El espectacular regreso al protagonismo de Yuki Yanagita

Category: El Bate del Samurai Published: 26 June 2017
Written by Claudio Rodríguez Otero Hits: 123
 

   El jardinero de los Halcones de SoftBank Yuki Yanagita es, en nuestra humilde opinión, el mejor bateador que existe en la NPB en la actualidad. ¿Cómo negarlo con los excepcionales números que posee y un swing tan poderoso como este?

 

   Es cierto que su actual protagonismo se ha visto beneficiado por el hecho de que el fenómeno Shohei Otani está lesionado y de que otros toleteros de alto calibre como Yoshitomo Tsutsugo y Tetsuto Yamada están teniendo campañas relativamente modestas.

 

   Sin embargo, no pueden negarse las increíbles cualidades para jugar este deporte que posee este gran atleta de 28 años, que entre otras cosas mide 1,88 metros y pesa 93 kilos.

 

   Su debut en la NPB ocurrió en 2011, con el mismo equipo para el que todavía juega: SoftBank. Apenas 2 años después se ganó la titularidad en los jardines y desde entonces ha sido uno de los pilares fundamentales del éxito que el conjunto ha disfrutado en los últimos años.

 

   La temporada 2015, en la que fue declarado Jugador Más Valioso de la Liga del Pacífico, resume muy bien todo lo que es capaz de hacer sobre el terreno de juego. Ese año lideró el circuito en promedio (.363), bases alcanzadas (317), anotadas (110), boletos recibidos (88), porcentaje de bases alcanzadas (.469) y porcentaje de slugging (.631), además de quedar segundo en hits (182) y bases robadas (32) y tercero en jonrones (34) y empujadas (99).

 

   Por si eso fuera poco, en esa misma campaña fue el Jugador Más Valioso de los juegos interligas, obtuvo 2 premios al Jugador Más Valioso del mes (Agosto y Septiembre), ganó un Guante de Oro fue electo al Equipo Ideal de la Liga del Pacífico.

 

   Quizás el aspecto más impresionante de su juego es lo completo que es. Su talento es tal que puede destacar en muchas categorías distintas, tanto ofensivas como defensivas, sin importar lo opuestas que puedan parecer.

 

   Como bateador, no sólo puede conectar la pelota hacia todas las partes del terreno, sino que además puede disparar jonrones hacia todos los lados de las gradas. Además, su rapidez le permite competir constantemente por el título de bases robadas.

 

   Por si eso fuera poco, es capaz de ubicarse entre los líderes de jonrones y empujadas de su circuito, a pesar de ser tercero en la alineación, y al mismo tiempo competir por el liderato de carreras anotadas y boletos recibidos.

 

   Como jardinero, tiene un alcance tan excepcional que por lo general lo colocan el jardín central y además un brazo tan poderoso que es capaz de retirar corredores en la goma con frecuencia.

 

   Lamentablemente, las lesiones lo han afectado un poco y esa es la razón por la que no pudimos verlo jugar con la selección japonesa en el torneo Premier 12 de 2015 y el Clásico Mundial de Béisbol de 2017. Sin embargo, esperamos poder verlo disputar esos eventos en el futuro.

 

   Una de esas lesiones fue precisamente la que le hizo perder protagonismo después de la espectacular campaña que registró en 2015. A finales de ese mismo año, se vio obligado a perderse varios juegos de la recta final del calendario debido a una molestia que no lo abandonó por completo sino hasta principios de esta temporada.

 

   Sus números de 2016 fueron muy buenos, pero como cayeron tanto en comparación a los del año anterior, muchos tildaron su actuación como modesta. Su promedio cayó de .363 a .306, sus jonrones de 34 a 18, sus empujadas de 99 a 73,  sus anotadas de 110 a 82, sus robos de 32 a 23 y su porcentaje de slugging de .631 a .523.

 

   No obstante, sus boletos aumentaron de 88 a 100 y sus triples de 1 a 4, además de conectar el mismo número de dobles (31), por lo que no puede negarse que, a pesar del retroceso sufrido en comparación a 2015 sus números de 2016 fueron muy buenos.

