La tranquilidad de seguir a la NPB en comparación a MLB

Category: El Bate del Samurai Published: 01 January 2018
Written by Claudio Rodríguez Otero Hits: 182
 

Un panel de especialistas de ESPN discute el problema de los esteroides en MLB

 

   Nadie pone en duda que MLB es la mejor liga de béisbol del mundo, tanto en términos deportivos como monetarios, pero su increíble éxito también está rodeado de una gran cantidad de conflictos que en muchas ocasiones nos invitan a no seguir más sus acciones.

 

   La NPB no es perfecta, ni tampoco es inmune a los escándalos, pero sus problemas son muy pocos y de mucha menor gravedad que los que se ven en Norteamérica, razón por la cual resulta un verdadero placer seguir la actividad de ese circuito.

 

   La escasez de conflictos le permite a uno concentrarse sólo en lo que ocurre sobre el terreno sin tener que preocuparse de nada más. Lamentablemente, eso no es lo que pasa, o ha venido pasando, en las Grandes Ligas.

 

   Para tener una mejor idea de lo que estamos hablando, analicemos algunos de los problemas más graves que afectan o han afectado en el pasado a la poderosa organización estadounidense y veamos cómo se traducen, si es que lo hacen, a su par japonesa.

 

Abuso sexual

 

   Norteamérica está siendo afectada en este momento por una verdadera epidemia de acusaciones de abuso sexual, tanto en el mundo del cine y el entretenimiento como en el de los deportes.

 

El noticiero de la cadena CBS reporta la acusación contra Miguel Sanó

 

   La protagonista del caso más reciente es Betsy Biessen, una fotógrafa deportiva que acusó al antesalista de los Mellizos de Minnesota Miguel Sanó de tratar de besarla a la fuerza en un centro comercial en 2015, luego de una sesión de autógrafos.

 

   Tanto MLB como el club de Minnesota se apresuraron a decir que han abierto una investigación al respecto, pero como ya lo hemos visto en tantos otros casos en el pasado eso no es garantía de que se hará algo al respecto.

 

   Gregg Zaun, un ex grandeliga que llevaba años trabajando como comentarista de béisbol en la cadena canadiense Sportsnet, fue despedido recientemente debido a las numerosas acusasiones de abuso sexual y conducta inapropiada que emitieron sus colegas femeninas.

 

   La decisión de despedirlo de su cargo fue la correcta, sin duda, pero lamentablemente ese no será siempre el caso. En una cultura en la que el dinero justifica los medios, el millonario siempre sale ganando y el acusador, a pesar de tener la razón, perdiendo.

 

   En comparación, este tipo de acusaciones de abuso sexual prácticamente nunca se escuchan en Japón, a pesar de tratarse de un país muy machista en muchos aspectos.

 

   Los estadios y los noticieros deportivos de la NPB siempre cuentan con un buen número de reporteras que se dedican a cubrir las acciones de la liga y, personalmente, nunca hemos visto o escuchado ningún caso de abuso sexual.

 

   Lo más cercano a un caso de ese tipo que recordamos en Japón fue protagonizado en mayo de 2012 por el lanzador Hideaki Wakui, quien en ese momento jugaba para los Leones de Seibu.

 

   La revista sensacionalista Friday publicó varias fotos suyas junto a una mujer con la que estaba teniendo una relación extra marital. Tan pronto como el equipo se enteró del asunto, publicó un comunicado disculpándose ante sus fanáticos e inició una investigación al respecto.

 

   Apenas 4 días después, lo suspendió de manera indefinida y lo obligó a disculparse públicamente por lo ocurrido. Si bien es cierto que la suspesión sólo duró un mes, sin duda no puede dejar de aplaudirse la iniciativa del club, que castigó a su jugador sin necesidad de que la liga se lo solicitase.

 

Dopaje

 

   Mucha gente habla del problema de dopaje en las Grandes Ligas como si fuera una cosa del pasado, en especial en esta época en la que los cronistas deportivos norteamericanos están llenando sus boletas para el Salón de la Fama, pero ese está lejos de ser el caso. De hecho, 2 jugadores dieron positivo en 2017 y nada menos que 9 lo hicieron en 2016.

