Sáb, 20 Jul 2024 06:21 AM

La NPB debe garantizar la salud de sus jugadores

 

La NPB aspira comenzar su temporada el 19 de junio

 

   Los 12 equipos de la NPB acordaron el pasado martes en una reunión extraordinaria comenzar la temporada regular el 19 de junio, siempre y cuando el gobierno japonés dé por terminado el estado de emergencia que tiene en efecto en este momento.

 

   La noticia de que en apenas un mes ya podremos ver béisbol profesional japonés en vivo no podría ser más bienvenida, pero al mismo tiempo nos oponemos a que la decisión se tome ignorando la salud y el bienestar de los jugadores.

 

   El primer ministro Shinzo Abe ya dio por terminado el estado de emergencia en la mayoría de las prefecturas del país y se espera que pronto lo haga en las restantes, razón por la cual la liga se está preparando para reanudar sus actividades.

 

   Sin embargo, las áreas que todavía están en emergencia incluyen Tokio y Osaka, los dos centros urbanos más poblados de Japón y que albergan nada menos que 7 de los 12 clubes que conforman la liga.

 

   Si bien el número de casos en esas regiones son relativamente bajos (5.000 y 1.700, respectivamente), eso no quiere decir que no se puedan multiplicar en las próximas semanas y poner en riesgo tanto a los jugadores como a sus familias.

 

   Isao Harimoto, líder de por vida de hits en la NPB y actual comentarista de televisión, declaró en una entrevista reciente que los constantes viajes en avión y tren para trasladarse de una ciudad a otra elevan mucho el riesgo de contagio de los jugadores.

 

Los equipos de Corea y Taiwán tienen una gran cercanía geográfica entre ellos

 

   Las ligas de Taiwán y Corea del Sur tienen la ventaja de que todas sus ciudades están tan cercanas entre sí que los equipos pueden hacer todos sus viajes en autobús o incluso en sus carros particulares.

 

   Ese no es el caso con Japón, donde los viajes en tren y, especialmente, en avión, son muy frecuentes y no hay manera de realizarlos sin poner en riesgo la salud tanto de los peloteros como del resto de los miembros del equipo que viajan con ellos.

 

   Una solución viable para resolver este problema sería concentrar todos los conjuntos en una región geográfica específica, de manera de que puedan disputar todos sus partidos en esa zona y sólo tengan que viajar por carretera entre los estadios.

 

   Dos opciones se nos vienen a la mente en este caso. Okinawa es la ideal, debido a que la mayoría de los equipos realizan ahí sus entrenamientos primaverales y ya existen las instalaciones y los estadios necesarios para albergarlos a todos.

 

   Además, la distancia entre la mayoría de los estadios es muy corta, por lo que los equipos podrían trasladarse en carro o autobús de los unos a los otros en cuestión de 20 o 40 minutos y eso reduciría mucho su riesgo de contagio.

 

   Otro dato importante a tener en cuenta es que Okinawa apenas tiene 142 casos de coronavirus y ya no está en estado de emergencia, por lo que sería una región ideal para trabajar con un mínimo riesgo para la salud de los jugadores.

 

La prefectura de Miyazaki está disponible para albergar los juegos de la NPB

 

   La otra opción sería la prefectura de Miyazaki, donde varios equipos también realizan sus entrenamientos primaverales y donde apenas se han registrado 17 casos de coronavirus hasta ahora y ninguna muerte.

 

   No obstante, el número de estadios disponibles es menor al de Okinawa y la distancia entre ellos es mayor, por lo que no resulta una opción tan conveniente como la primera.

 

   La mayor ventaja con la que cuenta la NPB es que puede esperar más tiempo que las Grandes Ligas para empezar a jugar y aún así disputar más de 100 juegos en la temporada, cosa que la última no está en capacidad de hacer.

 

   La NPB no tiene competencia en Japón, por lo que tiene la opción de esperar hasta finales de noviembre para  disputar la Serie de Japón sin que ninguna otra liga o evento amenace o disminuya su protagonismo. 

 

   Su única limitante es que no puede, legalmente, jugar en diciembre o enero, ya que su convenio laboral con los peloteros se lo impide. Salvo eso, puede tomarse todo el tiempo que necesite para jugar su temporada.

 

   La MLB, en teoría, podría jugar hasta finales de noviembre, pero no sin perder protagonismo ante la NFL, la NBA y la NHL y meterse en problemas con las cadenas de televisión que transmiten sus juegos, que también estarán ocupadas con las otras ligas.

 

La MLB va a tener que sortear muchos obstáculos para poder tener una temporada este año

 

   Las Grandes Ligas, por cierto, enfrentan el mismo dilema que la NPB, pero en muchas peores condiciones que ésta y con más obstáculos en el camino.

 

   Para evitar pérdidas de miles de millones de dólares, necesitan comenzar su temporada lo antes posible, pero resulta casi imposible hacerlo en el país con más casos y más muertes causadas por el coronavirus en todo el mundo.

 

   Al momento de escribir estas líneas, los Estados Unidos tienen más de 1,5 millones de personas infectadas y más de 90 mil muertes, lo que supera por al menos 5 veces los totales de los países que más han sido afectados hasta ahora, como Rusia, España, el Reino Unido, Brazil e Italia.

 

   En comparación, Japón sólo posee 16 mil casos y 725 muertes, porque sin duda el riesgo para los peloteros es mucho menor.

 

   El gran problema con la MLB y sus peloteros es que si deciden comenzar la temporada jugando en sus estadios regulares, el calendario los obligará a viajar en avión al menos 2 veces por semana y eso representa un riesgo enorme de contagio.

 

   El comisionado Rob Manfred y los medios que apoyan a los dueños de los equipos ya están vendiedo la idea de que si no hay temporada este año será porque los peloteros se niegan a compartir las pérdidas financieras con sus clubes, pero ese no es el caso.

 

El mayor reto de volver a la acción es garantizar la salud de los jugadores

 

   El punto más importante de todo este asunto es garantizar la salud de los jugadores, a los que no se puede puede poner en riesgo sólo porque los dueños no quieren perder dinero. Siempre y cuando se tomen las precauciones higiénicas necesarias, éstos no tendrán problemas en jugar la temporada.

 

   La propuesta que la MLB presentó esta semana para comenzar la campaña a principios de julio, lamentablemente, no toma en cuenta este punto. Asegura realizar muchas pruebas de coronavirus a los jugadores, pero no un ambiente libre de riesgos.

 

   Tal como propusimos hacer con Japón, la MLB debería considerar la posibilidad de concentrar todos sus equipos en una región específica, de manera de eliminar la necesidad de viajar en aviones y reducir al máximo el riesgo de contagio entre los jugadores, umpires y el resto del personal involucrado en los partidos.

 

   Arizona, por ejemplo, sería un destino ideal. Muchos equipos realizan ahí sus entrenamientos primaverales, ya existen varios estadios disponibles que están muy cerca los unos de los otros y el número de casos de coronavirus apenas asciende a 13 mil. En comparación, Texas tiene 45 mil, Florida 44 mil y California 76 mil.

 

   Nada está decidido aún, por lo que todavía no sabemos cuándo se podrá empezar a jugar tanto en Japón como en los Estados Unidos. Sin embargo, está claro que la NPB tiene muchas mejores probabilidades de jugar su temporada este año que la MLB, que en su lugar parece más destinada a una difícil disputa laboral que a una campaña de béisbol.