Vie, 01 Jul 2022 07:43 AM

La inutilidad de comparar a Otani con otros peloteros

 

Otani está teniendo una temporada 2021 para el recuerdo

 

   Fernando Ballesteros, un colega mexicano del portal Puro Béisbol, publicó esta semana una encuesta en Twitter en la que preguntaba si el pelotero japonés Shohei Otani, que juega actualmente con los Angelinos de Los Ángeles, podría llegar ser mejor que Ichiro Suzuki en el futuro. 

 

   Nuestra respuesta fue muy sencilla: es inútil comparar a Otani con otros peloteros profesionales porque sus características son únicas y eso lo coloca en un departamento que ocupa él solo. No se pueden comparar peras con manzanas, como decimos coloquialmente.

 

   Ni siquiera Babe Ruth, que es el jugador histórico al que más se hace referencia cada vez que se habla del joven nipón, es una comparación apropiada, ya que éste sólo bateó y lanzó simultáneamente durante un breve período de su carrera en el que estaba haciendo la transición de abridor a bateador.

 

   Otani, por el contrario, ha estado cumpliendo los roles de abridor y bateador designado de manera simultánea desde que debutó como profesional en la temporada 2013, bajo el amparo de los Luchadores de Nippon Ham en la NPB.

 

   De hecho, las posibilidades de encontrar a otro jugador como Otani en el mundo del béisbol profesional son casi inexistentes, debido a los numerosos y exigentes requisitos que el candidato en cuestión deberá cumplir para poder seguir sus pasos.

 

   Primero y principal, tendrá que tener el talento suficiente como para lanzar y batear a un nivel muy alto. No bastará con que sea bueno en un rol y regular en el otro, tendrá que ser deslumbrante en ambos para poder ganarse la oportunidad de intentar hacer lo que está haciendo Otani.

 

Bumgarner es un buen bateador, pero nunca ha llegado a los 100 turnos en una campaña

 

   Se dice fácil, pero es bien difícil alcanzar ese nivel. Madison Bumgarner, por citar un ejemplo, es un abridor consagrado que ha conectado jonrones y demostrado talento para batear, pero nunca ha tomado siquiera 100 turnos en una temporada ni registrado un promedio superior a .258.

 

   En comparación, el japonés no ha tomado menos de 109 turnos por campaña desde 2013, con un máximo de 384 en 2019 con Los Ángeles. Adicionalmente, cuando ha estado sano, ha realizado al menos 10 aperturas por temporada y ha terminado todas y cada una de ellas con un récord ganador.

 

   Segundo, el pelotero en cuestión tendrá que contar con el respaldo de un manager y un equipo que estén dispuestos a tener paciencia con él y darle todo el tiempo y el apoyo necesarios para que pueda triunfar en ambos roles. De lo contrario, es imposible que pueda hacer lo que está haciendo el nipón.

 

   Demás está decir que un experimento de ese tipo jamás se hubiese dado en las Grandes Ligas, donde el dinero es el que manda a la hora de contratar y desarrollar peloteros. Ninguna gerencia se hubiese atrevido a arriesgar de esa manera los millones invertidos en un joven prospecto.

 

   La existencia del Otani que conocemos hoy día se la debemos al manager de Nippon Ham Hideki Kuriyama, quien tuvo la idea y el atrevimiento de desarrollarlo como un jugador de doble rol, y a la gerencia del equipo, que tuvo la fe, confianza y paciencia necesarias para dejarlos a ambos trabajar en conjunto.

 

   Hay que aclarar que no fue nada fácil que el experimento tuviera éxito. Kuriyama fue criticado a más no poder por el súper conservador mundo del béisbol japonés que, tal como el de las Grandes Ligas, nunca se imaginó que lo que está haciendo Otani fuera posible.

 

Otani silenció a sus críticos en Japón en muy poco tiempo

 

   No obstante, una vez que se hizo evidente que el joven talento no sólo era capaz de ejecutar ambos roles sino que además podía hacerlo a un nivel extraordinario, la opinión pública cambió y se volcó a apoyarlo apasionadamente en su misión de revolucionar el deporte.

 

   En tercer lugar, el candidato que se atreva a intentar seguir los pasos del japonés no tendrá margen de error. Si no tiene éxito de inmediato en ambos roles no podrá seguir intentándolo por demasiado tiempo. Ningún club tendrá la paciencia de esperar meses o años hasta que lo logre.