 

   El dopaje es una batalla constante en la que los laboratorios clandestinos que producen las sustancias prohibidas y los jugadores que las consumen compiten contra las autoridades encargadas de detenerlos, pero también es un problema que va más allá de eso.

 

   Muchos insisten en culpar sólo a los jugadores por consumirlas, pero no se detienen a pensar que antes de que estallara el escándalo tanto los equipos, como la liga y su Asociación de Peloteros estaban todos al tanto de lo que estaba ocurriendo y no hicieron nada para corregir el problema.

 

   Si bien es cierto que los peloteros que utilizan sustancias prohibidas deben ser castigados, también deberían serlo sus equipos por contratarlos y MLB y su Asociación de Peloteros por no haber actuado antes. Sin embargo, eso nunca ocurre.

 

   En comparación, sólo 4 peloteros han dado positivo por dopaje en la NPB desde que se comenzaron a hacer las pruebas anti dopaje en la temporada 2007: 3 extranjeros y un japonés.

 

   Dos de esos extranjeros fueron suspendidos por un año y despedidos de inmediato por sus equipos, lo que se tradujo en una expulsión de por vida de la liga. El tercero fue suspendido por 20 juegos por dar positivo por una sustancia que podría ocultar los esteroides.

 

   El japonés dio positivo porque su equipo se olvidó de pedir el permiso necesario para que éste utilizara un medicamento para sus ojos que contenía una sustancia prohibida, si bien ésta no lo ayudaba en lo absoluto a mejorar su rendimiento. Al final, el club fue multado, no él.

 

   El gobierno japonés tiene un control férreo sobre todos los medicamentos que se producen en el país, al punto de que la gente necesita una prescripción médica incluso para comprar pastillas para un dolor de cabeza.

 

   Por esa razón, resulta casi imposible que existan laboratorios clandestinos que produzcan sustancias prohibidas en Japón, ni mucho menos peloteros que estén dispuestos a arriesgar sus carreras tratando de comprarlas y utilizarlas.

 

   El honor es una de las mayores virtudes de la cultura japonesa y hacer cualquier cosa que lo dañe equivale a un suicidio social. Es por esta razón que el problema de las sustancias prohibidas prácticamente no existe en la NPB.

 

Tráfico humano

 

   Las odiseas por las que han pasado varios peloteros cubanos que desertaron su país para poder irse a jugar a las Grandes Ligas han sido muy bien documentadas por distintos medios, que además han explicado con detalle cómo éstos han sido víctimas de organizaciones dedicadas al tráfico humano.

 

Un panel de especialista de CNN discute el problema de tráfico humano que afecta a MLB

 

   En esos casos, no puede acusarse a MLB o sus clubes de haber ordenado o realizado algún tipo de tráfico humano, pero sí de ser cómplices del mismo.

 

   Los clubes siempre podrán esconderse detrás de la excusa de que ellos no sacaron al jugador de su país, sino que simplemente lo contrataron una vez que llegó a los Estados Unidos y recibió la aprobación para jugar, pero eso no los libra de culpa. El hecho de que al final terminan pagando millones de dólares por él no hace sino fomentar el tráfico de otros como él.

 

   En comparación, los conjuntos de la NPB nunca han contratado a un pelotero que haya llegado a Japón a través de una organización de tráfico humano. Todo lo contrario, la liga se encargó de viajar a Cuba a negociar con el gobierno de ese país para establecer un acuerdo a través del cual éste le permitiría a sus jugadores ver acción en Japón.

 

   Estadios nuevos construidos con dinero público

 

   Otro de los grandes escándalos que enfrenta MLB en este momento es el descubrimiento de que esos monumentales estadios nuevos que están siendo construidos con los impuestos de los habitantes locales no le están generando ningún tipo de ganancia a sus ciudades.

 

Neil deMause explica en una entrevista cómo se realizan los negocios para construir nuevos estadios

 

   Según explica Neil deMause en un artículo reciente, los Bravos de Atlanta le prometieron al condado de Cobb una ganancia del 60% en el primer año de funcionamiento de su nuevo estadio, que fue construido en esa localidad utilizando dinero público. Un estudio independiente realizado luego de ese período determinó que el condado tuvo, por el contrario, una pérdida del 80%.