 

   Ese rendimiento “modesto” se mantuvo hasta principios de esta temporada, pero ya prácticamente ha desaparecido para darle paso a una versión tan buena que promete superar la que mostró en 2015.

 

   Al momento de escribir estas líneas, Yanagita lidera toda la NPB en carreras empujadas (61) y es primero en la Liga del Pacífico en porcentaje de slugging (.593), además de ser co-líder del circuito en jonrones (18) y anotadas (56).

 

   Como si eso no fuera suficiente, es segundo en bases alcanzadas (143) y boletos recibidos (47), tercero en robos (12) y porcentaje de bases alcanzadas (.423), cuarto en dobles (15) y hits (74) y quinto en promedio (.307).

 

   Así mismo, acaba de ser electo como el Jugador Más Valioso de los juegos interligas 2017 y se ganó su pase a la Serie de las Estrellas 2017 luego de obtener la mayor cantidad de votos de los fanáticos para un jardinero de la Liga del Pacífico: 509.359.

 

   Con SoftBank luciendo como el claro favorito para ganar este año tanto el título de la Liga del Pacífico como el de la Serie de Japón, no sería una sorpresa verlo cosechar su segundo premio al Jugador Más Valioso de la temporada, que seguramente vendría acompañado por otro Guante de Oro y otro puesto en el Equipo Ideal del circuito.

 

   Con los 3 jonrones que conectó este viernes 23 de junio no sólo igualó el liderato de la liga en esa categoría, sino que además aumentó su proyección para finales de año a 38 cuadrangulares, lo que representaría una nueva marca personal.

 

   No sólo eso, sino que sus proyecciones actuales de empujadas (128) y anotadas (118) también prometen superar, por un buen margen, los mejores totales que ha registrado hasta ahora en esos dos departamentos (99 y 110, respectivamente).

 

   En circunstancias normales, Yanagita sería uno de los jugadores japoneses más seguidos por los scouts de las Grandes Ligas, pero lamentablemente ese no es el caso. No porque su talento no sea suficiente como para ver acción a ese nivel, sino porque existen varias razones que prometen hacerle muy difícil dar el salto a las mayores.

 

   El problema principal es su equipo, que es uno de los pocos en la NPB que se niegan a vender a sus jugadores. Normalmente, la única manera que tienen los peloteros japoneses que todavía no son agentes libres de irse a MLB es apelando al llamado Sistema de Traspasos.

 

   Éstos les piden a sus equipos que los coloquen a la venta a los conjuntos de la Gran Carpa y si los clubes están de acuerdo, entonces lo hacen y el jugador eventualmente termina firmando un contrato con un conjunto norteamericano.

 

   No obstante, si el club se niega a venderlo, el jugador japonés no tendrá más remedio que esperar hasta convertirse en agente libre para intentar hacer la transición y en ocasiones eso representa demasiado tiempo.

 

   Eso es precisamente lo que ocurre con Yanagita, quien a sus 28 años todavía tiene que disputar 4 temporadas completas más, después de culminada la presente, para poder convertirse en agente libre. Eso quiere decir que sólo podría irse a las Grandes Ligas después de haber cumplido los años y eso puede que limite mucho sus posibilidades de conseguir un contrato a ese nivel.

 

   Otro aspecto importante que juega en su contra es la desconfianza que los clubes de MLB le parecen tener a los bateadores japoneses, que con las excepciones de Ichiro Suzuki y Hideki Matsui no suelen triunfar en la Gran Carpa.

 

   No importa lo laureados que sean, o lo imponentes que luzcan físicamente, los conjuntos de las mayores rara vez se atreven a ofrecerles contratos a los toleteros asiáticos. Por lo general, sólo se limitan a invitarlos a sus entrenamientos primaverales sin garantías de ningún tipo.

 

   Habrá que esperar para ver cómo está su rendimiento y su forma física al momento de cumplir sus 32 años, pero aun en el mejor de los casos parece difícil que Yanagita decida irse a las mayores conociendo todos los riesgos y obstáculos que deberá enfrentar para hacerlo.

 

   De cualquier forma, no tiene nada de malo que se quede en Japón y termine su carrera en la NPB. Después de todo, es uno de los mejores bateadores que jamás ha producido la liga y resulta un enorme placer verlo jugar todos los días.

 

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