 

   Otani fue duramente criticado cuando no lució bien en los entrenamientos primaverales de 2018, al momento de su debut en la MLB. Sin embargo, conectó 3 jonrones, remolcó 7 carreras y realizó 2 aperturas extraordinarias en los primeros 11 días de esa campaña, con lo que pudo silenciar a todos sus detractores.

 

   Si se hubiese tardado unas semanas o meses más en arrojar resultados similares, es muy probable que no hubiese podido continuar haciendo lo que está haciendo ahora.

 

   Cuarto, para poder seguir los pasos de Otani no sólo hay que tener su increíble talento, sino también su increíble disciplina y compromiso con la misión que ha emprendido. Cualquier tentación, distracción, pérdida de foco o de fe en lo que se está haciendo es suficiente para echarlo todo por tierra.

 

   El joven nipón es básicamente un monje. No le interesa el dinero, la fama, la vida de lujo, la celebridad, la parranda, el alcohol, las drogas, ni ninguna otra cosa que no sea triunfar como lanzador y bateador en el béisbol profesional de las Grandes Ligas.

 

Es muy fácil para deportistas profesionales perder la cabeza debido al dinero y la fama

 

   Es extremadamente fácil para un deportista o artista profesional perder la cabeza y ceder a las tentaciones que ofrecen el dinero y la fama. No en vano, muchas carreras se han perdido por esa razón y en ocasiones hasta la vida.

 

   Otani hubiese podido firmar por 200 millones de dólares si hubiese esperado hasta cumplir los 25 años antes de venirse a las mayores. Sin embargo, estaba absolutamente claro en lo que quería, por lo que terminó firmando como jugador amateur y cobrando salario mínimo.

 

   Lo que pareció una movida absurda pagó sus dividendos cuando ese salario mínimo le dio la opción de negociar con los 30 equipos de la MLB y elegir tranquilamente el destino más apropiado para su proyecto, que al final probó ser los Angelinos de Los Ángeles.

 

   En quinto lugar, el candidato ideal deberá cumplir con éxito ambas facetas de su juego en Japón antes de poder recibir la oportunidad de hacerlo en las mayores. 

 

   Un club de la Gran Carpa no se atrevería a hacer eso por sí solo y a los peloteros que triunfan en Corea del Sur y México no se les tiene tanto respeto como a aquellos que triunfan en Japón, por lo que lanzar y batear bien en la NPB es crucial para poder aspirar a seguir los pasos de Otani en la MLB.

 

   Sexto, el pelotero que finalmente reciba la oportunidad de lanzar y batear simultáneamente en las mayores tendrá que tener un éxito inmediato para poder mantenerse en ambos roles, tal como lo hizo Otani a principios de la temporada 2018. Si ese no es el caso, sus posibilidades de triunfar serán nulas.

 

Otani fue muy inteligente al firmar con los Angelinos de Los Ángeles

 

   Finalmente, en séptimo lugar, el candidato en cuestión deberá tener la inteligencia que tuvo el japonés a la hora de elegir a la organización más adecuada para tratar de sacar adelante su proyecto.

 

   Si Otani hubiese firmado con los Yanquis de Nueva York, los Medias Rojas de Boston o los Dodgers de Los Ángeles, es muy probable que hoy día estuviese dedicado a sólo uno de sus dos roles. Tener esa claridad mental para elegir conveniencia en lugar de prestigio es envidiable.

 

   Es por esto que consideramos inútil el intento de comparar a Shohei Otani con cualquier otro pelotero profesional, ya sea de la MLB o de algún otro circuito del mundo. Para poder hacer lo que él está haciendo en este momento hay que tener una extraordinaria combinación de talento, disciplina y suerte, además del apoyo incondicional del ambiente que lo rodea.

 

   El talento nipón ha podido ceder a la tentación del dinero, la fama, el prestigio o simplemente el cansancio físico para tirar la toalla y abandonar la idea de jugar ambas posiciones, pero después de 9 temporadas y una operación Tommy John su convicción de cumplir ambos roles sigue tan firme como siempre.

 

   En lugar de perder nuestro tiempo tratando de encontrarle una comparación que no existe, lo mejor que podemos hacer es sentarnos a disfrutar del espectáculo que nos está brindando y a rezar para que dure la mayor cantidad de tiempo posible.

 

   Así como parece casi imposible que algún día veamos a otro corredor tan dominante como Usain Bolt, es muy probable que tampoco podamos ver en el futuro a otro pelotero tan completo, talentoso y habilidoso como Shohei Otani.

 

Compartir