 

   El club, por su puesto, no perdió ni un centavo, sino que se enriqueció gracias a un lujoso nuevo estadio por el que no tuvo que pagar nada y por el que además sólo debe devolver una minúscula fracción de lo que produce.

 

   En resumen, la ciudad se endeuda, sus habitantes deben pagar más impuestos y además precios más altos por los boletos para ver los juegos, mientras que los dueños de los equipos se enriquecen sin tener que haber arriesgado su propio dinero.

 

   De más está decir que este tipo de maniobras no existen en Japón. Si bien los estadios son construidos por sus ciudades, son éstas las que los administran y se quedan con la mayor parte de las ganancias que éstos producen.

 

   De hecho, los Luchadores de Nippon Ham están tratando de abandonar el Sapporo Dome y mudarse a un estadio propio, construido por ellos mismos, debido al poco dinero que reciben de ese parque, a pesar de que son ellos quienes más lo llenan.

 

   DeNA, la compañía dueña de las Estrellas de DeNA, fue incluso más allá y realizó una campaña amistosa hace un par de años para comprar la mayoría de las acciones del Estadio de Yokohama, de manera de poder quedarse con la mayoría de los ingresos que produce el mismo.

 

   Es por todos estos ejemplos que afirmamos que resulta muy relajante y placentero seguir las acciones de la NPB, ya que ese tipo de conflictos que tanto afectan a las Grandes Ligas prácticamente nunca se ven en Japón.

 

   Es cierto que 9 de los 12 clubes del circuito nipón generan pérdidas cada año, pero también lo es que sus compañías matrices les siguen dando, por puro amor al deporte, el presupuesto que necesitan cada año para que sigan compitiendo.

 

   El contraste entre este tipo de idealismo nipón y el marcado materialismo norteamericano no podría ser más grande. No cabe duda de que en Norteamérica el dinero es lo más importante en la vida y justifica cualquier tipo de acciones, pero afortunadamente ese no es el caso en Japón, que insistimos es un país del que tenemos muchas cosas que aprender.

 

Comments   

0 #6 Diego Inciarte 2018-01-04 11:17
Genio vuelvo y repito, los jugadores de calidad van a la MLB antes que la NPB por el money ya lo dije. Pero quitale el money a la MLB y compara solo el nivel beisbolistico. Obvio la MLB es la mejor liga del mundo porque tieneel money y por consiguiente los mejores contratos, la plaza, el comercio, popularidad, más jugadores, más rentable, más televisado etc etc. Ya se ha dicho los intereses de la NPB en notas anteriores.
Quote
+1 #5 mario 2018-01-03 14:37
pues estoy muy de acuerdo con lo dicho antes, ojala y la NPB se vea en nuestro lado del continente, quizas le quitaremos entonces el san benito de una liga inferior
Quote
0 #4 jose 2018-01-03 11:05
jaaaajajajajaja ya sabemos a quien le cuesta reconocer el nivel de la NPB
Quote
0 #3 Juan 2018-01-03 00:38
La MLB tiene lo mas importante la calidad de sus jugadores q' es 100 veces mejor q' la NPB.sino sacando Ichiro todo lo que ha venido es ripio de tres años y despues a recogerlos y la mayoria de los latinos que van a la NPB son descarte en la MLB.
Quote
0 #2 luis 2018-01-02 20:15
Quien diga eso es porque le cuesta reconocer que en NPB hay un gran nivel .... mucha lastima que por esta parte del mundo no transmitan los juegos NPB porque muchos de sus juegos se ven hasta mas interesantisimos o la par de la Mlb considerando lo que se ve en los resumenes; hasta la gente tiene mas vida jaja y es mas colorido!!
Quote
-1 #1 Diego Inciarte 2018-01-01 13:00
La ultima vez hable sobre esto. La NPB lp unico que tiene en desventaja de la MLB es el capital, el money.. y salio uno por aqui a decir que eb ventaja la MLB lo tiene TODO
Quote

Escriba un comentario


Security code
Refresh