez, aumentará el porcentaje de victorias, como ocurre en la NPB.

 

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